El nuevo Atlas de salud mental de la Organización Mundial de la Salud  (OMS) muestra un “panorama decepcionante caracterizado por un fallo mundial en proporcionar a los ciudadanos los servicios de salud mental que necesitan, en un momento en que la pandemia de COVID-19 está resaltando una creciente necesidad de apoyo para la salud mental”.

El Atlas de salud mental, que se publica cada tres años, es una recopilación de datos proporcionados por países de todo el mundo sobre políticas, legislación, financiación, recursos humanos, disponibilidad, utilización de servicios y sistemas de recopilación de datos de salud mental, que sirve como guía para el desarrollo y planificación de servicios de salud mental en los diferentes países.

Fuente: www.pexels.com Artista:
Alexander Dummer Fecha descarga: 11/10/2021

El informe establece los pasos conseguidos hacia el logro de los objetivos de salud mental para 2030 establecidos por la comunidad sanitaria mundial e incluidos en el Plan de acción integral de salud mental de la OMS, y entre sus novedades ha incorporado nuevos indicadores de cobertura de servicios, así como de medida del grado integración de la salud mental en la atención primaria de salud, la prestación de apoyo psicológico y de salud mental en emergencias y el grado de desarrollo de la investigación sobre salud mental.

Entre los resultados clave del informe, extraídos de los datos proporcionados por 171 de los 194 Estados Miembros de la OMS (88%), destacan los siguientes:

Recursos humanos y financieros

  • Los niveles de gasto público en salud mental son bajos, destinándose sólo el 2,1 del gasto público a la salud mental.
  • El 80% de los países que respondieron informaron que la atención y el tratamiento de las personas con trastornos mentales graves están incluidos en el seguro médico nacional y en la cobertura del seguro para los servicios de salud mental para pacientes hospitalizados o ambulatorios.
  • A nivel mundial, el número medio de trabajadores de la salud mental es de 13 por 100 000 habitantes, si bien sigue habiendo una variación extrema entre los países según su PIB (desde menos de dos trabajadores por cada 100 000 habitantes en los países de ingresos bajos a más de 60 en los países de ingresos altos).

Disponibilidad y acceso a los servicios de salud mental

  • Solo 49 países, el equivalente al 31% de los países que respondieron, o al 25% de los Estados Miembros de la OMS, informaron de la integración de la salud mental en la atención primaria de salud. Este indicador se estimó a través de la adopción de pautas para la integración en la atención primaria del acceso a intervenciones farmacológicas en salud mental, intervenciones psicológicas y capacitación para los problemas de salud mental de los profesionales del nivel de atención primaria, y la participación de especialistas en salud mental en la capacitación y supervisión de los profesionales de la atención primaria.
  • El número medio de camas de hospitales psiquiátricos por 100 000 habitantes varía desde menos de dos en los países de bajos ingresos hasta más de 25 en los países de altos ingresos. A nivel mundial, el número medio de camas en hospitales psiquiátricos notificados por 100 000 habitantes aumentó de 6,5 camas en 2014 a 11 camas en 2020, mientras que la tasa media de ingresos por 100 000 habitantes aumentó de 36 ingresos en 2014 a 72 ingresos en 2020.
  • A nivel mundial, el número medio de centros de internación para niños y adolescentes es menos de 0,5 por 100 000 habitantes y menos de dos centros ambulatorios por 100 000 habitantes.
  • 112 países informaron de que, en promedio, cuenta con 0,64 establecimientos de salud mental comunitarios por cada 100 000 habitantes (siendo el rango muy variable entre los países, desde 0,11 a 5,1)..
  • La tasa de utilización de servicios para personas con psicosis por 100 000 habitantes fue de 212,4, registrándose, de nuevo, variaciones considerables entre países de ingresos altos y bajos.
  • La cobertura de servicios para personas con psicosis y trastorno mental grave suponen el 29% de los servicios proporcionados, mientras que la cobertura de los problemas de depresión es del 40%.

Promoción y prevención de la salud mental

  • 101 países, lo que equivale al 68% de los países que respondieron, o al 52% de los Estados Miembros de la OMS, tienen al menos dos programas nacionales multisectoriales sobre promoción y prevención de la salud mental..
  • De los 420 programas informados que funcionan, el 18% tenía como objetivo mejorar la concienciación pública sobre la salud mental o combatir el estigma, el 17% eran programas escolares de prevención y promoción de la salud mental y el 15% tenían como objetivo la prevención del suicidio.
  • 54 países, que corresponden al 39% de los países que respondieron, o al 28% de los Estados Miembros de la OMS, informaron sobre programas de salud mental y apoyo psicológico integrados como un componente de la preparación para desastres o reducción del riesgo de desastres. El informe estima que la tasa mundial de suicidios estandarizada por edad en 2019 fue de 9,0 por 100000 habitantes.

Políticas y planes en salud mental

  • El 75% de los Estados miembros tienen una política o plan independiente para la salud mental, lo que representa un aumento del 68% con respecto a 2014.
  • El 57% de los Estados miembros tienen una ley de salud mental independiente, lo que representa un aumento del 51% desde 2014.
  • El 46% de los Estados Miembros de la OMS han actualizado su política o plan de salud mental y el 27% ha actualizado su ley de salud mental desde 2017.
  • El 45% de los Estados Miembros de la OMS informaron que una autoridad especializada o un organismo independiente realiza inspecciones de los servicios de salud mental y responde a las quejas sobre violaciones de derechos humanos.

En definitiva, el Atlas de salud mental 2020, aunque evidencia algunos avances en políticas públicas y cierto aumento del interés en la promoción y prevención de la salud mental, muestra una muy baja asignación de gasto público destinado a este ámbito (con una media del 2,1%), así como una gran desigualdad entre países en materia de disponibilidad de recursos de salud mental, según la OMS.

“Es extremadamente preocupante que, a pesar de la evidente y creciente necesidad de servicios de salud mental, que se ha agudizado aún más durante la pandemia de COVID-19, las buenas intenciones no se estén cumpliendo con inversiones”, ha señalado el Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud en el comunicado de prensa. "Debemos prestar atención y actuar en respuesta a esta llamada de atención y acelerar drásticamente la ampliación de la inversión en salud mental, porque no hay salud sin salud mental".

Se puede acceder al informe en el siguiente enlace:

Mental Health Atlas 2020

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