La presencia de benzodiacepinas emergentes en el mercado español de sustancias psicoactivas se ha materializado en cifras concretas durante el último año. En 2024, se notificaron 12 benzodiacepinas distintas en el marco de los sistemas de alerta, con detecciones reiteradas de compuestos como bromazolam, desalquilgidazepam y descloroetizolam, identificados en incautaciones y análisis de muestras, incluidas muestras biológicas. Este tipo de sustancias, detectadas en contextos de vigilancia en el marco del Sistema Español de Alerta Temprana, forman parte de un escenario más amplio en el que también se ha advertido, a nivel europeo, de la circulación de medicamentos falsificados que imitan fármacos de prescripción, entre ellos benzodiacepinas de uso clínico.
Estos son algunos de los datos recogidos por el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA), organismo dependiente de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, en su Informe sobre el Sistema Español de Alerta Temprana sobre Sustancias Psicoactivas (SEAT), en el que se analiza la actividad desarrollada en España entre 2019 y 2024, con un desglose detallado de las sustancias notificadas, los contextos de detección y los aspectos considerados de especial relevancia por su riesgo potencial.
Junto a las benzodiacepinas, el documento recoge información sobre otros medicamentos y sustancias psicoactivas detectadas en España, incluidos opioides, cannabinoides sintéticos y semisintéticos, catinonas, fenetilaminas, arilciclohexilaminas, indolalquilaminas (triptaminas), piperazinas, piperidinas y pirrolidinas, aminoindanos, plantas y extractos, así como el grupo denominado de “otras sustancias”, todas ellas notificadas en el marco de los sistemas nacional y europeo de alerta temprana.
En el contexto de los sistemas de alerta, el término “emergentes” se utiliza para referirse a sustancias que comienzan a detectarse o se detectan de forma reciente en incautaciones y análisis, y que no formaban parte del mercado monitorizado habitual, lo que motiva su seguimiento específico.

Benzodiacepinas: detección creciente, diversificación y vínculo con falsificaciones de medicamentos en España.
El informe del Sistema Español de Alerta Temprana pone el foco de manera específica en la evolución de las benzodiacepinas dentro del conjunto de nuevas sustancias psicoactivas detectadas en España. A lo largo del período 2019-2024, el SEAT registra un aumento progresivo tanto en el número de benzodiacepinas diferentes detectadas como en su presencia dentro de los sistemas de notificación, reflejando una diversificación paulatina de este tipo de compuestos en el mercado español.
Según los datos agregados del Annual Situation Report (ASR) remitido por España a la Agencia Europea de las Drogas, en 2024 se notificaron 12 benzodiacepinas distintas sometidas a vigilancia por la EUDA, que dieron lugar a 25 notificaciones en el territorio nacional. Estas cifras se enmarcan dentro de una tendencia ascendente observada desde años anteriores, en los que el número de sustancias y notificaciones asociadas a este grupo ha ido incrementándose de forma gradual, aunque manteniéndose por debajo de otros grupos más ampliamente difundidos
El documento identifica de manera concreta cuáles han sido las benzodiacepinas más frecuentemente notificadas en España durante 2024. Entre ellas destacan bromazolam, desalquilgidazepam y descloroetizolam, sustancias que han sido detectadas principalmente en el marco de incautaciones y análisis realizados por los laboratorios integrados en la red del SEAT. La aparición reiterada de estos compuestos ha motivado su seguimiento continuado dentro de los sistemas de alerta.
Aumento de medicamentos falsificados que imitan benzodiacepinas: un dato preocupante.
El documento subraya, además, que algunas de estas benzodiacepinas emergentes han sido objeto de recientes procesos de fiscalización a nivel nacional. En concreto, en abril de 2025 se incorporó el bromazolam al Anexo I del Real Decreto 2829/1977, dentro de la lista de sustancias psicotrópicas, como resultado de su detección en el mercado y de la evaluación del riesgo. Esta incorporación se produjo junto a otras sustancias psicoactivas, en el marco de la actualización de la normativa nacional conforme a los cambios introducidos en los convenios internacionales sobre sustancias psicotrópicas
Más allá de la mera detección analítica, el informe del SEAT advierte de un elemento especialmente relevante y preocupante en relación con las benzodiacepinas: su imitación en medicamentos falsificados. En el contexto europeo, con implicaciones directas para los sistemas nacionales de alerta, se ha observado un incremento de comprimidos que imitan medicamentos prescritos de uso legítimo y que contienen sustancias distintas a las esperadas por los consumidores. En este sentido, el documento recoge que algunos de estos productos falsificados han sido detectados conteniendo opioides sintéticos del grupo de los nitazenos, sustancias de elevada potencia, y que imitan en su presentación a benzodiacepinas como el diazepam o el alprazolam
Desde el punto de vista de la notificación en España, el SEAT ha registrado benzodiacepinas tanto en incautaciones como en muestras biológicas, estas últimas procedentes de análisis realizados en el ámbito forense o sanitario. El informe señala que, a partir de 2022, la incorporación sistemática de datos procedentes de muestras biológicas ha permitido mejorar la detección de sustancias implicadas en intoxicaciones graves y fallecimientos, lo que ha reforzado la capacidad del sistema para identificar sustancias implicadas en eventos de especial relevancia.
