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El ictus es una patología compleja y heterogénea que sigue siendo uno de los principales generadores de dependencia y mortalidad en nuestra sociedad. Sin embargo, con los cuidados adecuados se puede prevenir la aparición de otros ictus y, en este sentido, el papel de los cuidadores es esencial. Así lo explica la guía para cuidadores y pacientes de la Asociación Americana de Ictus, titulada La vida después del ictus (Life after stroke). En el documento se proporciona información general para la comprensión de esta patología, la importancia del diagnóstico y el tratamiento temprano y cuáles son los cambios a nivel físico, cognitivo y emocional más comunes. Asimismo, se explica las opciones de rehabilitación, cómo establecer un plan personalizado y qué medidas adoptar para prevenir nuevos ataques, incluidas las claves sobre cómo reconocer que se está iniciando un ictus.
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A este respecto, algunos signos de alerta de ictus son el adormecimiento repentino o debilidad de la cara, el brazo o pierna, especialmente en un lado del cuerpo, la confusión repentina o problemas para hablar o entender, problemas repentinos de visión en uno o ambos ojos, problemas repentinos para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación y dolor de cabeza intenso y repentino y sin causa conocida. El texto proporciona pautas a los familiares para mejorar sus habilidades de comunicación, el establecimiento de metas, la toma de decisiones, el manejo de síntomas y otros cuidados específicos.. Se puede descargar el documento en la propia Web de la Asociación Americana de Ictus y en el siguiente enlace: |
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El COP traslada a la CNMC las reivindicaciones de los psicólogos autónomos que trabajan en compañías aseguradoras de salud
El COP ha mantenido una reunión con representantes de la CNMC con el objetivo de trasladarles la situación actual de los psicólogos y las psicólogas autónomos y autónomas que prestan asistencia a los asegurados en compañías aseguradoras de salud.

