En la mayoría de las ocasiones, los servicios destinados a las personas con autismo se dirigen a aquellos con mayores necesidades de apoyo, sin atender la especificidad de los y las jóvenes con TEA que no presentan discapacidad intelectual asociada y que, sin embargo, sí tienen grandes vulnerabilidades que les enfrentan a dificultades en actividades cotidianas en la edad adulta. Así lo afirma la Fundación Miradas en una guía a través del cual pretende ayudar a las personas con este perfil a tener una vida independiente y autónoma con los apoyos y recursos adaptados a sus necesidades. El documento, creado a partir de la identificación de aquellas cuestiones que más dificultades generan en el colectivo, recoge una serie de orientaciones y pautas en los principales ámbitos a partir de los que se orienta la vida de las personas adultas (a saber: educación, empleo, salud y vida autónoma), brindando información práctica que les ayude a hacer frente a los retos y les facilite el acceso a servicios. |
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La guía está destinada a las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) sin discapacidad intelectual asociada, así como a sus familias y las organizaciones de apoyo. Tal y como señalan sus autores, si bien presenta un enfoque estatal, muchos de los recursos pueden ser más amplios en virtud de la transferencia de competencias a las diferentes Comunidades Autónomas. Se puede acceder a la guía desde la página Web de la Fundación o bien directamente aquí: Guía de necesidades y recursos para personas con autismo sin discapacidad intelectual | ||||
El voluntariado fortalece el bienestar psicológico de quien ayuda
Realizar actividades de voluntariado o llevar a cabo actos de generosidad hacia otras personas puede mejorar el bienestar psicológico y contribuir a reducir la depresión, la ansiedad y la soledad. La evidencia científica indica que estos beneficios se producen, en gran medida, porque este tipo de conductas favorecen un mayor sentimiento de conexión con los demás (…)

