Para ayudar a las mujeres que han sufrido una agresión sexual a entender las posibles secuelas físicas y psicológicas del acontecimiento sufrido se ha publicado la guía Tras una agresión sexual. La guía, publicada por el Gobierno de Canarias, aborda las dudas y miedos frecuentes que suelen acompañar a las mujeres que han sufrido una agresión sexual, proporcionando información sobre el procedimiento sanitario que se lleva a cabo, las posibles reacciones físicas y psicológicas más frecuentes y el establecimiento de estrategias de autocuidado para los días posteriores a la agresión. |
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La guía subraya que, aunque la mujer que ha sido víctima de una agresión sexual se pueda sentir avergonzada e incluso culpable por lo sucedido, ninguna agresión es justificable y nunca es culpa de la mujer. No importa cómo o por qué ocurrió la agresión. No importa si había bebido, tomado drogas, dónde estaba o cuál era su relación con el agresor. Usted no es la culpable. Nadie tiene derecho a agredirla. Es un delito, remarca el texto. Asimismo, en la publicación se citan las reacciones frecuentes y normales ante una situación de esta naturaleza, tales como estar en alerta constante, como si el peligro pudiera volver a suceder en cualquier momento, sobresaltarse ante cualquier ruido, estar impaciente o irritable o experimentar dificultades para concentrarse y conciliar el sueño, entre otros. La guía señala una serie de pautas para promover la recuperación de las víctimas, como ubicarse en un entorno seguro y agradable, establecer un plan de autocuidado para las semanas siguientes, buscar apoyo, informarse, exponerse gradual y paulatinamente a salur a la calle o solicitar ayuda psicológica en caso necesario. Se puede acceder a la guía en el siguiente enlace: | ||||
Antecedentes de violencia sexual y mayor riesgo de estrés postraumático tras un nuevo trauma
Las personas con antecedentes de violencia sexual presentan más síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT) después de sufrir un nuevo trauma no sexual. Además, la recuperación de estos síntomas puede ser más lenta durante el año posterior. La hipervigilancia permanece entre los síntomas más elevados, mientras determinadas alteraciones cognitivas y del estado de ánimo muestran una recuperación más lenta (…)

