Ayer, 20 de junio, se celebró por primera vez el Día Mundial de la Salud Mental del Padre, mediante una campaña que ha tenido una especial repercusión en Reino Unido y Estados Unidos. Tal y como expone la Asociación Internacional para el Apoyo Posparto (Postpartum Support International; PSI) los padres suelen suponer la principal fuente de apoyo para la madre y el bebé tras el nacimiento y, a menudo, sienten la presión de no poder cumplir con las expectativas sobre su paternidad. Por ello, no están exentos de padecer problemas de salud mental asociados a la llegada de un bebé y pueden sufrir trastornos mentales, como depresión y ansiedad, al igual que las madres. Los padres se encuentran además sometidos a la dificultad derivada del rol de género impuesto por la sociedad para poder hablar y expresar sus emociones y al estigma asociado al diagnóstico de este tipo de problemas. |
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Según los datos aportados por dicha asociación:
La Asociación Internacional para el Apoyo Posparto pretende, de esta manera, reclamar la inclusión de la figura masculina en los servicios de salud mental perinatal, puesto que la salud mental del padre también tiene un efecto directo en el bienestar de la madre y del bebé. | |||
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La ONU reconoce la salud mental como prioridad global y reclama más atención psicológica y comunitaria
La salud mental se ha consolidado como uno de los grandes retos sanitarios, sociales y políticos del siglo XXI. Los trastornos mentales afectan a cerca de mil millones de personas (…)

