Más de la mitad de las niñas encuestadas de todo el mundo han sufrido acoso y abusos online; una de cada cuatro niñas acosadas online se siente en riesgo de ser agredida físicamente como consecuencia de ello; el acoso online está silenciando las voces de las niñas y jóvenes.

Estas son algunas de las principales conclusiones del último informe sobre El Estado Mundial de las Niñas, un documento publicado por la ONG de ayuda a la infancia Plan Internacional, que en esta nueva edición gira en torno a las experiencias de niñas y jóvenes con el acoso en Internet.

El estudio se basa en testimonios y entrevistas en profundidad a más de 14.000 chicas de entre 15 y 25 años de 22 países, entre ellos España. En nuestro país, se ha contado con una muestra de 1.000 niñas y jóvenes, de las cuales el 34% afirma pertenecer a colectivos específicos, el 23% se identifica como colectivo LGTBIQ+, el 4% pertenece a una minoría étnica y el 12% tiene una discapacidad.

Foto: George Milton Fuente: pexels Fecha descarga: 28/03/2021

Los resultados del estudio pertenecientes a España señalan lo siguiente:

  • El 99% de las niñas y jóvenes afirman ser usuarias de redes sociales (el 91% de las niñas y las jóvenes tienen un uso alto de las redes sociales, el 8% un uso medio y el 2% un uso bajo), siendo las redes sociales más utilizadas:  WhatsApp (94%), Instagram (88%), y Twitter (51%).

    Prácticamente la mayoría (94%) postea con frecuencia o con mucha frecuencia en las redes sociales. El 89% de las niñas y jóvenes revelan que comentan frecuentemente o muy frecuentemente las publicaciones de otros usuarios y usuarias.

  • El 59% de las niñas y las jóvenes en España manifiestan haber sufrido alguna forma de acoso online en las redes sociales. Este porcentaje se sitúa cuatro puntos por debajo de la media europea (63%) y un punto por encima de la media global (58%). Por otro lado, más de un tercio de las encuestadas afirma conocer a otras chicas o jóvenes que sí han sufrido acoso en las redes sociales.

    Tan solo un 4% afirma que ni ellas ni otras niñas y jóvenes que conocen han experimentado nunca acoso online.

    Si bien a edades muy tempranas, entre los 8 y 11 años, el acoso online es menos frecuente, la mayoría señala haber comenzado a ser acosadas en las redes entre los 12 y los 16 años. En el 35% de los casos este acoso se ha dado en Instagram, en el 28% vía WhatsApp y en el 20% de las situaciones en Facebook.

  • Con respecto a la frecuencia del acoso, el 63% de las niñas y jóvenes lo han sufrido ellas mismas u otras chicas que conocen muy frecuentemente (40%) o con frecuencia (23%). Por su parte, el 25% indica que ellas mismas u otras chicas a las que conocen, se han enfrentado a veces a estas situaciones.

  • De acuerdo con los autores del informe, el concepto de acoso online que se tiene puede influir en la capacidad de las jóvenes para identificar y reconocer si han sido acosadas en una red social o no, siendo este grado de conocimiento directamente proporcional al porcentaje de niñas y jóvenes que denuncian estas situaciones. A este respecto, el 2% manifiesta que no ha oído hablar nunca de acoso online (de ellas, el 57% señala que no han sido nunca acosadas), el 9% que ha oído algo sobre el tema (de las cuales, el 45% afirma que nunca han sido acosadas), el 37% dice saber algo sobre el acoso online y el 52% señala que han oído hablar o saben mucho sobre el tema (de estas, solo el 34% afirma que no han sido acosadas nunca).

    En palabras de los autores del informe, estos datos ponen de manifiesto la trascendencia de que las jóvenes “sean conscientes y capaces de reconocer lo que significa el acoso online” para poder detectarlo y denunciarlo.

  • Los distintos tipos de acoso online a los que se enfrentan las niñas y las jóvenes son las amenazas de violencia sexual, el acoso sexual, las amenazas de violencia física, los ataques por el aspecto físico o por pertenecer a algún colectivo determinado (incluyendo humillaciones), el compartir contenido de las niñas sin su autorización (incluso con el fin de avergonzarlas públicamente), la intimidación, y, en general, el lenguaje ofensivo y abusivo.

    El 88% de las encuestadas revela haber sufrido múltiples tipos de acoso. El 34% señala que se han enfrentado a las nueve formas de acoso del párrafo anterior y solo el 12% solo ha sufrido alguna vez un tipo de acoso.

  • Según los datos, en general, el tipo de acoso que más sufren las chicas es el uso de lenguaje ofensivo e insultante, seguido de los ataques por el físico, por pertenecer al colectivo LGTBIQ+ y avergonzarlas públicamente.

  • Tanto en España como en toda Europa, los datos muestran que las niñas y las jóvenes que se identifican con un colectivo (minoría étnica, LGTBIQ+ o personas con discapacidad), aseguran que son acosadas con mayor frecuencia que las que no se identifican con ninguno de estos colectivos.

    Así, el 47% de las jóvenes que se identifican con el colectivo LGTBIQ+, manifiestan que este es el motivo por el que las acosan. El 10% de las niñas y jóvenes con discapacidad cree que son acosadas por esta razón, y el 42% de las jóvenes que se identifican con una minoría étnica considera que este es el motivo por el que son acosadas. Para los autores del estudio, estos resultados evidencian que dependiendo de la cantidad de información personal que las niñas compartan en sus perfiles, el resto de los usuarios y usuarias no siempre podrían determinar la discapacidad, la identidad de género, orientación sexual, raza u origen étnico, y el acoso podría suceder al percibir que pertenecen a alguno de estos colectivos.

  • La mayoría de las jóvenes (75%) conocen a su acosador/a, principalmente, del colegio o del trabajo (41%), seguido de usuarios anónimos de las redes sociales (38%). Un 25% revela haber sido acosadas por personas que no conocen, como usuarios de redes sociales que no son sus amigos (29%) o personas desconocidas (35%).

  • Entre las consecuencias negativas de las experiencias de acoso online destacan: baja autoestima o pérdida de confianza, inseguridad por su físico, estrés mental o emocional, problemas en la escuela, problemas con las amistades o la familia y problemas para encontrar o mantener un trabajo.

  • Con respecto al modo de lidiar con el acoso online, las niñas y las jóvenes suelen poner en marcha los mecanismos de protección que ofrecen las propias plataformas (denunciar al acosador o acosadora, privatizar la cuenta, incrementar la seguridad del perfil…), o cambiar su comportamiento (enfrentarse al/a la acosador/a, ignorarle/la, dejar de publicar opiniones, cambiar la forma de expresarse, usar menos la red social en la que ocurre el acoso, etc.).

  • En relación con la seguridad percibida, para el 35% de las encuestadas, las redes sociales son más bien seguras, mientras que el 14% considera que no son muy seguras y tan solo el 6% afirma que hay mucha seguridad y apenas un 2% cree que no son nada seguras.

  • Las niñas y jóvenes ponen de relieve el rol prioritario de las empresas de redes sociales para luchar contra el acoso online y erradicarlo de sus plataformas (según el 36% de las encuetadas), seguido del papel que desempeñan la policía y el Gobierno, que deben actuar más para un 20% de las jóvenes, y otros usuarios de redes sociales así como organizaciones de la sociedad civil y activistas que, de acuerdo con el 17% y el 8%, respectivamente, deberían tomar más partido contra el acoso online y emprender más medidas para acabar con él.

El informe completo se encuentra disponible a través del siguiente enlace:

(In)seguras online: experiencias de niñas, adolescentes y jóvenes en torno al acoso online

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