Cuando los algoritmos entran en la esfera política: claves psicológicas del impacto de la IA en la democracia
09 Mar 2026

La rápida expansión de sistemas avanzados de inteligencia artificial (IA), capaces de generar texto, imágenes, audio y vídeo con un alto grado de realismo, plantea desafíos inéditos para la democracia contemporánea. Esta es una de las conclusiones del artículo de Summerfield et Al. (2025), publicado en Nature Human Behaviour, en el que analizan de forma sistemática cómo estas tecnologías pueden afectar a los procesos democrático, subrayando que su impacto no tiene por qué ser unívocamente negativo. Desde una mirada que resulta especialmente relevante para la psicología, los autores distinguen tres niveles de impacto: epistemológico, material y fundacional.

Comprender estos niveles, sugieren, es fundamental para los y las profesionales de la psicología, dado que todos ellos se relacionan con procesos psicológicos esenciales como la formación de creencias, la persuasión, la toma de decisiones colectivas y la confianza social.

Impacto epistemológico: creencias, persuasión y polarización.

El primer nivel de análisis se refiere a los impactos epistemológicos, es decir, aquellos que influyen en la capacidad de los ciudadanos y ciudadanas para formar opiniones informadas sobre cuestiones políticas. Los modelos de lenguaje de gran escala (LLM) ya se utilizan de forma masiva como fuentes de información, lo que plantea interrogantes sobre posibles sesgos políticos, generación de desinformación y capacidad persuasiva.

El artículo muestra que, en contextos experimentales, los sistemas de IA pueden resultar tan persuasivos como los seres humanos al redactar mensajes políticos. En interacciones dialógicas, incluso se han observado cambios de actitud de varios puntos porcentuales, especialmente cuando la IA emplea argumentos detallados y abundantes. Desde la psicología social, estos hallazgos conectan directamente con décadas de investigación sobre persuasión, credibilidad de la fuente y procesamiento de la información.

IA y Psicología.
Foto: Freep!k. Autoría: Freep!k. Descarga: 14/01/2026.

Al mismo tiempo, los autores advierten de que los modelos actuales tienden a mostrar “complacencia” o sycophancy, alineando sus respuestas con las opiniones expresadas por el usuario. Este fenómeno podría contribuir a reforzar creencias previas y, potencialmente, a la polarización política. No obstante, el artículo señala que aún no existen datos concluyentes sobre los efectos de la IA en contextos reales, lo que abre un campo de investigación crucial para la psicología aplicada y experimental.

Deliberación y consenso: oportunidades para la intervención psicológica.

Más allá de los riesgos, el artículo destaca que hay oportunidades relevantes para fortalecer la calidad del debate democrático. Los LLM han sido utilizados para mejorar la deliberación, reformulando mensajes de manera menos confrontativa y promoviendo el respeto mutuo entre personas con posturas políticas opuestas. Según señala el artículo citando otros artículos, este tipo de intervención se ha asociado con mejoras en la percepción de la calidad del diálogo y en la llamada “reciprocidad democrática”.

Para la psicología, estos resultados son especialmente significativos. Sugieren que la IA podría funcionar como una herramienta de mediación cognitiva y emocional, ayudando a reducir la escalada de conflicto y a facilitar procesos de búsqueda de consenso. Asimismo, se ha observado que la inclusión de sistemas conversacionales puede amplificar la participación de grupos tradicionalmente marginados en debates colectivos, un aspecto clave desde la psicología comunitaria y social.

Información, desinformación y salud epistemológica.

Otro eje central del análisis de este artículo es el impacto de la IA en el ecosistema informativo. Los autores advierten de que la proliferación de contenidos sintéticos realistas —como los llamados deepfakes— amenaza con erosionar la confianza pública en la información, afectando lo que denominan la “salud epistemológica” de las sociedades democráticas.

Desde una perspectiva psicológica, este fenómeno se vincula con efectos bien documentados como la repetición de la información falsa, la ilusión de verdad y la desconfianza generalizada. No obstante, el artículo también subraya que la IA puede utilizarse para verificación de hechos, ofreciendo nuevas herramientas para detectar afirmaciones engañosas y apoyar a los ciudadanos y ciudadanas en la evaluación crítica de la información, aunque su eficacia depende de la confianza que las personas depositen en estas tecnologías.

Impactos materiales y fundacionales: confianza, poder y responsabilidad.

En los niveles material –mecanismos concretos mediante los cuales la democracia funciona en el día a día- y fundacional –impacto de la inteligencia artificial sobre los pilares básicos que hacen posible una democracia–, la IA puede tanto reforzar como debilitar la democracia. Por un lado, existen riesgos de interferencia electoral, supresión del voto y automatización opaca de decisiones públicas. Por otro, los autores señalan que la IA podría mejorar la comunicación entre representantes y ciudadanía, facilitar la educación cívica y ampliar los canales de participación democrática.

Para la psicología, estos debates remiten a cuestiones de confianza institucional, percepción de legitimidad y atribución de responsabilidad. Si las decisiones se delegan parcialmente en sistemas algorítmicos, ¿cómo se construye la responsabilidad percibida? ¿Cómo afecta esto al compromiso ciudadano? Estas preguntas sitúan a la psicología en el centro de la reflexión interdisciplinar sobre el futuro de la democracia.

Conclusión: una llamada a la psicología.

El análisis publicado en Nature Human Behaviour concluye que la IA no tiene por qué conducir inevitablemente al deterioro democrático, pero sí sugiere que, para evitar que suceda, es necesario desarrollar una atención rigurosa y sostenida. Para los y las profesionales de la psicología, conocer estos procesos no solo es relevante, sino imprescindible. La disciplina está llamada a aportar evidencia empírica sobre cómo las personas interactúan con los sistemas de IA, cómo se ven afectadas sus creencias y emociones a través de su uso, y cómo pueden diseñarse intervenciones que aprovechen el potencial de la tecnología para fortalecer —y no debilitar— la vida democrática.


Fuente.

Summerfield, C., Argyle, L. P., Bakker, M., Collins, T., Durmus, E., Eloundou, T., … Botvinick, M. (2025). The impact of advanced AI systems on democracy. Nature Human Behaviour. https://doi.org/10.1038/s41562-025-02309-z

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