Los signos de alarma de dificultades en la comunicación y la relación, compatibles con el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), aparecen y se pueden detectar durante el primer año de vida. La detección y la intervención precoz son imprescindibles. Así lo afirman profesionales del equipo de trabajo multidisciplinar del Centro de Investigación y Formación de Carrilet -centro educativo y terapéutico para personas con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA)-, a través de un díptico informativo, en el que recogen las señales de alarma para detectar este trastorno durante el primer año de vida. El equipo, formado por psicólogas, logopedas, pediatras y psicomotricistas de Carrilet, de CDIAPs y de un Equipo de Atención Primaria, viene realizando diversos estudios de investigación que han resultado en acciones de formación y sensibilización dirigidas a profesionales y en la publicación de diversos artículos científicos. |
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En esta misma línea, han publicado este interesante recurso, que sintetiza una serie de aspectos clave, tales como, las señales de alarma de riesgo de TEA, de inicio entre 3-6 meses (mirada, sonrisa y reacción al entorno) y entre los 6-12 meses (balbuceo, permanencia del objeto y relación), consejos para observar sin intervenir, los contextos naturales donde se suelen observar estas señales de alarma y recoger las preocupaciones de los cuidadores (según indica, un 30-40% de las familias han manifestado preocupación antes del año de vida), la población vulnerable, cómo informar a las familias y enlaces de interés. Se puede acceder al díptico a través del siguiente enlace: | ||||
Los niños que vivieron la pandemia en su primer año de Educación Infantil muestran mayores dificultades cognitivas
Los niños y niñas que vieron alterada su escolarización en Educación Infantil durante la pandemia de COVID-19 presentan retrasos en diversas habilidades cognitivas varios años después (…)

