Las personas fumadoras de entre 18 y 44 años presentan mayores probabilidades de mantenerse abstinentes cuando participan en un tratamiento para dejar de fumar que combina una intervención psicológica cognitivo-conductual con una aplicación móvil. Los resultados muestran que este grupo obtiene mejores tasas de abstinencia tanto al finalizar el tratamiento como seis meses después, lo que sugiere que la edad puede desempeñar un papel relevante en la eficacia de este tipo de intervenciones digitales.
Así lo pone de manifiesto un estudio publicado en la revista Clinical and Health, en el que se analizó la influencia de la edad en los resultados de un programa para dejar de fumar apoyado por una aplicación móvil. La investigación contó con 154 personas fumadoras, divididas en dos grupos: de 18 a 44 años y de 45 años o más. Todos los participantes recibieron un tratamiento psicológico cognitivo-conductual grupal de ocho sesiones semanales, complementado con una app diseñada para apoyar el proceso de abandono del tabaco.
La edad influye en las tasas de abstinencia.
Los resultados mostraron que las personas más jóvenes tenían más probabilidades de mantenerse abstinentes que las de mayor edad. Al finalizar el tratamiento, el 74,30% de los participantes de entre 18 y 44 años permanecía sin fumar, frente al 58,80% de los mayores de 45 años. Seis meses después, las tasas de abstinencia fueron del 41,90% y del 26,30%, respectivamente.
Además, los análisis realizados indicaron que la edad fue un predictor significativo de la abstinencia a lo largo del tiempo, observándose una mayor probabilidad de éxito en el grupo más joven.
Antes de iniciar el tratamiento, los participantes de entre 18 y 44 años ya presentaban algunas diferencias respecto al grupo de mayor edad: fumaban menos cigarrillos al día y mostraban menores niveles de dependencia de la nicotina.
El papel de las herramientas digitales.
Los autores señalan que estos hallazgos contrastan con investigaciones previas que habían encontrado mayores tasas de abandono del tabaco entre personas fumadoras de más edad. Según plantean, una posible explicación podría encontrarse en la incorporación de la aplicación móvil como complemento del tratamiento psicológico.
La aplicación permitía registrar el consumo de cigarrillos, consultar materiales de las sesiones y acceder a diferentes recursos de apoyo durante el seguimiento, incluyendo información sobre los beneficios obtenidos tras dejar de fumar, consejos para mantener la abstinencia y herramientas para afrontar el deseo de consumo.
Dado que las personas jóvenes suelen estar más familiarizadas con las tecnologías digitales, los investigadores consideran que este tipo de recursos podría favorecer una mayor implicación en los tratamientos para dejar de fumar. No obstante, advierten de que son necesarias nuevas investigaciones para determinar con mayor precisión el papel específico de las aplicaciones móviles en estos resultados.

Alta satisfacción con la intervención.
La satisfacción con el programa fue elevada. Entre quienes completaron el tratamiento, el 73,40% calificó el servicio recibido como excelente, el mismo porcentaje afirmó que volvería a participar en el programa si lo necesitara y el 72,10% indicó que lo recomendaría a otras personas. Asimismo, los participantes más jóvenes mostraron una satisfacción global significativamente mayor con la intervención.
A la luz de estos resultados, los autores concluyen que la inclusión de aplicaciones móviles como complemento de los tratamientos psicológicos para dejar de fumar podría constituir una estrategia útil para favorecer la abstinencia en las personas fumadoras más jóvenes.
Fuente.
Suárez-Castro, D., López-Durán, A., Martínez-Vispo, C., Barroso-Hurtado, M., & Becoña, E. (2026). Abstinence outcomes according to age of a blended smoking cessation treatment with an app. Clinical and Health, 37, Article e260722. https://doi.org/10.5093/clh2026a8
