Tradicionalmente, la psicología cognitiva ha estudiado la teoría de la mente —la capacidad de inferir estados mentales como creencias, deseos o emociones— como un dominio separado del razonamiento físico. El artículo How physical information is used to make sense of the psychological world, publicado en Nature Reviews Psychology, cuestiona ahora esta separación y propone que la cognición social humana depende de manera directa y sistemática del razonamiento físico.
Esta propuesta tiene importantes implicaciones para los y las profesionales de la psicología, ya que sugiere que comprender cómo las personas interpretan las acciones ajenas requiere atender no solo a procesos mentales abstractos, sino también a la manera en que representan los cuerpos, movimientos, fuerzas, costes y peligros en un entorno físico.
Física y psicología intuitivas: sistemas distintos, pero interconectados.
Liu et Al. (2026) distinguen en este artículo dos sistemas cognitivos fundamentales. Por un lado, lo que se denomina como física intuitiva, orientada a explicar y predecir el comportamiento de los objetos físicos en función de propiedades como su masa, estabilidad, fuerza o movimiento. Por otro, la psicología intuitiva, que se centra en comprender a los agentes como entidades con metas, intenciones, creencias y emociones.
La evidencia revisada muestra que ambos sistemas son dominio-específicos –el cerebro no usa el mismo “mecanismo mental” para ambos, sino que tiene sistemas especializados según el dominio–, con trayectorias de desarrollo diferenciadas y redes neuronales parcialmente separadas. Según refieren los autores, desde la infancia, los seres humanos distinguen entre objetos y agentes, atribuyendo a estos últimos la capacidad de actuar de forma intencional. No obstante, esta distinción no implica independencia funcional.
Los cuerpos importan: representar agentes como objetos físicos.
Uno de los argumentos clave del artículo es que las personas representan a los agentes también como cuerpos físicos. Desde los primeros meses de vida, los bebés atribuyen a los agentes propiedades típicamente físicas como solidez, continuidad y cohesión. Además, interpretan las acciones como eventos físicos sujetos a restricciones del entorno, como obstáculos, gravedad o estabilidad.
Esta representación física es indispensable para la comprensión psicológica. Para inferir qué quiere o siente otra persona, el observador debe primero comprender qué puede hacer físicamente, qué costes implica su acción o qué riesgos conlleva la situación. Sin esta base, la atribución de estados mentales sería incompleta o errónea.
Inferir estados mentales a partir de variables físicas.
La revisión muestra que las inferencias sobre deseos, preferencias, esfuerzo, conocimiento o peligro dependen directamente de variables físicas. Por ejemplo, señala el texto, los bebés infieren que un agente valora más un objetivo si está dispuesto a realizar una acción físicamente más costosa o peligrosa para alcanzarlo. De igual modo, la comprensión de lo que otra persona sabe está condicionada por su acceso perceptivo, determinado por barreras físicas u obstáculos visuales.

Estos hallazgos indican que la psicología intuitiva no opera de forma aislada, sino que recibe información estructurada de la física intuitiva, integrándola en juicios mentales, sociales y emocionales.
Evidencia neural: redes distintas que se comunican.
Desde la neurociencia cognitiva, el artículo describe dos grandes redes cerebrales: una asociada al razonamiento físico (frontoparietal) y otra a la teoría de la mente (temporoparietal y medial). Aunque son funcionalmente distinguibles, múltiples estudios muestran interacciones sistemáticas entre ambas redes, especialmente cuando las tareas requieren comprender acciones humanas en contextos físicos.
Explica, además, que hay regiones implicadas en el procesamiento de acciones, como la red de observación de la acción, que parecen actuar como un puente, codificando tanto variables físicas como intencionales. Esto refuerza la idea de una arquitectura cognitiva integrada.
Modelos bayesianos: una formulación unificada.
Los autores destacan los modelos bayesianos de teoría de la mente como un marco formal que explica esta integración. En estos modelos, los agentes son concebidos como cuerpos físicos que planifican acciones en función de costes y recompensas, dentro de un mundo gobernado por leyes físicas. El observador infiere estados mentales reconstruyendo este proceso.
Estos modelos han mostrado un alto poder explicativo tanto en adultos como en niños e incluso en bebés preverbales, lo que refuerza, según el texto, su relevancia para comprender la cognición social humana.
Relevancia y aplicabilidad para la psicología profesional.
Para la psicológica, estos hallazgos invitan a repensar la evaluación y la intervención en cognición social. Dificultades en la comprensión de los demás —por ejemplo, en poblaciones neurodivergentes— podrían estar relacionadas no solo con déficits en la atribución mental, sino también con diferencias en la representación de costes físicos, esfuerzo o peligro.
Asimismo, el enfoque integrado resulta especialmente relevante para ámbitos como la psicología del desarrollo, la neuropsicología, la psicología moral y la psicopatología, donde las interpretaciones de la acción ajena son esenciales.
Conclusión: mente y cuerpo, un sistema cognitivo entrelazado.
Este trabajo propone un cambio conceptual profundo: comprender la mente ajena exige comprender el cuerpo en acción dentro de un mundo físico. Para los profesionales de la psicología, integrar esta perspectiva supone ampliar el marco desde el que se analizan la cognición social, el desarrollo y la conducta humana, reconociendo que mente y cuerpo, lejos de operar por separado, forman un sistema cognitivo profundamente entrelazado y que esto impacta en los modelos psicológicos y en las intervenciones.
Fuente.
Liu, S., Karakose-Akbiyik, S., Outa, J., & Kim, M. J. (2026). How physical information is used to make sense of the psychological world. Nature Reviews Psychology, 5, 59–73. https://doi.org/10.1038/s44159-025-00514-1
