Un conjunto de organizaciones europeas e internacionales vinculadas a la defensa de los derechos de las personas con discapacidad y a la promoción de un enfoque basado en derechos humanos en la salud mental han hecho pública una carta abierta dirigida a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la que manifiestan su profunda preocupación por el reciente cierre de la Unidad de Política, Derecho y Derechos Humanos del organismo. En el documento, las entidades firmantes alertan de que esta decisión supone un importante retroceso para el desarrollo de una salud mental basada en los derechos humanos a nivel global, y solicitan a la OMS una serie de medidas urgentes para garantizar la continuidad del trabajo realizado en este ámbito durante los últimos años.
La carta está firmada por el European Disability Forum, el European Network of (ex)-Users of Psychiatry, Mental Health Europe, la Brain Injured & Families European Confederation y la International Disability Alliance, organizaciones que representan a numerosas entidades y colectivos implicados en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad, incluidas aquellas con discapacidad psicológica y social.

Preocupación por el cierre de la Unidad de Política, Derecho y Derechos Humanos.
En su declaración pública, las organizaciones expresan su preocupación por la clausura de la Unidad de Política, Derecho y Derechos Humanos de la OMS, reconociendo al mismo tiempo que el organismo internacional atraviesa actualmente complejidades financieras y estructurales. No obstante, consideran que la desaparición de esta unidad específica constituye un paso atrás significativo para la política global y europea en materia de salud mental.
Según subrayan, durante años esta unidad ha desempeñado un papel central en la incorporación de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) en los marcos internacionales de salud mental, así como en el desarrollo de herramientas y orientaciones transformadoras en el marco de la iniciativa QualityRights de la OMS, un programa que ha contribuido a impulsar cambios importantes en la forma en que los sistemas de salud mental abordan la atención y la protección de derechos.
De acuerdo con la carta, estos recursos han sido fundamentales para favorecer la transición desde modelos basados en prácticas coercitivas o restrictivas de derechos hacia enfoques centrados en la autonomía, la recuperación y la inclusión, situando los derechos humanos en el centro de las políticas y prácticas de salud mental y promoviendo una comprensión más holística de la salud mental.
El papel de la iniciativa QualityRights.
Las organizaciones firmantes destacan que la iniciativa QualityRights ha proporcionado orientaciones clave para que los países modernicen su legislación y sus prácticas en salud mental. Entre los aspectos más relevantes de estas directrices se encuentran el respeto a la autonomía, el reconocimiento de la capacidad jurídica y la no discriminación de las personas con discapacidad psicológica y social.
En este sentido, recuerdan que la iniciativa contribuyó a orientar a los sistemas sanitarios hacia marcos de actuación más alineados con los estándares internacionales de derechos humanos establecidos por la Convención de Naciones Unidas. También ayudó a promover cambios estructurales en muchos países que actualmente se encuentran en procesos de reforma de su legislación y sus políticas en salud mental, con el objetivo de alinearlas con dicha convención.
El cierre de la iniciativa QualityRights y de la unidad responsable de su desarrollo, advierten las organizaciones, genera un vacío de conocimiento y experiencia en un momento especialmente crítico, en el que numerosos países están impulsando transformaciones en sus marcos legislativos y en sus políticas de salud mental para adaptarlos a los estándares de la Convención de Naciones Unidas, incluyendo procesos de desinstitucionalización.
Riesgos para la calidad de la atención y la protección de derechos.
Las entidades firmantes subrayan que la creación y el fortalecimiento de la iniciativa QualityRights supusieron un cambio significativo dentro de la propia OMS. Según recuerdan, esta iniciativa permitió que la organización se alejase de un enfoque tradicional predominantemente biomédico y estableciera un anclaje institucional claro para la promoción de los derechos humanos en el ámbito de la salud mental.
Este enfoque, destacan, estuvo liderado por profesionales del ámbito médico pero incorporó también la participación significativa de personas con experiencia propia en los sistemas de salud mental, reforzando así la perspectiva basada en derechos y en la participación de los propios usuarios de los servicios.
En ausencia de este marco institucional, advierten, existe el riesgo de que se produzca un retroceso tanto en la calidad de la atención como en la protección de los derechos fundamentales de las personas a nivel global.
Las medidas solicitadas a la OMS.
Ante esta situación, las organizaciones firmantes instan a la Organización Mundial de la Salud a adoptar una serie de medidas concretas destinadas a preservar los avances logrados en materia de derechos humanos en salud mental.
En primer lugar, solicitan el establecimiento de un punto focal específico dentro de la organización que permita garantizar que los derechos humanos y los principios recogidos en la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad continúen integrándose de forma transversal en todos los sectores relacionados con la salud mental.
Asimismo, piden mantener activa la iniciativa QualityRights, asegurando que continúen disponibles tanto los programas de formación online (e-training) como el apoyo a la implementación a nivel nacional, herramientas que han facilitado la aplicación de los principios de derechos humanos en numerosos países.
Otro de los aspectos que destacan es la necesidad de preservar la experiencia institucional acumulada. Para ello, solicitan que el personal cualificado que ha trabajado en este ámbito sea retenido y reasignado dentro de la organización, con el objetivo de garantizar la continuidad de la coordinación global en materia de derechos humanos y salud mental.
Las organizaciones también subrayan la importancia de reforzar la participación de la sociedad civil, profundizando en la colaboración con organizaciones que representan a personas con discapacidad psicosocial y asegurando su implicación significativa en el diseño de las futuras estructuras y estrategias en salud mental.
Finalmente, instan a la OMS a reafirmar públicamente su compromiso con los derechos humanos, mediante una declaración clara que establezca que la inclusión comunitaria y el respeto a los derechos continúan siendo pilares centrales de la estrategia global de salud mental del organismo.
Derechos humanos y salud mental: una relación inseparable.
En la parte final de la carta, las organizaciones recuerdan que los derechos humanos no constituyen un elemento accesorio dentro de la salud mental, sino que son interdependientes y esenciales para su desarrollo. Por ello, consideran fundamental preservar los avances alcanzados gracias al trabajo colaborativo impulsado a través de la iniciativa QualityRights.
En este contexto, las entidades firmantes expresan su disposición a mantener un diálogo constructivo con la Organización Mundial de la Salud, con el objetivo de asegurar que el organismo no retroceda en su liderazgo internacional en materia de promoción de los derechos humanos en salud mental.
Se puede acceder a la carta abierta desde la página web de MHE o bien directamente aquí.
