COP Madrid
La Jornada “La accesibilidad como motor de inclusión”, organizada por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid en el contexto del proyecto de divulgación científica “Psicología que Transforma”, ha puesto de manifiesto que la accesibilidad redunda en una mejora de la calidad de vida de todo el mundo, no solo de las personas con discapacidad, puesto que facilita que la sociedad en general pueda relacionarse con el entorno de forma más humana.
Este ha sido el segundo encuentro de “Psicología que Transforma”, enmarcado en el área de trabajo de “Discapacidad y Equidad”. El proyecto de divulgación del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid se compone, además, de otros tres ejes: “Mujer”, “Inteligencia Artificial e Innovación” y “Convivencia”. Para ampliar información sobre “La accesibilidad como motor de inclusión” puedes acceder al documento de transferencia, disponible en nuestra web.
La accesibilidad, clave para la igualdad, el bienestar psicológico y la participación social.
La Jornada destacó que la accesibilidad no es simplemente una opción, sino un derecho consolidado en leyes nacionales e internacionales. A través de estos, se busca garantizar que todas las personas puedan disfrutar con autonomía del entorno. Por lo tanto, la accesibilidad no debe considerarse una mejora, es una obligación jurídica y ética.
Asimismo, el encuentro sirvió para mostrar que la accesibilidad es un requisito para el bienestar y la inclusión. La evidencia científica disponible señala que la accesibilidad está fuertemente relacionada con la salud y la calidad de vida, así como que fomentar la autonomía personal y la participación en la sociedad, gracias a entornos accesibles, deriva en un bienestar psicológico protegido y en la inclusión.
Esto se explica al incidir en que las barreras, no solo físicas, también cognitivas y comunicativas, son causa de desigualdades y generan exclusión o dependencia. Por lo tanto, los entornos accesibles derivan en una mejora del bienestar de toda la población, no solo de las personas con discapacidad.

Quitar el foco de la discapacidad para ponerlo en el entorno.
Uno de los puntos clave de la Jornada ha sido el cambio de paradigma de la discapacidad hacia un modelo social en el que se explica esta situación no solo por las características individuales de la persona, sino también por las del entorno, es decir, por barreras que limitan la capacidad para participar de forma plena en la sociedad.
Las personas con discapacidad son miembros de pleno derecho de la sociedad y, como tales, deben poder ser partícipes del mundo que les rodea, para lo que han de fomentarse las modificaciones estructurales que lo permitan.
De esta forma, para que la inclusión sea real se debe abordar la accesibilidad desde cuatro puntos de vista: el físico, el sensorial, el cognitivo y el digital.
La accesibilidad física es la eliminación de barreras arquitectónicas; la sensorial, garantizar la comunicación para las personas con discapacidad visual o auditiva; la cognitiva, promover entornos con lectura fácil y señalética clara; y la digital se refiere a las páginas web, aplicaciones y plataformas, que puede generar nuevas formas de exclusión.
Esto repercute en el concepto de diseño universal, que se define como idear desde instalaciones hasta productos de consumo, desde el propio inicio, desde la perspectiva de la diversidad para, así, evitar adaptaciones posteriores.
Por último, el encuentro hizo hincapié en que la accesibilidad no pasa únicamente por la eliminación de barreras, sino también por la concienciación social para reconocer la discapacidad como un valor y actuar con empatía. Y esta tarea es compartida por toda la sociedad, desde las administraciones hasta la ciudadanía, pasando por empresas e instituciones.
