La Psicología del Deporte ha experimentado en las últimas décadas una profunda transformación en España, pasando de ser un ámbito emergente con escasa implantación a convertirse en una disciplina con una creciente presencia en el deporte de alto rendimiento, el deporte base, la actividad física saludable y las organizaciones deportivas. No obstante, este desarrollo todavía convive con importantes desafíos, como la consolidación definitiva del perfil profesional, la regulación de la especialidad y la incorporación estable de psicólogos y psicólogas del deporte en los equipos técnicos.
Así lo pone de manifiesto Enrique Cantón Chirivella, doctor en Psicología, profesor titular de la Universitat de València y coordinador de la División de Psicología de la Actividad Física y el Deporte (PACFD) del Consejo General de la Psicología de España, en una entrevista publicada en la Revista de Psicología Aplicada al Deporte y al Ejercicio Físico, en la que analiza la evolución de la disciplina, los avances alcanzados y los retos que marcarán su futuro.

Una evolución rápida y positiva.
Según explica Cantón, el desarrollo de la Psicología del Deporte en España ha sido «muy rápido, muy amplio y muy positivo». Sitúa uno de los principales hitos en el Coloquio Ibérico Internacional de Psicología del Deporte celebrado en Madrid en 1984, encuentro que permitió articular el trabajo de los primeros profesionales e impulsar la creación de estructuras asociativas y científicas que favorecieron la expansión de la disciplina.
Desde entonces, señala, la especialidad ha experimentado un crecimiento constante tanto en el ámbito profesional como en el académico. Actualmente, existen psicólogos y psicólogas del deporte trabajando en prácticamente todos los deportes, niveles de rendimiento y centros de actividad física, al tiempo que se han multiplicado los grupos de investigación, los programas formativos, los congresos científicos, las publicaciones especializadas y los instrumentos de evaluación e intervención psicológica.
A su juicio, uno de los cambios más relevantes ha sido la evolución desde un enfoque tradicionalmente vinculado a la psicopatología hacia otro centrado en la promoción de la salud y el bienestar psicológico, entendido como un elemento que favorece tanto la calidad de vida de los deportistas como el mantenimiento del rendimiento deportivo a medio y largo plazo.
Un perfil profesional propio y diferenciado.
Durante la entrevista, Cantón insiste en la necesidad de diferenciar claramente las competencias del psicólogo o psicóloga del deporte de las de otros profesionales que intervienen en el ámbito deportivo.
En este sentido, recuerda que el deporte constituye un ámbito de aplicación en el que trabajan perfiles muy diversos —como entrenadores, fisioterapeutas o médicos—, pero cada uno desde las competencias propias de su profesión. La Psicología del Deporte, afirma, constituye un ámbito específico de la Psicología y, por tanto, las funciones propias de esta especialidad corresponden exclusivamente a profesionales con formación en Psicología.
Aunque defiende el trabajo multidisciplinar e interdisciplinar como elemento imprescindible para atender adecuadamente las necesidades del deporte, considera igualmente necesario delimitar con claridad las competencias profesionales de cada disciplina para evitar confusiones y favorecer una mejor organización del trabajo en beneficio de deportistas y organizaciones deportivas.
La profesionalización de la especialidad.
Cantón destaca también el papel desempeñado por la División de Psicología de la Actividad Física y el Deporte del Consejo General de la Psicología desde su creación en 2010.
Entre los avances logrados menciona la definición del perfil profesional de la especialidad, la ampliación de los ámbitos de intervención, el establecimiento de programas formativos específicos, la firma de acuerdos con instituciones públicas y privadas y, especialmente, el desarrollo de los sistemas de acreditación profesional.
En este sentido, recuerda que en 2017 se puso en marcha el proceso nacional de acreditación como Experto o Experta en Psicología del Deporte, al que posteriormente se sumó el certificado europeo EuroPsy Specialist in Sport Psychology, impulsado por la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos (European Federation of Psychologists’ Associations, EFPA). Asimismo, destaca los acuerdos alcanzados recientemente con entidades como el Comité Olímpico Español o LaLiga para favorecer el reconocimiento de la especialidad.
El reto pendiente: el reconocimiento legal de la especialidad.
A pesar de estos avances, Cantón considera que la consolidación definitiva de la Psicología del Deporte pasa necesariamente por avanzar hacia su reconocimiento normativo.
A su juicio, el primer paso debe producirse dentro de la propia profesión, mediante un consenso amplio entre el Consejo General de la Psicología y la Conferencia de Decanos y Decanas de Facultades de Psicología sobre la conveniencia de impulsar este reconocimiento.
Una vez alcanzado ese acuerdo, añade, el siguiente reto consistirá en trasladar la demanda al ámbito político para promover las modificaciones legislativas necesarias que permitan consolidar jurídicamente la especialidad.
