El retraso en la adquisición del lenguaje puede ser debido a numerosos factores, tanto genéticos como ambientales, pre, peri y postnatales, que pueden interferir y provocar alteraciones en el desarrollo del lenguaje. Esto, como es natural, genera mucha ansiedad y preocupación en las familias. Así lo afirma la guía Cómo mejorar el lenguaje oral y escrito un documento práctico publicado en Pedagogymás (un espacio dedicado a la investigación educativa), dirigido docentes, madres y padres y, en general, a diferentes profesionales que intervienen en el aprendizaje y desarrollo infantil, con el fin de brindar herramientas para ayudar a reforzar los aspectos neurolingüísticos de los niños y las niñas, especialmente en Educación Primaria, en aras de mejorar la adquisición y el desarrollo del lenguaje. |
| |||
Con esta finalidad, a lo largo de sus páginas presenta un programa de entrenamiento mediante el cual se pretende estimular el desarrollo motriz, el desarrollo auditivo, la dominancia hemisférica y la lateralidad, la comprensión lectora, la expresión verbal y la escritura, a través de una serie de actividades prácticas, lúdicas, didácticas, deportivas y motoras, amenas para los y las menores y adaptadas a sus capacidades. Tal y como señala su autora, si bien estas acciones están planteadas para ser desarrolladas en el ámbito educativo, pueden ponerse en práctica en los tres ámbitos de la educación (a saber, formal, no formal e informal). Asimismo, aunque el refuerzo de aspectos neurolingüísticos está dirigido principalmente a niños de Educación Primaria, incluye algunas actividades que pueden ser realizadas por niños y niñas de Educación Infantil. Se puede acceder a la guía de Pedagogymás, o bien directamente a través del siguiente enlace: Guía práctica para docentes, madres y padres. cómo mejorar el lenguaje oral y escrito | ||||
El bienestar del doctorando depende tanto de factores personales como institucionales
El bienestar del doctorando depende de una compleja interacción entre factores personales, académicos e institucionales, y no puede entenderse únicamente como la ausencia de problemas de salud mental. La calidad de la supervisión de la tesis, la estabilidad económica, el apoyo social, la cultura del departamento y las condiciones de la institución desempeñan un papel decisivo en la experiencia doctoral. Asimismo, promover el bienestar de los doctorandos exige intervenciones adaptadas a las distintas etapas del doctorado y políticas universitarias que respondan a la diversidad de perfiles y necesidades (…)

