El cambio climático sigue siendo el mayor desafío del siglo XXI, con profundas y crecientes consecuencias negativas para la salud pública. El coste de la inacción por no actuar de manera oportuna y sistémica tendrá implicaciones catastróficas para el planeta, el ecosistema, nuestros medios de vida, y, concretamente, los sistemas sociales y sanitarios actuales y futuros. Las respuestas a la emergencia climática que no priorizan la Salud pública, los Derechos Sociales y la Justicia amenazan con dañar a las comunidades, reafirman las inequidades estructurales y geográficas existentes.

Así lo afirma la Plataforma de política sanitaria de la UE (conjunto de organizaciones coordinadoras que representan a las partes interesadas europeas en los ámbitos de la salud pública y la asistencia sanitaria, cuya finalidad es debatir, compartir conocimientos y buenas prácticas), en una declaración conjunta emitida como parte de la "Acción climática a través de la educación y la formación en salud pública", a través de la cual instan a los líderes políticos y responsables de la toma de decisiones en materia de cambio climático, educación y salud pública, así como a las organizaciones de profesionales de la salud, y las sociedades civiles, a abordar de forma prioritaria en sus debates el cambio climático y las preocupaciones en torno a la salud.

Foto: akil mazumder Fuente: pexels Fecha descarga: 04/08/2022

Tal y como señala el documento, si bien el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 13 enfatiza la urgencia de implementar medidas orientadas a combatir el cambio climático y sus impactos, la inacción amenaza el logro de todos los ODS. El imperativo de la acción es claro desde todas y cada una de las perspectivas: moral, ética, ambiental, económica, social y de justicia. En esta línea, es necesario que la salud pública y los profesionales sanitarios estén preparados para hacer frente a la emergencia climática, dada la clara evidencia del impacto del cambio climático sobre la salud de las personas.

A este respecto, la Plataforma advierte: “sin una acción efectiva, a gran escala e inmediata, estamos en un círculo vicioso, aumentando la exposición de las personas y el planeta a riesgos ambientales cada vez peores, desastres naturales y patrones emergentes evitables adicionales de enfermedades infecciosas y no transmisibles.” Ante esto, considera esencial reconocer que el cambio climático es un problema crítico que debe abordarse a través de políticas, prácticas y acciones de investigación integradas en sistemas más amplios de salud, sociales y educativos y en las formas en que se organizan las comunidades y sociedades.

Es fundamental aquí el rol de los profesionales sanitarios y su contribución a la crisis climática, siendo prioritario que cuenten con una formación básica y un desarrollo profesional continuo para mejorar su comprensión sobre los vínculos entre el clima y la salud y convertirlo en una prioridad en su trabajo, avanzando así en el derecho a “la salud para todos”.

Dado lo expuesto, la Plataforma insta a llevar a cabo medidas fuertes, tangibles y acciones concretas, entre ellas:

  • Reconocer y difundir el papel clave que tiene una relación respetuosa con el entorno natural en la salud y el bienestar físico, mental, espiritual y social de las personas.

  • Comprender los impactos negativos del cambio climático en la salud humana y destacar los beneficios colaterales que pueden tener sobre la salud las acciones de mitigación y adaptación al cambio climático.

  • Conocer la relación entre el cambio climático y la salud mental de las personas y los profesionales, aumentando la exposición a soluciones basadas en la naturaleza de alta calidad, como espacios verdes y azules para todos, e invirtiendo en empoderar a las comunidades para que mantengan la acción para prevenir y mitigar más el cambio climático.

  • Aumentar la inversión en educación y formación interdisciplinar para la salud pública y los profesionales sanitarios en los planes de estudio existentes e incluirlos en la legislación de la UE sobre los requisitos de formación de los profesionales sanitarios para facilitar la acción intersectorial.

  • Desarrollar resiliencia climática, alfabetización climática y de salud y alfabetización política para permitir que los profesionales sanitarios tengan una comprensión más profunda de los cambios que deben implementarse y cómo comunicar el impacto ambiental directo e indirecto en la salud.

  • Contar con voces para la educación y la respuesta al cambio climático entre aquellas comunidades que actualmente sufren los efectos, incluidas las desigualdades generacionales, y que serán las más perjudicadas por una respuesta de salud pública inadecuada.

  • Promover la gestión del sistema de salud dentro de un enfoque ecológico transdisciplinario, creando las condiciones para la toma de decisiones informadas por la equidad, la ética y los derechos colectivos, con un enfoque que minimice las emisiones de carbono.

  • Desarrollar objetivos, metas e indicadores de salud pública futuros, que apoyen el diseño y monitoreo de marcos estratégicos que produzcan programas de mitigación que conduzcan a mejoras en la salud ambiental general y promuevan la equidad en salud.

La organización Mental Health Europe ha manifestado su apoyo a esta declaración conjunta ante la evidencia, cada vez mayor, en torno a la asociación entre la degradación ambiental y la contaminación con las experiencias de mala salud mental, que incluyen depresión, ansiedad y tristeza. De acuerdo con diversos estudios, la naturaleza es vital para una buena salud mental y física en todas las edades. Pasar tiempo en la naturaleza reduce las experiencias de ansiedad, depresión y soledad. El cambio climático, reconocido como una amenaza ambiental global, puede causar angustia psicológica y ansiedad. La evidencia también muestra que los efectos del cambio climático, como la incertidumbre económica, la inseguridad laboral, los patrones climáticos volátiles y el desplazamiento, tienen un impacto negativo en la salud mental. Ante esto, MHE subraya la necesidad urgente de emprender acciones coordinadas para abordar los determinantes de la salud mental relacionados con el cambio climático, en línea con lo expuesto por la Plataforma en su comunicado.

Se puede acceder al documento (en inglés) directamente a través del siguiente enlace:

Moving towards the right to ‘health for all’ by training the public health and wider health workforce on climate change and health

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