En 1999, la Asociación Americana de Psicología (APA) creó la División 29 de Psicoterapia, con el objetivo de identificar, analizar y dar a conocer los resultados sobre las relaciones terapéuticas apoyadas científicamente, es decir, las características de las relaciones terapeuta-paciente que contribuyen de manera sustancial al éxito de la intervención psicológica, independientemente del tratamiento utilizado. Dicha división se creó para contrarrestar el peso de la División 12 de Psicología Clínica de la APA, centrada de manera exclusiva en la clasificación de los tratamientos psicológicos con apoyo empírico. |
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De esta manera, en el año 2001 se publicaron las primeras recomendaciones de este grupo de trabajo y en el año 2009 se realizó un segundo análisis de los resultados. Diez años después, dicho grupo de trabajo vuelve a hacer públicos los resultados de las relaciones terapéuticas que funcionan mediante una nueva revisión meta-analítica de los últimos estudios que se han centrado en el análisis del peso de determinados factores de la relación terapéutica en la eficacia de las intervenciones psicológicas. En concreto, el análisis se ha llevado a cabo sobre 16 factores asociados a la relación terapéutica que se consideran que mejoran de manera sustancial los resultados del tratamiento. El grupo de expertos, liderado por Norcross y Lambert, ha realizado un metaanálisis sobre cada uno de estos 16 factores, estableciendo posteriormente una evaluación de su nivel de eficacia, en función del número de estudios sobre el que se ha realizado el meta-análisis, la consistencia de los resultados empíricos, la independencia de los estudios en los que se apoyan los resultados, el tamaño o la fuerza de la asociación, la validez externa de la investigación y la evidencia de una asociación causal entre la conducta relacional y la obtención de buenos resultados. En relación con los hallazgos encontrados, el panel de expertos ha clasificado los factores asociados a la relación terapéutica en los siguientes tres grupos: Factores bien establecidos (eficaces)
Factores probablemente eficaces
Factores prometedores, pero aún no suficientemente investigados
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La APA recomienda abordar el uso de la inteligencia artificial en la evaluación psicológica
Cada vez más personas recurren a chatbots de inteligencia artificial para obtener apoyo psicológico o emocional. Ante esta realidad, la Asociación Americana de Psicología (APA) considera que los psicólogos y psicólogas deberían preguntar de forma habitual por el uso de estas herramientas en consulta. Aunque pueden resultar útiles para determinadas tareas, advierte de que no sustituyen la atención psicológica y pueden entrañar riesgos importantes para algunos usuarios (…)

