“Los jóvenes se encuentran entre los grupos con mayor riesgo de marginación y más afectados por los determinantes socioeconómicos de la salud y el bienestar general”. Así lo advierte Mental Health Europe (MHE) en un documento en el que solicita a la Unión Europea la revisión de los programas y recursos destinados a la salud mental de los jóvenes europeos con el objetivo de reforzar las medidas de prevención y promoción de la salud de este grupo, a través de la creación de un plan de acción europeo y una estrategia europea en salud mental.

Si antes del inicio de la pandemia un tercio de los jóvenes entre 16 y 29 años se encontraba en riesgo de exclusión social esta situación se ha agravado enormemente con el paso de la COVID-19.

 

A los problemas anteriores, se suma la dificultad de acceso a una vivienda adecuada para este grupo y la pérdida de oportunidades de empleo y educación. “Todo esto está dejando a los jóvenes ante un camino cuesta arriba para sus próximos años y los pone en un riesgo elevado de experimentar problemas de salud mental a lo largo de su vida”, señala MHE.

Según los datos aportados por esta organización se estima que la incidencia de problemas de salud mental en jóvenes se ha duplicado en la mayor parte de los países europeos durante la pandemia de COVID-19, de forma que un 30% de los jóvenes europeos presenta problemas de depresión y más de un 80% está en una situación de riesgo grave de depresión.

“Por lo tanto, es evidente que es necesario adoptar medidas políticas urgentes e inmediatas, y debemos empezar ahora a forjar un futuro mejor para todos. Abordar la salud mental de los jóvenes no es sólo una cuestión de garantizar su bienestar y asegurar que puedan desarrollar todo su potencial. También es una cuestión de prevención y de construcción de sociedades mentalmente sanas, ya que cerca de la mitad de los problemas de salud mental que afectan a las personas en su edad adulta tienen su inicio durante o antes de la adolescencia”, indica MHE, que propone las siguientes recomendaciones:

Para asegurar la prevención de los problemas de salud mental, MHE reclama que la Comisión Europea y sus Estados miembros deben:

  • Integrar la salud mental en todas las políticas y supervisar su aplicación.
  • Aplicar un enfoque holístico de la salud mental promoviendo los derechos sociales y los paquetes de protección económica para abordar los determinantes socioeconómicos de la salud mental, con apoyo específico para las personas que sufren exclusión, discriminación y marginación.
  • Invertir en la alfabetización en salud mental e incluir la salud mental en los programas escolares y en los planes de estudio del personal docente.
  • Dotar a los trabajadores sociales, sanitarios y educativos de las competencias y los recursos necesarios para reconocer los factores de riesgo para la salud mental, proporcionar apoyo básico y derivar a los servicios de salud mental cuando sea necesario.
  • En tiempos de crisis y emergencias, tener en cuenta e incluir los factores de protección de la salud mental a la hora de elaborar y aplicar las respuestas.

Para que los jóvenes participen significativa y activamente en las decisiones sobre su salud mental, MHE pide a la Comisión Europea y a sus Estados miembros que:

  • Se comprometan a garantizar la existencia de mecanismos apropiados y estructurados para que los jóvenes participen de forma significativa y continua en la elaboración de políticas y en la toma de decisiones, en todas las fases del proceso.
  • Desarrollen formas de divulgación y participación que permitan la participación de jóvenes de diversos orígenes, con especial atención a los jóvenes procedentes de situaciones desfavorecidas y que viven en situación de grave exclusión.
  • Desarrollen o apoyen campañas globales de sensibilización sobre los derechos humanos, el fin de la estigmatización y la salud mental.
  • Reconozcan y apoyen el papel esencial de las organizaciones juveniles en la prestación de apoyo, información y servicios a los jóvenes en relación con su salud mental y su bienestar.

Para proporcionar una salud mental específica para los jóvenes y en cada etapa de la vida, MHE pide a la Comisión Europea y a sus Estados miembros que:

  • Apoyen Proporcionen un apoyo adaptado a las necesidades específicas de la persona a lo largo del ciclo vital, incluso durante los periodos de transición.
  • Garanticen que todos los servicios pertinentes puedan atender las necesidades específicas y proporcionar un apoyo centrado en la persona.
  • Hagan que el apoyo a la salud mental sea asequible y accesible para todos los jóvenes, incluidos los más vulnerables entre ellos.
  • Coordinen mejor los diferentes servicios mediante un enfoque integrado (servicios de salud mental, servicios sociales, servicios sanitarios, sistemas educativos, lugares de trabajo, etc. ) y la prestación de servicios basados en la comunidad.
  • Llevar a cabo más investigaciones y coordinar mejor la recogida de datos desglosados en todos los Estados miembros.

El documento se puede descargar en el siguiente enlace:

Mental Health and young people

Artículos Relacionados
Cómo comunicar sobre salud mental, guía de MHE
Página de recursos sobre salud mental para afectados por la guerra de Ucrania
El enfoque biomédico es incompatible con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, según un informe de MHE
Mental Health Europe alerta sobre el impacto devastador de la guerra en la salud mental de los niños y jóvenes
MHE advierte del impacto de la pandemia sobre la salud mental infanto-juvenil
MHE subraya la importancia de contar con servicios comunitarios de salud mental fundamentados en los Derechos humanos