Mayor presencia en el alto rendimiento.
Respecto a la situación actual en el deporte de élite, Cantón considera que la dimensión psicológica ya forma parte de la preparación deportiva de alto rendimiento y que su importancia resulta ampliamente reconocida.
Sin embargo, distingue entre la aceptación de la Psicología como herramienta para optimizar el rendimiento y la presencia estable del psicólogo o psicóloga del deporte dentro de los equipos técnicos.
En su opinión, todavía son numerosos los casos en los que son los propios deportistas quienes contratan directamente estos servicios, mientras que algunas organizaciones continúan considerando la incorporación de estos profesionales como un gasto, en lugar de entenderla como una inversión destinada a proteger la salud y el bienestar psicológico de los deportistas y favorecer un rendimiento sostenido en el tiempo.
Además, recuerda que la intervención psicológica también desempeña un papel fundamental en la prevención de riesgos psicológicos y sociales presentes en el ámbito deportivo, como la violencia o la agresión.
Formación especializada y basada en la práctica.
Otro de los aspectos abordados en la entrevista es la formación de futuros especialistas.
Como director del Máster en Psicología de la Actividad Física y el Deporte del Colegio Oficial de la Psicología de la Comunidad Valenciana, Cantón defiende un modelo formativo altamente especializado, con un número reducido de estudiantes para garantizar la calidad de la enseñanza, acceso exclusivo para personas graduadas o licenciadas en Psicología, formación presencial y un importante peso de las prácticas profesionales supervisadas.
Asimismo, considera que los programas formativos deben responder al conjunto de competencias propias de la especialidad e incluir contenidos relacionados con diferentes ámbitos de intervención —más allá del alto rendimiento—, así como aspectos transversales como la deontología profesional, el ejercicio profesional o la legislación aplicable.

Acercar la investigación y la práctica profesional.
En relación con la transferencia del conocimiento, Enrique Cantón no considera que exista una verdadera brecha entre la investigación y la práctica aplicada, aunque reconoce que ambas se desarrollan en organizaciones con objetivos y dinámicas diferentes.
Por ello, apuesta por reforzar la colaboración entre universidades, colegios profesionales e instituciones deportivas para favorecer el desarrollo de instrumentos de evaluación y estrategias de intervención cada vez más eficaces, basadas en la evidencia científica y adaptadas a las necesidades reales del ejercicio profesional.
Evaluar el impacto de la intervención psicológica.
Otro de los desafíos identificados por el profesor es la necesidad de avanzar en sistemas objetivos que permitan valorar el impacto de las intervenciones psicológicas.
En este sentido, advierte de que el rendimiento deportivo no puede constituir el único indicador de eficacia, ya que la intervención psicológica persigue también objetivos relacionados con el bienestar, la prevención o el desarrollo personal.
Por ello, señala la utilidad de combinar diferentes indicadores, como pruebas psicométricas, cuestionarios, registros psicobiológicos, análisis de entrevistas o estudios de conducta observable, incorporando además los avances metodológicos derivados de la investigación para facilitar su aplicación en la práctica profesional.
Inteligencia artificial, salud mental y futuro de la disciplina.
En relación con las nuevas tecnologías, Cantón considera que herramientas como la inteligencia artificial o los sistemas de monitorización ofrecen importantes oportunidades para la evaluación y la intervención psicológica, siempre que se utilicen como apoyo al trabajo profesional y no como sustitutos del conocimiento científico del psicólogo o psicóloga.
Asimismo, subraya la importancia de abordar estos avances desde una perspectiva ética y deontológica, analizando los posibles riesgos asociados a su utilización y garantizando que su aplicación contribuya al bienestar y al desarrollo humano.
Respecto a la salud mental en el deporte de alto nivel, considera que la creciente visibilidad de esta cuestión ha favorecido la normalización de la presencia de la Psicología en el deporte. No obstante, advierte de que el foco no debe situarse únicamente en los problemas o trastornos psicológicos cuando aparecen, sino también en la prevención, la promoción de la salud mental y el fortalecimiento del bienestar psicológico como pilares fundamentales de la intervención psicológica en el ámbito deportivo.
Como mensaje final dirigido a las nuevas generaciones de profesionales, Enrique Cantón expresa su confianza en el elevado nivel de preparación y motivación de quienes se incorporan actualmente a la especialidad, animándoles a seguir construyendo el futuro de la Psicología del Deporte sin perder de vista el conocimiento acumulado por quienes contribuyeron a impulsar su desarrollo en España.
La entrevista completa se encuentra disponible en la web de la revista de Psicología Aplicada el Deporte y al Ejercicio Físico o bien directamente aquí.
