Para una gran parte de la población mundial, la salud mental y el trabajo están íntimamente relacionados, es decir, el bienestar psicológico de una gran parte de la población está muy ligado a su entorno laboral y el bienestar del trabajador afecta a su rendimiento y productividad laboral. Así lo explica la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su nuevo manual titulado Recomendaciones de la OMS para la salud mental en el trabajo (WHO guidelines on mental health at work). El texto tiene la finalidad de expandir prácticas eficaces para la prevención, promoción y apoyo a la salud mental de los empleados en los entornos laborales, basadas en la revisión de la literatura científica existente. A este respecto, determinadas intervenciones psicológicas, como la terapia cognitivo conductual o el entrenamiento en la gestión del estrés tienen un papel fundamental en la prevención, promoción e intervención de la salud mental en el trabajo.
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Tal y como se expone en el documento, la salud mental va más allá de la ausencia de trastornos mentales. La salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a las tensiones de la vida, realizar sus capacidades, aprender bien y trabajar bien, y contribuir a sus comunidades, explica la OMS. Desde este enfoque, la participación personal y el rendimiento en el trabajo van a estar determinados por la salud mental, de forma que una mala salud mental tiene un efecto negativo en el bienestar y el funcionamiento cognitivo, conductual, emocional, social y relacional de una persona, en su salud física y en su identidad y bienestar personales en relación con el trabajo, lo que tiene una repercusión directa en la reducción de su productividad y en la economía de la empresa. En el manual se recogen recomendaciones basadas en la evidencia que engloban la prevención universal (si son de aplicación para toda la plantilla), la prevención selectiva (para trabajadores con riesgo de padecer trastornos de salud mental) y la prevención indicada (para los trabajadores que presentan trastornos de salud mental). A continuación, se exponen las recomendaciones basadas en la evidencia según la OMS: Recomendaciones sobre intervenciones organizativas
Recomendaciones para la formación de directivos y trabajadores
Recomendaciones para la formación de trabajadores
Recomendaciones sobre las intervenciones individuales
Recomendaciones para la reincorporación al trabajo tras una ausencia asociada a un problema de salud mental
Recomendaciones para la mejora de la accesibilidad al empleo para personas con diagnóstico de trastorno mental
Tal y como advierte la OMS, Si bien los problemas de salud mental afectan a un 15% de la población en edad de trabajar, la realidad es que apenas se realizan esfuerzos para mitigar y eliminar este problema. La magnitud del problema de salud pública que suponen los trastornos mentales es mayor que el volumen de inversión para abordarlo, insiste la OMS en el preámbulo de las recomendaciones. Se puede descargar el recurso en el siguiente enlace: | ||||
El acoso durante el networking académico, un problema poco visible con impacto en la carrera investigadora
Las situaciones de acoso que se producen durante congresos, reuniones profesionales y otras actividades de networking pueden tener consecuencias que van más allá del malestar inmediato. Según plantea un artículo publicado en Nature Human Behaviour, estas experiencias pueden llevar a que algunas personas eviten determinadas oportunidades profesionales, condicionando su desarrollo académico y contribuyendo a la denominada «fuga de talento» (leaky pipeline), un fenómeno que describe la salida progresiva de mujeres y otros grupos infrarrepresentados de la carrera científica (…)

