La Global Psychology Alliance publica unas directrices para afrontar desafíos sin precedentes
26 Ene 2026

La Global Psychology Alliance (GPA), de la que forma parte el Consejo General de la Psicología (COP), ha publicado el documento Coping in Times of Geopolitical UncertaintyAfrontar tiempos de incertidumbre geopolítica–, en el que incluye unas directrices prácticas dirigidas a trasladar el conocimiento científico de la psicología a acciones concretas que apoyen a las personas afectadas por las crisis actuales en todo el mundo.

La GPA nace bajo una premisa clara: los desafíos globales requieren respuestas globales y unificadas. En un contexto marcado por crisis simultáneas —conflictos geopolíticos, inestabilidad política, tensiones sociales y económicas—, más de 80 asociaciones nacionales, regionales e internacionales de la psicología, junto con instituciones científicas y programas de formación de todos los continentes, se han unido para crear una plataforma común de acción. Su objetivo es elevar el papel de la ciencia psicológica para abordar problemas que, por su magnitud, no pueden ser afrontados por una sola organización.

¿Qué es la Global Psychology Alliance?

La GPA es una alianza internacional que reúne experiencias, conocimientos y perspectivas diversas para aplicar la psicología a los grandes retos de la humanidad. Parte de la convicción de que la psicología es fundamental en todos los niveles de la vida humana —individual y social— y que los y las profesionales de la psicología desempeñan un papel crucial en la promoción de la salud y el bienestar global desde un enfoque de derechos humanos.

Desafios geopolíticos.

Al integrar miradas de distintas regiones del mundo, la GPA refuerza la capacidad colectiva para responder de forma eficaz a problemas complejos como el impacto psicológico de la incertidumbre política, la violencia, las migraciones forzadas o la desinformación, entre otros.

Un documento para traducir la ciencia en apoyo real.

El documento Coping in Times of Geopolitical Uncertainty no es un posicionamiento político, sino una guía basada en la evidencia científica. Su finalidad es ofrecer orientaciones claras para mitigar los efectos psicológicos derivados del estrés político sostenido, cuya relación con diferentes problemas de salud mental y física está ampliamente documentada.

Las directrices subrayan que la agitación sociopolítica puede agravar síntomas previos de ansiedad o depresión, así como desencadenar malestar psicológico en personas sin antecedentes. Por ello, recomienda prestar especial atención a quienes ya presentan vulnerabilidades psicológicas y activar redes de apoyo en distintos niveles: profesional, comunitario y familiar.

Estrategias de afrontamiento ante la incertidumbre.

Entre las recomendaciones, el documento destaca la utilidad de estrategias de afrontamiento ampliamente validadas para manejar la ansiedad asociada a las crisis políticas. Estas incluyen técnicas de regulación emocional como la respiración profunda, el uso de distracciones saludables, la práctica regular de actividad física, el mantenimiento del contacto social y la preservación de rutinas y celebraciones significativas.

Asimismo, advierte del impacto negativo de la sobreexposición informativa. La proximidad geográfica o mediática a una crisis incrementa la sensación de falta de control y el nivel de preocupación. Por ello, se aconseja limitar el tiempo dedicado a consumir noticias, establecer horarios concretos y combinar la información con actividades que ayuden a regular las emociones.

Una mirada integradora y centrada en lo humano.

La GPA insiste en que el peso de la incertidumbre política no es exclusivo de una ideología o postura concreta: aunque las percepciones varíen, los efectos sobre la salud mental suelen ser similares. En este sentido, el documento invita a escuchar y acompañar el malestar emocional desde una perspectiva humana, evitando enfoques polarizados.

El documento también presta especial atención a niños, niñas y adolescentes, un colectivo particularmente vulnerable cuando se debilita la confianza en los sistemas sociales y económicos. El apoyo cercano, el reconocimiento de su valor y la validación de sus esfuerzos cotidianos son claves para proteger su bienestar psicológico, según recoge.

Con esta publicación, la GPA refuerza su compromiso de poner la psicología al servicio de la sociedad, ofreciendo herramientas prácticas para afrontar, con mayor resiliencia y apoyo mutuo, tiempos de incertidumbre global.

Para acceder al documento completo, en inglés, pincha aquí.

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