La Asociación Americana de Psicología (APA-American Psychological Association) ha publicado un artículo en su página Web, a través del cual aborda la Esquizofrenia, ofreciendo una serie de claves para detectarla y poniendo de relieve el papel del psicólogo a la hora de ayudar tanto a las personas diagnosticadas como a sus familias y/o cuidadores.

La APA define la esquizofrenia como un trastorno mental grave que afecta a los pensamientos, los sentimientos, el estado de ánimo y el funcionamiento general de una persona. Este trastorno puede originar alucinaciones, delirios y conductas inusuales. Asimismo, pueden aparecer problemas cognitivos, como problemas de memoria, atención y concentración.

En relación con los factores de riesgo, la Asociación señala la existencia de un componente genético, de modo que aquellas personas cuyo progenitor/a o hermano/a están diagnosticados con este trastorno, pueden tener un riesgo ligeramente mayor de desarrollarla.

En línea con los estudios realizados al respecto, la APA no considera que exista un solo gen responsable de desarrollar la esquizofrenia, sino que, probablemente, el desarrollo de este trastorno se debe a la confluencia de una variedad de genes y factores ambientales.

Tal y como indica en su texto, los síntomas suelen aparecer en la edad adulta temprana (a partir de los 20 años), si bien se pueden mostrar en la adolescencia, siendo los siguientes los más comunes: alucinaciones (como escuchar voces o ver cosas que otros no experimentan), creencias extrañas o no compartidas por el resto, dificultades con el pensamiento lógico, movimientos corporales agitados o repetitivos, falta de expresión emocional al hablar, reducción del habla, falta de placer en actividades cotidianas, dificultad para centrar la atención y para utilizar la memoria de trabajo, y problemas para utilizar la información en la toma de decisiones.

Según la Asociación Americana, la evidencia sugiere que la esquizofrenia es un trastorno tratable y su recuperación es posible, de hecho, afirma, “los nuevos programas de tratamiento especializado parecen promover un mejor funcionamiento y mejores resultados”.

En este sentido, si bien considera que los medicamentos antipsicóticos suelen ser una parte importante del tratamiento de la esquizofrenia, hace hincapié también en el papel fundamental de la Psicoterapia como parte del mismo. A este respecto, manifiesta que los psicólogos pueden ayudar a las personas con esquizofrenia a lidiar con los problemas derivados de este trastorno, incluyendo aquellos relacionados con el cuidado personal, el ámbito laboral, escolar y las relaciones sociales.

Concretamente, considera las intervenciones familiares como “particularmente útiles” para las personas con esquizofrenia. Para apoyar esta declaración, pone de manifiesto los datos de algunos estudios que evidencian una reducción de las tasas de recaída en un 20% tras llevar a cabo una intervención familiar (Schizophrenia Bulletin, 2001), así como una mayor probabilidad de que las personas con esquizofrenia sigan el tratamiento prescrito tras participar en la terapia familiar (Psychological Medicine, 2002).

La APA concluye recordando que un psicólogo es un profesional cualificado que puede ayudar a las personas con esquizofrenia a manejar la enfermedad, para vivir una vida satisfactoria y plena.

Fuente: APA

Artículos Relacionados
Organizaciones de Reino Unido se unen para apoyar la salud física de las personas con problemas de salud mental
Factores personales y macrosistémicos como predictores de la calidad de vida en esquizofrenia crónica
Expertos en Reino Unido abordan la naturaleza de la Psicosis desde una perspectiva psicológica
Tratamiento de los trastornos psicóticos
Los refugiados tienen más probabilidades de tener problemas de salud mental graves, según un estudio
Se publica la traducción al español de la Guía Comprender la Psicosis y la Esquizofrenia
¿Los síntomas negativos de la esquizofrenia cambian con el paso del tiempo?