El aislamiento social y la soledad son diferentes, pero están relacionados. El aislamiento social es la falta de contactos sociales y tener pocas personas con las que relacionarse regularmente. La soledad es la sensación angustiosa de estar solo o separado. Es posible sentirse solo mientras se está con otras personas, y se puede vivir solo y no sentirse solo o aislado socialmente. Así lo explica la guía Comprendiendo la soledad y el aislamiento social (Understanding loneliness and social isolation), publicada por el Instituto Nacional de Envejecimiento de EE.UU. (NIA). Los adultos mayores presentan un riesgo más elevado de aislamiento social y soledad debido a los cambios en la salud y la disminución de las relaciones sociales que conlleva el paso del tiempo, tales como la pérdida de audición, visión y memoria, la aparición de discapacidad o dificultad para desplazarse o la pérdida de familiares y amigos, entre otros. |
| |||
La literatura ha puesto de manifiesto, además, que el sentimiento de soledad y la falta de contactos sociales tienen un efecto directo en la salud física y mental de las personas, aumentando el riesgo de problemas de hipertensión arterial, trastornos cardíacos, obesidad, debilitamiento del sistema inmune, ansiedad, depresión, deterioro cognitivo, demencia y muerte. Tal y como se explica en el documento, las personas que llevan un estilo de vida activo son menos propensas a desarrollar ciertas enfermedades, tienen una vida más larga, son más felices y se sienten menos deprimidas, están mejor preparadas para afrontar las pérdidas y preservan sus habilidades cognitivas más tiempo. Se puede descargar en la Web de NIA o a través del siguiente enlace: | ||||
Diagnóstico temprano, apoyo y atención centrada en la persona en el Día Mundial del Alzheimer
Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, hoy, 21 de septiembre, diferentes organizaciones destacan la importancia del diagnóstico temprano y la atención integral. Un diagnóstico a tiempo puede facilitar el acceso a tratamiento, atención y apoyo desde las primeras fases. Sin embargo, afrontar la enfermedad requiere también preservar la autonomía y atender las necesidades psicológicas de las personas diagnosticadas. El acompañamiento a las familias y la lucha contra el estigma completan una respuesta que debe situar a la persona en el centro. Las campañas de Alzheimer’s Disease International (ADI), CEAFA y el CREA del Imserso inciden este año en estos desafíos (…)

