El Colegio Oficial de la Psicología de Madrid (COP Madrid), en colaboración con la Comunidad de Madrid, desplegó tres dispositivos de atención psicológica para las personas desplazadas y afectadas por los incendios en distintos municipios de la Sierra Oeste de Madrid los pasados meses de julio y agosto.
Los dos primeros dispositivos, activados por el SUMMA 112, a través de la Consejería de Sanidad, y las Oficinas Móviles de Atención al Ciudadano, a través de la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local, para las personas desplazadas y afectadas por los incendios, con equipos integrados por más de 40 profesionales de la Psicología especializados/as que brindaron atención psicológica en albergues temporales, centros de acogida, puntos de reunión y espacios habilitados para la atención a la población afectada, entre otros.
Las intervenciones tuvieron como finalidad proporcionar Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) a las personas afectadas por los incendios, tanto a nivel individual como familiar, ofreciendo una respuesta inmediata orientada a reducir el impacto emocional inicial, favorecer la estabilización psicológica, detectar a las personas especialmente vulnerables, identificar necesidades prioritarias y facilitar la conexión con los recursos de apoyo disponibles.

Continuidad de la atención psicológica tras la emergencia: apoyo a personas mayores y profesionales de las residencias afectadas.
Además, finalizadas las evacuaciones, a solicitud de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, se han desarrollado intervenciones presenciales a profesionales y personas mayores de las residencias que fueron evacuadas durante los incendios de la Sierra Oeste, adaptando la intensidad y organización de las actuaciones al tamaño del centro y al impacto generado por la emergencia.
Psicólogos y psicólogas expertas en intervención psicológica con personas mayores y en situaciones de crisis han trabajado, en coordinación con la Dirección General de Atención al Mayor y a la Dependencia, en el fortalecimiento de la recuperación psicológica de las personas residentes y de los equipos profesionales de estos centros mediante el desarrollo de intervenciones psicológicas grupales tempranas, orientadas a la psicoeducación, el apoyo emocional y el refuerzo de los recursos personales y colectivos de afrontamiento, permitiendo, además, identificar de forma precoz aquellas situaciones que puedan requerir una atención psicológica especializada.
En el caso de los y las trabajadoras de estos centros, se llevaron a cabo intervenciones específicas orientadas a facilitar la elaboración de la experiencia vivida desde el punto de vista organizativo y psicológico, reconociendo el esfuerzo realizado durante la emergencia y proporcionando pautas de autocuidado y apoyo mutuo que contribuyen a reducir el impacto acumulado tras la situación de crisis.
El Colegio quiere reiterar su reconocimiento a todos los y las profesionales que han intervenido en esta emergencia, y su agradecimiento a los psicólogos y las psicólogas que se pusieron a disposición de forma inmediata para ayudar en esta crisis. Al mismo tiempo, expresa su solidaridad con las personas y familias afectadas.
