“La realización de un proceso terapéutico en salud mental ha venido ligada tradicionalmente a la utilización de metodologías de interacción cara a cara, de forma individual y/o grupal, entre terapeuta y paciente. Sin embargo, en los últimos años, las nuevas tecnologías se han incorporado al campo de la Psicología y la Psiquiatría, creando nuevas formas de entender la relación terapéutica, y generando vías alternativas de intervención y de comunicación entre terapeuta y paciente. El uso de la tecnología como el ordenador, el teléfono móvil o la tablet, y la incorporación de nuevos formatos terapéuticos a través de páginas web, terapia online, app móviles o realidad virtual, se han convertido en herramientas que pueden facilitar y mejorar la terapia.”

Así lo afirma el Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (Ceapat), Imserso, en una nueva guía a través de la cual aborda el papel que puede tener la tecnología como herramienta de apoyo en el campo de la salud mental, entendiendo su relevancia de forma amplia, tanto en la promoción del bienestar para toda la población, como en la prevención y tratamiento de los trastornos mentales.

Foto: vojtech okenka Fuente: pexels Fecha descarga: 14/10/2022

A lo largo de sus páginas, el documento pone de relieve la necesidad de atender a la diversidad en capacidades (físicas, sensoriales y cognitivas) que pueden tener las personas usuarias de tecnología, y analiza el rol de la tecnología como herramienta en salud mental, en una doble vertiente: en unos casos, como apoyo para el trabajo que realizan los y las profesionales y, en otros, para su uso por parte de las personas interesadas en mantener o mejorar su salud mental.

Tal y como señalan sus autores, entre los recursos tecnológicos, cuyo uso se está haciendo progresivamente más habitual en el campo de la salud mental, destacan los videojuegos, las aplicaciones para dispositivos móviles, las soluciones basadas en realidad virtual y realidad aumentada, las herramientas para el entrenamiento cognitivo, los asistentes virtuales y las plataformas, páginas web y blogs.

Estos recursos, afirman, pueden ser de gran utilidad para las personas de todas las edades y diversidad de capacidades, necesidades y preferencias, “contribuyendo en el abordaje de fenómenos crecientes en nuestra sociedad como el aumento de problemas en salud mental en la infancia y la adolescencia, y determinados retos del envejecimiento como el incremento de la soledad no deseada en personas mayores”.

La tecnología puede ser una herramienta “poderosa y atractiva” para apoyar a la salud mental, e incluso para abordar problemas de primera magnitud e impacto en nuestra sociedad como es el suicidio. Para ello, deben cuidarse aspectos como el cumplimiento de cuestiones legales y éticas, protección de datos y confidencialidad, así como cumplirse criterios relacionados con el diseño, la evidencia científica y la legislación, garantizando la idoneidad de la opción para cada persona y considerando el papel de los y las profesionales de la salud mental en la orientación para una adecuada elección, combinando con terapia en caso necesario.  

La guía subraya la trascendencia de tener en cuenta la accesibilidad universal, “y muy especialmente la accesibilidad cognitiva”, en el diseño, desarrollo e implementación de los recursos tecnológicos, siendo la consideración del diseño centrado en la persona usuaria una estrategia clave para diseñar tecnología comprensible y fácil de usar. Asimismo, considera esencial aquí la implicación de equipos multidisciplinares, en aras de alcanzar óptimos resultados.

El documento resalta cómo la evidencia científica está mostrando la importancia del enfoque multidimensional en el diseño de soluciones tecnológicas. Por ejemplo, en herramientas de intervención neuropsicológica, que aborden no sólo el dominio cognitivo sino también el dominio sensorial y emocional.

De igual modo, señala los beneficios de la tecnología, al abrir “un campo para la comunicación y la relación social sin estigmas” (sin obviarse aquí la importancia de la labor de los/as profesionales), siendo un medio facilitador para aquellas personas que experimentan dificultades en el establecimiento de relaciones directas.

Los autores destacan el papel de la telepsicología y teleconsulta en el ámbito de la salud mental, “como realidad en el momento actual y con la previsión de un incremento muy significativo en el futuro”.

Se puede acceder a la guía desde la página Web del CEAPAT o bien directamente aquí:

Tecnología y accesibilidad para la salud mental: experiencias y perspectivas de futuro

Artículos Relacionados
Uso de las tecnologías para el apoyo en el empleo en personas con discapacidad
El uso de las Nuevas Tecnologías en las Evaluaciones Educativas: La Lectura en un mundo digital
Jóvenes y salud psicológica, nueva guía
Claves para la docencia digital con alumnos con necesidades educativas especiales
Manual para la implementación de programas de telesalud para la demencia de la OMS y la UIT