Hoy, 29 de septiembre, se celebra el Día Mundial del Corazón, una fecha instaurada bajo el auspicio de la de la Federación Mundial del Corazón (World Heart Federation-WHF), que en España organiza la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón, en la cual se pretende sensibilizar a la sociedad sobre las enfermedades cardiovasculares, sus factores de riesgo, su prevención, control y tratamiento. Las Enfermedades Cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en todo el mundo (siendo responsables de más de 17 millones de muertes al año), y se prevé que si continuamos con nuestro estilo de vida actual, esa cifra no solo no descenderá, sino que alcanzará los 23 millones de muertes anuales en el año 2030. Así lo afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estima que cada año mueren más personas por ECV que por cualquier otra causa. En nuestro país, concretamente, las cifras del INE sitúan a las Enfermedades Cardiovasculares entre las primeras causas de muerte en España. La OMS indica que este tipo de enfermedades podrían prevenirse actuando sobre factores de riesgo comportamentales, tales como el consumo de tabaco, las dietas malsanas y la obesidad, la inactividad física o el consumo nocivo de alcohol, etc. |
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En esta misma línea, la APA (American Psychological Association-Asociación Americana de Psicología), recuerda que sufrir un ataque cardíaco o ser diagnosticado con trastorno cardiovascular, es un suceso que cambia la vida y supone un desafío a nivel emocional, al implicar una serie de cambios necesarios en el estilo de vida de la persona en cuestión. A este respecto, subraya el importante papel que pueden jugar los profesionales de la Psicología ayudando a las personas con enfermedades cardíacas a instaurar estilos de vida más saludables y a lidiar con las reacciones emocionales que esto puede suponer, ofreciendo apoyo ante cualquier contratiempo y trabajando de forma conjunta con el cardiólogo para decidir cuáles son las opciones de tratamiento más adecuadas. En relación con lo anterior, ha publicado en su página Web un artículo a través del cual aconseja llevar a cabo un estilo de vida saludable para el corazón, estableciendo para ello las siguientes recomendaciones:
Fuente: APA | |||
La forma en que nos describimos refleja la evolución durante la psicoterapia
La forma en que las personas se describen a sí mismas puede cambiar a lo largo de un proceso de psicoterapia, reflejando una mayor integración de la identidad, un mejor conocimiento personal y una reducción del malestar psicológico. Así lo muestra un estudio que analiza cómo evoluciona la narrativa del propio «yo» en dos jóvenes con ansiedad y depresión tras una intervención terapéutica centrada en la identidad (…)

