Los programas de salud en derechos sexuales y reproductivos usualmente se centran la reducción del riesgo de contraer enfermedades infecciosas y a menudo dejan de lado una variable fundamental en el éxito de las intervenciones, que es el placer sexual. Así lo afirma un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha publicado recientemente un estudio en la revista Plos One en el que analiza qué papel juega este componente dentro de los programas de salud.

En la revisión sistemática y metaanálisis realizado, titulada “What is the added value of incorporating pleasure in sexual health interventions? A systematic review and meta-analysis” (¿Cuál es el valor agregado de incorporar el placer en las intervenciones de salud sexual? Una revisión sistemática y metanálisis), los investigadores encontraron que los programas que incorporan como objetivo la consecución de relaciones sexuales placenteras, y no solamente el establecimiento de relaciones seguras o consentidas, obtienen mejores resultados de salud.

 

Autor: cottonbro Fuente: 
pexels Fecha descarga: 14/02/2022

La OMS entiende que la salud sexual está determinada por la calidad y la seguridad de las relaciones de las personas: con uno mismo y con otros individuos, con la familia y los amigos, y con la sociedad en la que vivimos, incluidas las normas de género que guían nuestras experiencias. En esta línea, la salud sexual es definida por la OMS como el estado de bienestar físico, emocional, mental y social, relacionado con la sexualidad, y por tanto, no se concibe como la ausencia de enfermedad o dolencia, sino que su concepción va más allá, entendiendo la buena salud sexual como aquella que proporciona experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia.

De acuerdo con los resultados de la revisión, los programas de salud en derechos sexuales y reproductivos deben adoptar este enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y tener en cuenta que las necesidades de cada persona respecto a su salud sexual pueden variar a lo largo del curso de la vida.

La OMS sostiene que una buena salud sexual es “fundamental para la salud y el bienestar general de las personas, las parejas y las familias, y para el desarrollo social y económico de las comunidades y los países”. A este respecto, la OMS se compromete a impulsar la investigación y la intervención en materia de salud sexual y recomienda a los profesionales dedicados al ámbito de la prevención a incluir el placer sexual a la hora de realizar un diseño de este tipo de programas.

Fuente:

Zaneva M, Philpott A, Singh A, Larsson G, Gonsalves L (2022) What is the added value of incorporating pleasure in sexual health interventions? A systematic review and meta-analysis. PLoS ONE 17(2): e0261034

Artículos Relacionados
Claves para una sexualidad saludable en mujeres
Programa de educación integral de la sexualidad para jóvenes de 15 a 19 años
Propuesta de actividades de aprendizaje sobre educación sexual en jóvenes entre 10 y 14 años
El Parlamento Europeo insta a los estados a garantizar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva
Nueva campaña de la OMS sobre salud sexual y reproductiva: Tu derecho a un mundo mejor
Programa saludiversex. Programa de educación afectivo-sexual para adultos con diversidad funcional intelectual
Buenas prácticas en la atención a niños y adolescentes víctimas de abuso o negligencia