En los últimos años y, especialmente, desde la irrupción de la pandemia de la COVID-19, se ha registrado un incremento de la demanda asistencial de menores por causas de salud mental.

Así lo ha advertido el Grupo de Trabajo Multidisciplinar sobre Salud Mental en la Infancia y Adolescencia -del que forman parte la Sociedad de Psiquiatría Infantil (SPI), dependiente de la Asociación Española de Pediatría; la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (SEUP) y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap)-, con el aval de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA) y de la Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS)-, en un comunicado publicado con motivo del Día Mundial de la Salud, a través del cual instan a las autoridades a incrementar los recursos para atender de forma adecuada y eficaz la salud mental infanto-juvenil, tanto a nivel hospitalario como en Atención Primaria.

El Grupo recoge una serie de datos preocupantes que ponen de relieve la necesidad de emprender medidas inmediatas en este sentido, tales como los siguientes:  

Foto: pixabay Fuente: pexels fecha descarga: 21/04/22
  • Se ha detectado un aumento de hasta un 47% en los trastornos de salud mental en los/as niños/as, y de hasta un 59% en los comportamientos suicidas, en comparación con las cifras de 2019.

  • Durante el año 2020, se registraron en nuestro país 14 casos de suicidios en niños menores de 15 años, el doble que el año anterior, constituyendo ya la segunda causa de fallecimiento entre los jóvenes de 15 a 29 años, únicamente superada por los tumores malignos.

  • Se estima que los trastornos de ansiedad o depresivos prácticamente se han cuadruplicado (de 1,1% al 4%), así como el diagnóstico de trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y otros trastornos de conducta (de 2,5% a 7%), y se ha observado una mayor frecuencia y gravedad de trastornos de conducta alimentaria (“la pérdida de peso en pacientes con trastornos de la conducta alimentaria es, tras el inicio de la pandemia, hasta un 50% superior, en comparación con las cifras previas del 20%”). En la misma línea, se ha detectado un aumento de la sintomatología psicosomática entre los y las pacientes pediátricos/as, muchos de estos síntomas, relacionados con preocupaciones relativas a la infección por el SARS-COV-2.

  • Globalmente, los diagnósticos relacionados con trastornos mentales en Urgencias Pediátricas se han elevado en un 10%, siendo los siguientes los que más han aumentado, de acuerdo con un análisis desglosado: “Intoxicación no accidental por fármacos” (122%), “suicidio/intento de suicidio/ideación autolítica” (56%), “trastorno de conducta alimentaria” (40%), “depresión” (19%) y “crisis de agresividad” (10%).

    Concretamente, en el caso de la intoxicación con fin suicida, son muchos más los casos registrados, así como su gravedad y la necesidad de ingreso en unidades de cuidados intensivos.

  • Se observa un claro descenso en la media de edad de inicio de los síntomas, tanto en los trastornos de conducta alimentaria como en las conductas autolesivas. Los expertos destacan que estos trastornos se han dado con más frecuencia en la etapa adolescente, en pacientes de sexo femenino y con de trastornos previos del neurodesarrollo o necesidades especiales.

Tal y como advierte el Grupo de Trabajo Multidisciplinar sobre Salud Mental en la Infancia y Adolescencia, todos estos datos impelen a tomar medidas urgentes, que pasan imperativamente por una serie de estrategias de mejora, entre ellas, la incorporación de especialistas en salud mental (psicólogos clínicos) en los centros de Atención Primaria, mejorar la coordinación en Atención Primaria con otros recursos (centros educativos, asociaciones, servicios sociales y atención a la salud mental), siendo los psicólogos clínicos “una pieza fundamental en esta coordinación”, o impulsar tanto la formación específica en psiquiatría infanto-juvenil a los pediatras, como la formación en salud mental en centros educativos de educación primaria y secundaria, dirigida a toda la comunidad educativa.

Los firmantes finalizan subrayando la trascendencia de trabajar en equipos multidisciplinares, analizando las posibles causas, haciendo detección precoz y dando respuesta al sufrimiento de los menores que padecen trastornos de salud mental y sus familias”.

Se puede acceder al texto a través del siguiente enlace:

La pandemia ha provocado un aumento de hasta el 47% en los trastornos de salud mental de los menores. Comunicado del Grupo de Trabajo Multidisciplinar sobre Salud Mental en la Infancia y Adolescencia.

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