La personalización de los tratamientos psicológicos mediante la evaluación continua del progreso de cada paciente y el uso de herramientas basadas en datos podría mejorar los resultados terapéuticos y reducir los abandonos. Este enfoque, conocido como salud mental de precisión, propone complementar el juicio clínico con información objetiva obtenida durante todo el proceso asistencial y con modelos predictivos apoyados en inteligencia artificial.
Así lo plantea el artículo Implementación del paradigma de salud mental de precisión en entornos reales: presentación del proyecto NOVA, publicado en la revista Apuntes de Psicología. El trabajo analiza los fundamentos de este paradigma y presenta el proyecto NOVA (Navigating Outcomes via Analytics), una iniciativa destinada a facilitar su incorporación a la práctica psicológica habitual.
Una respuesta a las limitaciones de los modelos tradicionales.
Pese a los avances de la práctica basada en la evidencia, casi la mitad de los pacientes que realizan terapia psicológica no logra mejoras clínicamente significativas, alrededor del 10% experimenta un empeoramiento de los síntomas y las tasas de abandono terapéutico se sitúan entre el 30% y el 40%. Estas cifras reflejan las limitaciones de los modelos basados en resultados promedio, que no siempre permiten responder a las necesidades concretas de cada persona.

La salud mental de precisión surge precisamente con el objetivo de adaptar mejor la atención psicológica a las características individuales de cada paciente. Para ello, se apoya en dos pilares fundamentales: el Cuidado Basado en la Medición, que promueve la evaluación sistemática del progreso durante el tratamiento, y la Toma de Decisiones Informada por Datos, que utiliza modelos predictivos para apoyar las decisiones clínicas.
Estas herramientas permiten detectar de forma temprana situaciones de estancamiento o deterioro, monitorizar la evolución de los pacientes mediante indicadores objetivos y facilitar recomendaciones para ajustar las intervenciones cuando sea necesario. No obstante, subrayan que el profesional sigue siendo el responsable último de la toma de decisiones clínicas.
Inteligencia artificial y apoyo a la decisión clínica.
El artículo destaca el creciente papel de la inteligencia artificial y del aprendizaje automático en el desarrollo de herramientas capaces de transformar grandes volúmenes de datos clínicos en recomendaciones útiles para la práctica asistencial. Los autores señalan que la evidencia disponible apunta a mejores resultados en las intervenciones personalizadas mediante algoritmos de precisión en comparación con tratamientos estandarizados.
En este contexto, cobran relevancia los denominados Sistemas de Apoyo a la Decisión Clínica, plataformas diseñadas para ayudar a los profesionales a integrar la información procedente de la evaluación continua de los pacientes. Estas herramientas pueden ofrecer alertas de riesgo, representaciones visuales del progreso terapéutico o sugerencias basadas en datos, facilitando la personalización de la atención psicológica.
El proyecto NOVA.
Pese al interés creciente por este enfoque, su implantación en la práctica real sigue siendo limitada. El artículo señala que únicamente el 14% de los profesionales utiliza medidas rutinarias para monitorizar el progreso de sus pacientes. Menos del 1% de los modelos predictivos desarrollados en investigación llega a probarse en entornos clínicos reales.
Con el fin de contribuir a superar esta brecha, el proyecto NOVA estudiará cómo integrar la salud mental de precisión en los servicios de atención psicológica. Incluyendo el análisis de las necesidades y percepciones de los profesionales, la evaluación de estas herramientas en contextos asistenciales reales, el desarrollo de algoritmos de inteligencia artificial y la elaboración de recomendaciones dirigidas a favorecer su adopción en los sistemas de salud mental.
Además, el proyecto prevé impulsar infraestructuras de medición estandarizada, bases de datos para investigación, prototipos de sistemas de apoyo a la decisión clínica y acciones formativas orientadas al desarrollo de competencias específicas en salud mental de precisión.
Los autores concluyen que la modernización de la atención psicológica no depende únicamente de la disponibilidad de nuevas tecnologías, sino también de la capacidad para incorporarlas de forma efectiva y sostenible al trabajo cotidiano de los profesionales. En este sentido, el proyecto NOVA pretende generar evidencia que permita avanzar hacia una atención psicológica más personalizada y basada en datos.
Fuente.
Roca, P., Sánchez-Pedreño, M., Noheda-Cifuentes, S., Ramírez-Riveros, E. S., Martín-Azañedo, C., Martínez-Zaragoza, F., Zangri, R. M., García del Valle, E. P., León-García, M., Gravholt, D. L., Enrique-Roig, Á., Saunders, R., Herrera-Maldonado, L. J., Pegalajar-Jiménez, M. C., y Rodríguez-Moreno, S. (2026). Implementación del paradigma de salud mental de precisión en entornos reales: presentación del proyecto NOVA. Apuntes de Psicología, 44(2), 69-76. https://doi.org/10.70478/apuntes.psi.2026.44.08.
