Los cuidadores informales son fundamentales para el funcionamiento de cualquier sistema de atención sanitaria y social, por lo que es clave invertir en medidas para apoyar a estos cuidadores y a estas cuidadoras e identificar los factores de riesgo potenciales que podrían llevarlos al colapso. Esta es una de las conclusiones del Informe sobre el valor de los cuidados, un estudio realizado por la EUFAMI (European Federation of Associations of Families of People with Mental Illness-Federación Europea de Asociaciones de Familiares de Personas con Enfermedad Mental) -organización internacional sin ánimo de lucro orientada a mejorar la atención y el bienestar de las personas con trastorno mental-, de forma conjunta con el Centro de atención y políticas de la Escuela de Economía de Londres (LSE-London School of Economics). Los datos del informe pertenecen a una encuesta realizada a más de 700 cuidadores y cuidadoras informales de personas con problemas de salud mental residentes en Europa y Canadá, con el fin de analizar el valor y los impactos del cuidado informal. |
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Este nuevo estudio está basado en la encuesta internacional C4C (Caring for Carers) llevada a cabo hace unos años por la EUFAMI, cuyas conclusiones indicaban que la mayoría de los cuidadores informales son mujeres, que cuidan a un hijo o hija e invierten un promedio de 22 horas a la semana en actividades de cuidado. Esta encuesta ponía de relieve además el grave estrés que sufren los cuidadores informales y el riesgo de su tarea sobre la salud física y mental, teniendo en cuenta el considerable tiempo que invertido por los cuidadores -equivalente a un trabajo-, y, a menudo, sin estructuras de apoyo adecuadas. Partiendo de esas conclusiones, el nuevo informe aborda el modo en que la atención no remunerada (informal) proporcionada por los miembros de la familia y otros cuidadores no remunerados constituye un elemento fundamental de cualquier sistema de salud mental, obteniendo evidencia sobre su contribución económica, con el fin de instar a los responsables políticos a nivel europeo y nacional para que inviertan en políticas y servicios que apoyen a los cuidadores familiares/informales. A continuación, recogemos los principales resultados del estudio que ponen de relieve el importante valor y, con demasiada frecuencia, oculto, de la prestación de cuidados:
Dado lo anterior, el informe establece una serie de recomendaciones dirigidas a tres grupos: las personas responsables de las políticas públicas, los servicios de salud mental y de atención social, y las propias personas cuidadoras familiares y sociedad civil. Con respecto a los responsables de las políticas públicas, la EUFAMI pide una mayor inversión en servicios de apoyo específicos para personas cuidadoras de familiares, impulsar evaluaciones de las necesidades de las personas cuidadoras, apoyar la investigación para identificar el valor económico y el impacto de las personas cuidadoras familiares y un mayor enfoque en el cuidado de los problemas de salud mental menos comunes. De acuerdo con el informe, los cuidadores que conviven con la persona a la que apoyan corren un riesgo particular de mala calidad de vida y más sentimientos de soledad. En este sentido, señala, es posible que se beneficien más del apoyo adicional de los servicios de atención social y de salud mental. A este respecto, el organismo internacional recomienda, entre otros aspectos, implementar servicios de apoyo adicionales, concentrándose en la calidad de vida y la soledad, un mejor acceso a la información, y un aumento de las intervenciones psicológicas. En relación con las personas cuidadoras familiares y la sociedad civil, la EUFAMI recomienda realizar campañas de concienciación públicas para destacar la contribución de las personas familiares cuidadoras a la sociedad, aumentar la conciencia del riesgo para la salud en general de quienes prestan este tipo de atención, y recopilar información periódica para contribuir al debate político y social. Fuente: EUFAMI | ||||
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La literatura científica muestra que la gestión de contingencias (contingency management, CM) es una intervención psicológica altamente eficaz para el tratamiento de los trastornos por consumo de estimulantes, con décadas de evidencia acumulada y resultados positivos tanto en investigación como en contextos reales (…)

