Uno de cada tres españoles considera que tiene algún problema de salud mental. Esta percepción ha aumentado en los últimos años y se acompaña de datos que apuntan a una mayor vulnerabilidad entre los adultos jóvenes, así como a la influencia de factores como la incertidumbre ante el futuro, la inestabilidad financiera, la inseguridad laboral y el malestar social y político.
El VI Informe Mundial de Salud Mental del Grupo AXA, realizado por Ipsos y presentado por la Fundación AXA, recoge la opinión de 19.000 personas de entre 18 y 75 años en 18 países. El informe señala que los resultados se basan en respuestas autoinformadas y no en diagnósticos médicos. Según la nota de prensa difundida por la entidad, el porcentaje de españoles que considera sufrir algún tipo de problema de salud mental ha pasado del 26% al 33% en tres años.
Los adultos jóvenes, el grupo más vulnerable.
El informe sitúa a España con 62,3 puntos sobre 100 en el Índice de Salud Mental de AXA, por encima de la media mundial, situada en 61,8 puntos. No obstante, el documento señala un empeoramiento del bienestar psicológico de los españoles respecto a 2025.
En relación con la depresión, la ansiedad y el estrés, el porcentaje de población española potencialmente afectada en niveles graves o extremos se mantiene en el 28%, ligeramente por encima de la media europea (27%). Sin embargo, los datos son más elevados entre los jóvenes: alcanzan el 42% entre los 18 y 24 años y se elevan hasta el 44% entre los 25 y 34 años.
El informe diferencia, además, entre la percepción de tener un problema de salud mental y disponer de un diagnóstico. Mientras el 33% de la población considera que actualmente presenta algún problema de salud mental, el 21% afirma haber recibido un diagnóstico. Además, las mujeres muestran una mayor proporción de personas potencialmente afectadas por depresión, ansiedad o estrés en niveles graves o extremos (32%) que los hombres (24%).
Entre los factores que más afectan negativamente a la salud mental en España destacan la incertidumbre sobre el futuro en un mundo que cambia rápidamente (52%), la inestabilidad financiera y la inseguridad laboral (51%) y el malestar social y político (45%). El informe también identifica la soledad y el aislamiento social como uno de los factores que afectan negativamente a la salud mental de una parte importante de la población (35%).

Pantallas, inteligencia artificial y búsqueda de ayuda.
El informe también analiza, por primera vez, el uso personal de pantallas, sin contar el tiempo laboral. En España, el promedio se sitúa en 4,9 horas diarias, uno de los registros más altos de Europa. Entre los jóvenes, el uso es mayor: 5,6 horas entre los 18 y 24 años y 6,2 horas entre los 25 y 34 años.
A pesar de ello, España y Alemania son los países donde la población declara sentirse menos afectada negativamente por el uso de pantallas en aspectos como la calidad del sueño, la concentración, la actividad física, el estado de ánimo, la interacción con otras personas, el aislamiento social o la alimentación.
Otro dato destacado es el uso de la inteligencia artificial para resolver dudas sobre salud mental. El 56% de los españoles afirma utilizar plataformas de IA para aclarar cuestiones relacionadas con su salud mental, por debajo de la media mundial, situada en el 63%. Además, el 55% se muestra satisfecho con los consejos recibidos.
Barreras para acceder a atención psicológica.
El informe señala que belgas (52%), franceses (54%) y españoles (47%) son los europeos que dicen acudir con más frecuencia a algún profesional sanitario por problemas de salud mental. En el caso concreto de la psicología, España presenta el porcentaje más alto de Europa: el 19% de los españoles afirma acudir a consultas de psicología, solo por detrás de México (20%) y China (23%).
La principal barrera para buscar ayuda profesional en España es el coste de las consultas y tratamientos médicos. Así lo indica el 36% de la población española, con diferencias entre hombres (29%) y mujeres (41%). Por edades, este obstáculo alcanza el 51% entre las personas de 25 a 34 años. El informe también señala como dificultades la falta de tiempo para acudir a consulta, el acceso limitado a profesionales sanitarios y el miedo al estigma asociado a los problemas de salud mental.
Según recoge la nota de prensa, Pedro Rodríguez, vocal de la Junta Directiva de la División de Psicología Clínica y de la Salud del COP, destaca el aumento de la percepción de problemas de salud mental y la crisis de salud mental entre los más jóvenes. En este sentido, subraya la necesidad de aumentar los recursos públicos de atención a la salud mental e incorporar psicólogos y psicólogas a la atención primaria para desarrollar programas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.
Fuente.
Fundación AXA. VI Informe Mundial de Salud Mental del Grupo AXA. Más información aquí.
