La información sobre vacunación puede influir en las decisiones que se toma en el ámbito de la salud, por lo que debe ser clara, concisa y basada en la evidencia científica. Es más probable que la información se recuerde si es fácil de procesar y de entender, y si resulta familiar. Por eso hay que evitar los tecnicismos y tratar de simplificar el lenguaje. Este es uno de los mensajes recogidos en la Guía COVID-19, consejos para verificar la información sobre las vacunas contra la COVID-19, editada conjuntamente por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud. En la publicación se proporcionan las claves para un periodismo responsable en relación con la información sobre las vacunas de la COVID-19, debido al elevado número de falsos rumores y noticias falsas que circulan en las redes sociales y en los medios de información. |
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En la guía se detallan las noticias falsas más frecuentes que han circulado estos meses (como considerar que las vacunas no son seguras, que tienen componentes peligrosos como el grafeno, que son la causa de la aparición de nuevas variantes o que no son eficaces), al mismo tiempo que se proporciona evidencia que desmiente estas afirmaciones. El documento también explica cómo se realiza un ensayo clínico y su proceso de aprobación y proporciona recomendaciones para que los periodistas aprendan a diferenciar entre fuentes confiables o no confiables a la hora de extraer información. Finalmente, se ofrecen una serie de consejos para comunicar de manera responsable. Se puede acceder a la guía en la propia Web y en el siguiente enlace: Guía COVID-19, consejos para verificar la información sobre las vacunas contra la COVID-19 | ||||
Antecedentes de violencia sexual y mayor riesgo de estrés postraumático tras un nuevo trauma
Las personas con antecedentes de violencia sexual presentan más síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT) después de sufrir un nuevo trauma no sexual. Además, la recuperación de estos síntomas puede ser más lenta durante el año posterior. La hipervigilancia permanece entre los síntomas más elevados, mientras determinadas alteraciones cognitivas y del estado de ánimo muestran una recuperación más lenta (…)

