Las identidades o expresiones de género no normativas no son trastornos de la salud, por lo que no pueden suprimirse, negarse, discriminar a partir de ellas, ni pretender un cambio o modificación. Así lo establece la guía Nada que curar, publicada por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito junto a otras asociaciones interesadas, que se establece como la guía de referencia para los profesionales de la salud mental que pretenden trabajar con las personas LGTBI+ desde el respeto a sus derechos fundamentales y en contra del uso de las terapias de conversión sexual, unas terapias que no cuentan con fundamentación científica y que pueden ser potencialmente daniñas y de las que hemos hablado ampliamente en Infocop (ver aquí). La guía, dirigida a profesionales de la salud mental, pero también a otros profesionales sanitarios y sociales que trabajan con colectivos LGBTI+, proporciona una explicación y encuadre de la diversidad sexual, así como describe las técnicas que cuentan con evidencia científica para afirmar a los jóvenes LGTBI, bajo un modelo enmarcado en la defensa de los derechos humanos. |
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El documento, que se trata de un recurso esencial para la sensibilización y capacitación de los profesionales interesados, se divide en varios capítulos que tratan sobre:
En la guía se ofrecen recomendaciones y orientaciones para motivar la aceptación de los padres y madres en el apoyo a la orientación sexual de sus hijos, de forma que se presenta un programa de intervención diseñado para eliminar cualquier tipo de conducta discriminatoria y estigmatizante hacia los jóvenes LGBTI+, asegurando su bienestar psicológico. Asimismo, la guía proporciona acceso a recursos adicionales para los profesionales de la salud mental y otra información complementaria. Se puede descargar la guía en el siguiente enlace: | ||||
Las intervenciones psicológicas son las más eficaces para reducir la soledad, según un metaanálisis de 280 estudios
Las intervenciones dirigidas a reducir la soledad consiguen disminuir este problema en personas de todas las edades, tanto a corto como a medio plazo. Entre las distintas estrategias evaluadas, las intervenciones psicológicas son las que muestran los mejores resultados, aunque los autores advierten de que la calidad metodológica de buena parte de la evidencia disponible es limitada y reclaman investigaciones más rigurosas para determinar con mayor precisión qué intervenciones funcionan mejor y para quién (…)