En conjunto, el análisis del informe pone de manifiesto que, aunque las benzodiacepinas representan un porcentaje reducido del total de notificaciones, la diversificación de compuestos y su detección en distintos contextos de vigilancia justifican su seguimiento continuado dentro del Sistema Español de Alerta Temprana.
Detección de opioides bajo vigilancia.
Aunque el número de opioides diferentes notificados en España es menor en comparación con otros grupos de sustancias, el informe del SEAT subraya la gravedad del riesgo asociado a los opioides sintéticos, especialmente aquellos de alta potencia. En 2024, España notificó cuatro opioides bajo vigilancia, con un total de 320 notificaciones, siendo el tramadol la sustancia más frecuente, seguida de otros compuestos detectados de forma puntual
El documento contextualiza estos datos dentro de una tendencia europea marcada por la aparición de opioides nitazénicos, sustancias extremadamente potentes. Aunque la mayor parte de los brotes de mortalidad se han registrado en otros países europeos, el informe advierte de la necesidad de mantener una vigilancia estrecha en España, dado el aumento de incautaciones y la detección de comprimidos falsificados que contienen estos
En este sentido, el SEAT ha desempeñado un papel fundamental en la notificación de eventos adversos graves, incluyendo intoxicaciones agudas y fallecimientos asociados al consumo de opioides. En 2024, las muestras biológicas representaron una parte significativa de los casos notificados, lo que pone de relieve la importancia del sistema para la identificación post mortem de sustancias implicadas en muertes relacionadas con drogas.
Cannabinoides: expansión, diversificación y nuevos riesgos.
Otro de los ejes centrales del informe es el análisis de los cannabinoides, que constituyen uno de los grupos más numerosos y dinámicos dentro del sistema de alerta. En España, el número de cannabinoides diferentes detectados ha aumentado de forma notable en los últimos años, con 29 sustancias distintas notificadas en 2024, que dieron lugar a 180 notificaciones, siendo el hexahidrocannabinol (HHC) y el ADB-BUTINACA las sustancias más frecuentes
El informe destaca especialmente la expansión de los cannabinoides semisintéticos, muchos de los cuales se han comercializado como alternativas legales al cannabis. En respuesta a esta situación, en 2025 se llevó a cabo en España la fiscalización nacional de 12 cannabinoides sintéticos, incorporándolos a la lista II del Real Decreto 2829/1977, debido tanto a su amplia disponibilidad como a las intoxicaciones registradas asociadas a su consumo
Desde el punto de vista de la salud pública, el documento advierte de que estos cannabinoides presentan una potencia elevada, con intoxicaciones que pueden requerir atención hospitalaria. Además, su presencia en productos comestibles y vapers, algunos de ellos, dirigidos a un público joven, incrementa la preocupación por su accesibilidad y por la posibilidad de consumo involuntario o repetido.
Un sistema clave para la prevención y la respuesta.
El Informe SEAT 2025 concluye que la actividad del Sistema Español de Alerta Temprana ha alcanzado una dimensión significativa, tanto por el volumen de información gestionada como por su relevancia para la detección precoz de amenazas emergentes. El aumento sostenido de las notificaciones en España, especialmente en relación con benzodiacepinas, opioides y cannabinoides, pone de manifiesto la necesidad de reforzar los sistemas de vigilancia, mejorar la coordinación entre entidades y garantizar una respuesta ágil basada en la evidencia científica
En un contexto marcado por la rápida evolución del mercado de sustancias psicoactivas, el SEAT se consolida como una herramienta esencial para apoyar la detección temprana y el seguimiento de sustancias psicoactivas emergentes en materia de control, prevención y atención sanitaria, con un papel especialmente relevante en el seguimiento de aquellas sustancias que, como las benzodiacepinas emergentes, pueden pasar desapercibidas dentro de los sistemas nacional y europeo de alerta temprana.
Puedes acceder al informe desde la página web del OEDA o bien directamente aquí.
