La elevada presencia de pensamientos suicidas, ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental entre los estudiantes universitarios pone de manifiesto la necesidad de reforzar las estrategias de prevención del suicidio en las universidades. Entre las medidas propuestas destacan la mejora de los Servicios de Atención Psicológica, la formación de agentes universitarios capaces de detectar señales de alarma, la implantación de protocolos de intervención en crisis y el desarrollo de actuaciones de apoyo tras una muerte por suicidio.
Estas son algunas de las conclusiones recogidas en el artículo Prevención, intervención y posvención del suicidio en el contexto universitario: retos y propuestas para una respuesta integral, publicado en la Revista Papeles del Psicólogo por Alexander Muela, de la Universidad del País Vasco, y Jon García-Ormaza, de la Red de Salud Mental de Bizkaia.
Un problema creciente entre la población universitaria.
Los autores recuerdan que el suicidio es uno de los principales problemas de salud pública. En España, durante 2023 se registraron 4.118 muertes por suicidio. Los datos fueron significativamente superior en hombres que en mujeres.
El artículo señala que la salud mental de los estudiantes universitarios se ha convertido en una preocupación creciente en los últimos años. Según la iniciativa internacional World Mental Health International College Student, el 35% del alumnado de primer curso presenta algún trastorno mental a lo largo de su vida y el 17,7% manifestó haberse autolesionado sin intención de quitarse la vida.
Además, la población universitaria se enfrenta a múltiples factores de estrés relacionados con las exigencias académicas, la situación económica, la salud de familiares o las relaciones personales. De acuerdo con los estudios revisados, la prevalencia de la ideación suicida a lo largo de la vida alcanza el 22,4%, mientras que el 6,1% había planificado el suicidio y el 3,2% había llevado a cabo intentos de suicidio.
En España, el mayor estudio realizado hasta la fecha sobre salud mental universitaria, impulsado por el Ministerio de Universidades y desarrollado con la participación de 59.605 estudiantes, reveló que la mitad del alumnado presentaba ansiedad moderada o grave y sintomatología depresiva. Además, uno de cada cinco estudiantes había experimentado pensamientos suicidas en las dos semanas previas a la encuesta.
El trabajo también identificó diferencias por género. Las mujeres mostraron mayores niveles de síntomas depresivos, ansiedad e insomnio clínico o grave, mientras que los hombres presentaron un mayor consumo de riesgo de alcohol. Además, un 17% del alumnado informó haber recibido prescripción médica de psicofármacos durante el último cuatrimestre.

Prevención y detección temprana.
El artículo defiende que los programas universitarios de prevención del suicidio deben ser integrales e implicar a toda la comunidad universitaria. Entre las medidas recomendadas figuran la reducción del estigma asociado a los problemas de salud mental, la mejora de la detección temprana de situaciones de riesgo y el fortalecimiento de los recursos de apoyo psicológico.
Los autores destacan también la importancia del entrenamiento gatekeeper, una estrategia orientada a capacitar a profesorado, personal de administración, responsables de residencias y estudiantes para identificar señales de alarma, ofrecer una primera ayuda y derivar a los recursos especializados correspondientes.
Esta medida adquiere especial relevancia si se tiene en cuenta que más de la mitad de los estudiantes con pensamientos suicidas o conductas de autolesión no reciben ningún tipo de atención durante su etapa universitaria.
Reforzar los Servicios de Atención Psicológica.
El trabajo subraya el papel fundamental de los Servicios de Atención Psicológica (SAP), que constituyen en muchos casos la primera línea de apoyo para estudiantes con problemas de salud mental e ideación suicida. Sin embargo, los autores advierten de importantes desigualdades entre universidades en cuanto a recursos, personal especializado y capacidad asistencial.
En este sentido, recuerdan que la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) establece la obligación de ofrecer servicios permanentes y gratuitos de atención psicológica y pedagógica al estudiantado. No obstante, consideran necesario reforzar estos servicios y dotarlos de mayores recursos para responder al aumento de la demanda.
Asimismo, destacan la utilidad de tratamientos psicológicos breves y específicamente orientados a la conducta suicida. Entre ellos mencionan la terapia cognitivo-conductual breve para la prevención del suicidio (BCBT), la terapia dialéctico-conductual (DBT) y el modelo CAMS (Collaborative Assessment and Management of Suicidality).
Intervención en crisis y posvención.
Los autores señalan que las universidades deberían disponer de protocolos específicos para la gestión de crisis suicidas, garantizando que el alumnado conozca los recursos disponibles y pueda acceder a ayuda inmediata cuando sea necesario. También resaltan la eficacia de los planes de seguridad, herramientas personalizadas que ayudan a afrontar situaciones de crisis y que han demostrado reducir el riesgo de conducta suicida y las hospitalizaciones.
El artículo dedica igualmente una atención destacada a la posvención, entendida como el conjunto de actuaciones destinadas a apoyar a las personas afectadas tras una muerte por suicidio y a prevenir nuevos casos. Entre otras medidas, se recomienda que las universidades cuenten con protocolos para la comunicación del fallecimiento, el acompañamiento a las familias y la prestación de apoyo psicológico a estudiantes y personal.
Como conclusión, los autores defienden la necesidad de desarrollar una respuesta integral, coordinada y sostenida frente a la conducta suicida en el entorno universitario, reforzando las políticas institucionales de salud mental, los servicios de apoyo psicológico y las estrategias de prevención, intervención y posvención.
Fuente.
Muela, A., y García-Ormaza, J. (2026). Prevención, intervención y posvención del suicidio en el contexto universitario: retos y propuestas para una respuesta integral. Papeles del Psicólogo/Psychologist Papers, 47(2), 125-133. https://doi.org/10.70478/pap.psicol.2026.47.14
