La salud física y mental están intrínsecamente vinculadas. Existe una gran cantidad de evidencia que demuestra que las personas tienen un mayor riesgo de desarrollar una mala salud mental cuando viven con una afección crónica de la piel. La angustia relacionada con la apariencia, la ansiedad social y la depresión son impactos potenciales. Con esta introducción, se presenta un nuevo informe en Reino Unido elaborado por expertos en dermatología y salud mental, a través del cual se aborda el impacto de los problemas de la piel sobre la salud mental de las personas que los padecen y establece una serie de recomendaciones para mejorar la calidad y accesibilidad de los servicios de salud mental en este ámbito. El documento se basa tanto en investigaciones existentes como en nuevos datos recopilados por el grupo de expertos para proporcionar a los políticos, comisionados y proveedores del SNS un conjunto claro de recomendaciones para abordar el lamentable nivel de prestación de servicios en esta área. |
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Tal y como señala el informe, el impacto de las enfermedades de la piel en la salud mental es cada vez más reconocido por médicos y pacientes. De hecho, la literatura publicada al respecto evidencia la carga significativa para la salud mental que conlleva vivir con una afección cutánea. En este sentido, existe una gran cantidad de estudios que demuestran el impacto emocional negativo de las enfermedades de la piel, pudiendo afectar a la autoestima, al estado de ánimo, la imagen corporal y la confianza. Asimismo, los pacientes con enfermedades dermatológicas pueden percibir estigmatización relacionada con su apariencia, reacciones negativas por parte de los demás y falta de aceptación social, llegando a experimentar aislamiento, vergüenza, depresión, ansiedad e incluso pensamientos suicidas. No obstante, el documento recuerda que la experiencia de los problemas de salud mental no se correlaciona con la gravedad de la enfermedad dermatológica: una condición que se clasifica como «leve» o «moderada» en términos de síntomas físicos puede resultar en un malestar de salud mental grave y de amplio alcance. Entre las principales conclusiones del informe, destacan las siguientes:
El informe concluye con una serie de recomendaciones, tales como, la trascendencia de que todos los y las menores con problemas dermatológicos tengan acceso al apoyo psicológico adecuado o la importancia de que los legisladores en materia de sanidad comprendan que el tratamiento psicodermatológico es rentable en comparación con el tratamiento de los problemas psicológicos de los pacientes con enfermedades de la piel por parte de los médicos generalistas, entre otras. Se puede acceder al informe a través del siguiente enlace: | ||||
La inflexibilidad psicológica podría ser una clave para prevenir la psicosis en adolescentes
La forma en que se relacionan entre sí los síntomas emocionales y determinados factores del contexto puede ayudar a identificar de manera temprana a adolescentes con mayor vulnerabilidad al desarrollo de problemas psicológicos. Entre esos factores, la inflexibilidad psicológica destaca como el elemento con mayor peso dentro de la red de relaciones analizada, mientras que el trauma parece desempeñar un papel de conexión entre las experiencias emocionales y los factores contextuales en quienes presentan un mayor riesgo subclínico de psicosis (…)

