Cada vez más personas recurren a chatbots de inteligencia artificial para obtener apoyo psicológico o emocional. Ante esta realidad, la Asociación Americana de Psicología (APA) considera que los psicólogos y psicólogas deberían preguntar de forma habitual por el uso de estas herramientas en consulta. Aunque pueden resultar útiles para determinadas tareas, advierte de que no sustituyen la atención psicológica y pueden entrañar riesgos importantes para algunos usuarios.
Así lo señala la APA en el artículo Discussing AI use in therapy, en el que analiza el creciente uso de chatbots de inteligencia artificial generativa, como ChatGPT, Gemini o Claude, como fuente de apoyo psicológico y emocional. Según la Encuesta de la APA sobre Chatbots y Salud Mental 2026, el 77% de los psicólogos afirma que sus pacientes utilizan inteligencia artificial y más de un tercio indica que algunos la emplean como un proveedor adicional de apoyo para la salud mental.
Una práctica cada vez más frecuente.
El documento explica que muchas personas recurren a estos sistemas porque son gratuitos o de bajo coste, están disponibles en cualquier momento y suelen responder sin emitir juicios. Algunos usuarios incluso afirman que les resultan más útiles que la terapia tradicional. Sin embargo, los especialistas advierten de que esta satisfacción puede no favorecer sus objetivos terapéuticos, ya que los chatbots tienden a reforzar las opiniones del usuario, en lugar de cuestionarlas cuando es necesario.
La APA considera que estos sistemas pueden ser útiles para tareas concretas, como ofrecer información básica sobre salud mental o ayudar a practicar habilidades entre sesiones. También pueden facilitar el registro de pensamientos, emociones o estados de ánimo para analizarlos posteriormente en terapia. No obstante, recuerda que los chatbots de uso general no han sido diseñados ni suficientemente evaluados para proporcionar tratamiento psicológico.
La organización mantiene, por ello, su recomendación de actuar con cautela y anima tanto a usuarios como a profesionales, desarrolladores y organismos reguladores a adoptar medidas que garanticen un uso más seguro de estas herramientas.

Riesgos para la salud mental.
El artículo recoge diversas preocupaciones sobre los riesgos asociados al uso de estos sistemas. Entre ellas, menciona informes sobre suicidios y episodios de pensamiento delirante relacionados con el uso de chatbots. Además, señala que OpenAI estima que alrededor del 0,15% de los usuarios, lo que equivale a hasta 1,3 millones de personas en todo el mundo, habla cada semana sobre suicidio con ChatGPT.
La APA también destaca investigaciones que muestran que estos sistemas pueden reforzar conductas poco saludables, pasar por alto información relevante o convertirse en un sustituto de las relaciones humanas. Además, pueden responder de forma afirmativa a comportamientos perjudiciales, ilegales o poco éticos, lo que reduce la probabilidad de que la persona cuestione sus propias decisiones.
Otro problema señalado es que los chatbots carecen del contexto que un profesional obtiene durante la evaluación psicológica. No pueden interpretar aspectos como el lenguaje corporal, la apariencia física, las dinámicas familiares, el contexto social o los factores culturales, elementos esenciales para comprender la situación de una persona.
La APA advierte también de que determinados grupos pueden ser más vulnerables a sufrir daños psicológicos derivados del uso de estas herramientas. Entre ellos, cita a personas con ansiedad o trastorno obsesivo-compulsivo, personas con alteraciones del pensamiento, individuos socialmente aislados, adolescentes y quienes no tienen acceso a la atención tradicional en salud mental.
Además, una investigación citada en el artículo encontró que los chatbots respondieron de forma inapropiada a síntomas relacionados con la salud mental al menos el 20% de las veces. En la encuesta de la APA, el 94% de los psicólogos consideró que estas herramientas no pueden tratar los problemas de salud mental con el nivel de matización necesario.
Integrar el tema en la práctica clínica.
Ante esta situación, la APA propone que preguntar por el uso de la inteligencia artificial pase a formar parte de la evaluación habitual, del mismo modo que los profesionales preguntan por otras estrategias de afrontamiento o hábitos relacionados con la salud. Diversos expertos señalan que muchos pacientes no comunican espontáneamente que utilizan chatbots para obtener apoyo psicológico, bien porque sienten vergüenza o porque no consideran relevante comentarlo.
El documento recomienda explorar con los pacientes cómo utilizan estas herramientas, qué beneficios perciben y si alguna respuesta les ha resultado perjudicial. También aconseja explicar, con el consentimiento del paciente, aspectos como el riesgo de sesgos, desinformación o problemas relacionados con la privacidad de los datos personales.
Por último, la APA subraya que mantener un diálogo abierto sobre el uso de la inteligencia artificial puede ayudar a evitar que las personas utilicen estas herramientas de forma aislada. En este sentido, considera que los chatbots pueden complementar determinadas tareas, pero no sustituir la relación terapéutica ni el valor de la interacción humana en el tratamiento psicológico.
Fuente.
American Psychological Association (2026). Discussing AI use in therapy. https://www.apa.org/topics/artificial-intelligence-machine-learning/discussing-ai-use-therapy
