La Asociación Española de Psicología Perinatal (AEPP) y la Sociedad Marcé Española de Salud Mental Perinatal (MARES) han reclamado una atención “seria y rigurosa” a la salud mental materna perinatal, en un comunicado conjunto lanzado en el marco del Día Mundial de la Salud Mental Materna 2026, celebrado el pasado 6 de mayo. Ambas entidades advierten de que los problemas emocionales y los problemas de salud mental durante el embarazo y el primer año tras el parto constituyen un problema de salud pública de gran magnitud, con importantes repercusiones para las madres, los bebés, las familias y el conjunto de la sociedad.
En su comunicado conjunto, las organizaciones recuerdan que dos de cada diez mujeres presentan algún problema de salud mental durante el embarazo o en el primer año tras el parto, una cifra que sitúa la salud mental perinatal entre los principales retos sanitarios y sociales relacionados con la maternidad. Asimismo, subrayan que el suicidio constituye actualmente la primera causa de muerte materna durante el primer año tras haber dado a luz.
La AEPP y MARES insisten en que la atención a la salud mental de las madres debe comenzar desde una perspectiva preventiva, tanto universal como selectiva o indicada, además de contemplar intervenciones específicas cuando aparecen cuadros clínicos. Según señalan, únicamente actuando “desde la raíz” será posible garantizar un cuidado real de las madres y, por extensión, de sus familias y de la sociedad en su conjunto.

Las entidades recuerdan que los problemas psicológicos perinatales no afectan exclusivamente a la mujer que los padece, sino que tienen consecuencias en el entorno familiar y social, tanto a corto como a medio y largo plazo. En este sentido, remarcan que el embarazo y el posparto constituyen etapas especialmente vulnerables para la aparición de alteraciones psicológicas debido a la interacción de factores hormonales, físicos, fisiológicos, familiares y sociales. A ello se suma, según denuncian, una elevada presión social sobre las mujeres y, especialmente, sobre las madres.
El comunicado alerta también sobre el peso de los mitos y prejuicios en torno a la maternidad y la salud mental. Las organizaciones consideran que persiste una visión androcéntrica de la salud que invisibiliza las necesidades específicas de las mujeres y favorece la normalización de síntomas psicológicos y emocionales que no deberían considerarse inevitables ni “normales” en esta etapa.
Entre los principales datos aportados por las asociaciones destaca que el 50% de los problemas psicológicos y emocionales perinatales comienzan ya durante el embarazo, una circunstancia que, a su juicio, evidencia la necesidad urgente de desarrollar programas eficaces de prevención, cribado y detección precoz.
Asimismo, advierten de que el estigma asociado a los problemas de salud mental continúa siendo muy elevado en el periodo perinatal. De acuerdo con el comunicado, una parte muy importante de las mujeres oculta o niega su sintomatología emocional por miedo, culpa o presión social, dificultando así el acceso a la ayuda profesional y retrasando la detección de los problemas psicológicos.
Otro de los aspectos destacados por las entidades es el impacto psicológico de las pérdidas gestacionales y perinatales. Según indican, los abortos y las muertes fetales ocurren en, aproximadamente, un 25% de las gestaciones y pueden repetirse en algunas mujeres, generando importantes consecuencias emocionales y psicológicas. Del mismo modo, la esterilidad y la infertilidad, cuya incidencia consideran elevada, constituyen factores de riesgo relevantes para la salud mental femenina.
El comunicado incorpora además datos sobre el trastorno de estrés postraumático (TEPT) relacionado con el parto. Las asociaciones señalan que este problema afecta a cerca del 7% de las mujeres puérperas y lo vinculan, entre otros factores, a la existencia de partos traumáticos y a situaciones de violencia obstétrica.
En esta línea, las organizaciones subrayan que la maternidad no siempre se vive desde la experiencia idealizada que frecuentemente transmite la sociedad. Frente a ello, defienden la necesidad de reconocer la complejidad emocional de la etapa perinatal y garantizar una atención sanitaria basada en la evidencia científica y en la perspectiva de género.
La AEPP y MARES, consideradas entidades pioneras en España en el ámbito de la salud mental perinatal, hacen un llamamiento a “la sociedad en general, a los estamentos sociales, políticos, sanitarios en particular, para velar por la salud mental de las madres”, emprendiendo una serie de “medidas reales”, tales como la implantación de protocolos específicos de prevención, evaluación y detección precoz de los trastornos psicológicos relacionados con el embarazo y el posparto. También solicitan una atención continuada y rigurosa, formación especializada para los profesionales sanitarios y un incremento de la investigación en salud mental materna, recordando que “cuidar la salud mental de las madres es cuidar un pilar básico de la sociedad”.
Se puede acceder al comunicado completo aquí.
