Francia ha aprobado definitivamente una Proposición de Ley que prohibirá el acceso a redes sociales a los y las menores de 15 años, convirtiéndose así en el primer país europeo en adoptar una medida de estas características. La norma, impulsada por el presidente Emmanuel Macron como una de las iniciativas prioritarias de la recta final de su mandato, pretende reforzar la protección de la infancia y la adolescencia frente a los riesgos asociados al uso de estas plataformas digitales.
Tras recibir el respaldo del Senado, la Asamblea Nacional aprobó definitivamente el texto el pasado 21 de julio, por 279 votos a favor y 81 en contra, culminando así su tramitación parlamentaria. La Proposición de Ley queda ahora pendiente de su promulgación y publicación oficial, así como, en su caso, de una eventual revisión por el Consejo Constitucional francés.

La prohibición se aplicará de forma progresiva a partir de septiembre.
La Ley establece una implantación gradual. A partir del 1 de septiembre de 2026, los y las menores de 15 años no podrán crear nuevas cuentas en redes sociales. Posteriormente, desde el 1 de enero de 2027, la prohibición se extenderá también a las cuentas ya existentes, para las que se prevé un periodo transitorio de cuatro meses.
El texto atribuye a las plataformas digitales la responsabilidad de impedir el acceso de los y las menores de esa edad mediante sistemas de verificación de la edad, si bien no determina un mecanismo técnico concreto para hacerlo. Este aspecto ha suscitado interrogantes sobre la forma en que se garantizará el cumplimiento de la norma y sobre el equilibrio entre la protección de niños, niñas y adolescentes, y el respeto a la privacidad de las personas usuarias.
La regulación no se limita a enumerar plataformas específicas, sino que remite a la definición de servicios de redes sociales recogida en la normativa europea. Quedan excluidos determinados servicios, como las enciclopedias online, los proyectos educativos o científicos y algunas plataformas de software libre.
Una medida basada en el principio de prevención.
La iniciativa responde a la creciente preocupación existente en numerosos países sobre el posible impacto que un uso intensivo de las redes sociales puede tener sobre el bienestar, el desarrollo y la salud mental de niños y adolescentes.
Si bien tiene un marcado carácter regulador y preventivo, sus impulsores la justifican por la necesidad de reforzar la protección de los y las menores frente a los riesgos asociados al uso de las redes sociales. La exposición de motivos de la Proposición de Ley recoge las conclusiones de diversos trabajos e informes parlamentarios que alertan sobre el impacto que determinadas plataformas pueden tener en el bienestar y el desarrollo de niños, niñas y adolescentes, especialmente, cuando incorporan mecanismos de recomendación y funcionalidades que favorecen un uso intensivo.
Al mismo tiempo, durante el debate parlamentario se ha subrayado que esta medida forma parte de una estrategia más amplia de protección de la infancia en el entorno digital, que deberá complementarse con actuaciones de prevención, sensibilización y acompañamiento a las familias y a los propios menores.
Francia, primer país de la UE en vetar el acceso a redes sociales a los y las menores de 15 años.
En Europa, otros países también están impulsando iniciativas para reforzar la protección de los y las menores en Internet, aunque mediante enfoques diferentes. Concretamente, Reino Unido ha anunciado nuevas restricciones dirigidas a limitar el acceso de los menores de 16 años a determinados contenidos y funcionalidades de las redes sociales. Por su parte, otros Estados miembros, entre ellos, España, Grecia, Dinamarca, Eslovenia, Suecia y Austria, valoran iniciativas similares, mientras la Comisión Europea, que ha acogido favorablemente la aprobación de la ley francesa, trabaja en una futura regulación común para la protección de los y las menores en el entorno digital.
