El daño cerebral afecta directamente al cerebro de la persona y al corazón de la familia. Esta frase recoge el mensaje principal de la Guía de apoyo para familiares cuidadores/as de personas con Daño Cerebral Adquirido: Promoviendo tu bienestar, editada por el Centro de Promoción de la Autonomía Personal y el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. La guía está dirigida a los familiares que se encargan del cuidado de una persona con Daño Cerebral Adquirido (DCA) y tiene como objetivo proporcionar información y recomendaciones para reducir el estrés y la sobrecarga emocional que puede suponer la prestación de este tipo de cuidados, mediante la adquisición de pautas de manejo de las conductas problemáticas que puedan presentar las personas con DCA y para la mejora del bienestar emocional. |
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La guía se compone de los siguientes capítulos: información sobre el DCA, manejo de las consecuencias del DCA respecto a las alteraciones cognitivas (conciencia de las dificultades, orientación, atención, memoria, lenguaje, capacidad visual, planificación y organización, toma de decisiones), alteraciones de la personalidad (tristeza y ansiedad, apatía, inestabilidad emocional, suspicacia, desinhibición e impulsividad) y dificultades en la comunicación y, finalmente, pautas de autocuidado. La guía se encuentra disponible en el siguiente enlace: Guía de apoyo para familiares cuidadores/as de personas con DCA | ||||
Antecedentes de violencia sexual y mayor riesgo de estrés postraumático tras un nuevo trauma
Las personas con antecedentes de violencia sexual presentan más síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT) después de sufrir un nuevo trauma no sexual. Además, la recuperación de estos síntomas puede ser más lenta durante el año posterior. La hipervigilancia permanece entre los síntomas más elevados, mientras determinadas alteraciones cognitivas y del estado de ánimo muestran una recuperación más lenta (…)

