El desapego hacia la política alimenta las teorías de la conspiración
18 Feb 2026

La percepción de sentir la política como abstracta y lejana está positivamente asociada con la creencia en teorías de la conspiración y la mentalidad conspirativa, siendo además un factor causal. Así lo concluye un estudio exhaustivo que introduce la distancia psicológica a la política como un predictor clave de las creencias conspiratorias.

Este artículo, publicado en el British Journal of Social Psychology, sugiere que disminuir esta sensación de separación podría mitigar la adopción de narrativas conspirativas. Estos resultados son importantes puesto que contribuyen a reforzar la teoría actual sobre las creencias conspirativas al establecer que la distancia psicológica a la política actúa como un factor explicativo clave para entender cómo los individuos procesan mental y emocionalmente la compleja realidad social y política que les rodea.

conspiración

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La distancia psicológica como un nuevo predictor en psicología social.

Según se expone en el artículo, en las últimas décadas ha crecido la evidencia de que muchos ciudadanos se sienten desconectados de las instituciones y procesos políticos. Esta sensación de desapego se refleja en la percepción de que la política es abstracta, compleja o inaccesible para los ciudadanos comunes. Así, los autores examinan el impacto de esta distancia psicológica a la política, definida como la separación o desapego percibido de los procesos políticos, sobre la formación de creencias conspirativas.

Los autores describen el marco teórico en el que se fundamenta su estudio, anclado en la Teoría del Nivel de Construcción (CLT, por sus siglas en inglés), que postula que la distancia psicológica es una característica central de la percepción humana. Cuando los objetos se sienten psicológicamente distantes, se representan de manera más abstracta (construcción de alto nivel). De acuerdo con esta teoría aplicada al campo de la política, si los ciudadanos perciben las entidades políticas como remotas, abstractas y desvinculadas de su vida cotidiana, esto puede crear un terreno fértil para las creencias conspirativas, puesto que estas últimas ofrecen narrativas claras y simplificadas.

Dimensiones de la distancia política.

Los autores analizan el concepto de distancia psicológica, desglosándolo en cuatro dimensiones:

  1. Distancia temporal: Se refiere a la lejanía percibida de un evento o decisión en el tiempo, como las políticas cuyos efectos se verán en un futuro lejano.
  2. Distancia espacial: Concierne a la proximidad geográfica de las decisiones políticas, llevando a los ciudadanos a sentir que las decisiones tomadas en centros políticos distantes tienen poca relevancia local.
  3. Distancia social: Se trata de la brecha percibida entre uno mismo y los demás en términos de estatus, pertenencia a un grupo o identidad. En política, esto se traduce en percibir una brecha entre los ciudadanos y los políticos, quienes pueden ser vistos como una élite. El estudio señala que la perspectiva de trabajar como político puede parecer inalcanzable para muchos ciudadanos.
  4. Distancia hipotética: Se relaciona con la probabilidad percibida de que un evento ocurra, haciendo que los resultados políticos parezcan inciertos o intangibles.
Metodología.

El estudio se desarrolló a partir de tres investigaciones con el fin de examinar el impacto de la distancia psicológica a la política en la formación de creencias conspirativas. Los Estudios 1 y 2 fueron estudios transversales que utilizaron muestras nacionales representativas.

El Estudio 1 se realizó con 431 participantes en Estados Unidos y buscó confirmar una asociación positiva entre la distancia psicológica a la política y dos tipos de creencias conspirativas: la mentalidad conspirativa general y la creencia en teorías de conspiración específicas.

El Estudio 2 replicó estos hallazgos con 301 participantes del Reino Unido, pero además incorporó variables como el cinismo político y el sentimiento de impotencia para asegurarse de que la distancia psicológica fuera un predictor significativo e independiente de las creencias conspirativas, incluso después de considerar otros factores conocidos.

Finalmente, el Estudio 3 consistió en un estudio experimental con 302 participantes. En este diseño, los autores manipularon la percepción de distancia: los participantes leyeron una descripción de un país ficticio llamado donde la política se describía como psicológicamente «cercana» o «distante». Este enfoque experimental buscó establecer una dirección causal, probando si la reducción de la distancia percibida a la política disminuía directamente la probabilidad de que los participantes adoptaran explicaciones conspirativas.

El vínculo entre la distancia y la mentalidad conspirativa.

Los resultados de los Estudios 1 y 2 confirmaron la hipótesis de los autores, mostrando que una mayor distancia psicológica a la política predice tanto la creencia en teorías de conspiración específicas (como aquellas sobre el gobierno de Estados Unidos permitiendo actos de terrorismo) como una mentalidad conspirativa general.

El Estudio 2, realizado en el Reino Unido, demostró que la distancia psicológica a la política es un predictor significativo e independiente de las creencias conspirativas, incluso después de controlar factores ya establecidos en la literatura, como el cinismo político y el sentimiento de impotencia. Tanto el cinismo como la impotencia se correlacionaron fuertemente con la distancia psicológica, lo que indica que los individuos que perciben la política como distante tienen más probabilidades de reportar desconfianza y un sentido disminuido de eficacia política. De esta forma, el estudio confirma que las personas cínicas e impotentes exhiben una mentalidad conspirativa más fuerte, pero, crucialmente, la distancia psicológica añade un poder explicativo único y significativo.

Un experimento psicológico confirma el efecto causal.

Para establecer la dirección causal de la relación, los autores llevaron a cabo un tercer estudio, pre-registrado antes de la recopilación de datos, con un diseño experimental. Los participantes leyeron una descripción manipulada de un país ficticio llamado «Naperlia», donde se les hizo sentir que la política era psicológicamente «cercana» o «distante».

Los resultados del experimento proporcionaron evidencia causal: reducir la sensación de distancia psicológica a la política disminuyó significativamente la probabilidad de que los participantes adoptaran explicaciones conspirativas. Los participantes en la condición de «política cercana» mostraron niveles más bajos de mentalidad conspirativa, se volvieron menos cínicos y se sintieron más empoderados. El estudio demostró que esta proximidad percibida, sin alterar la valencia de la política, puede reducir el pensamiento conspirativo. Sin embargo, los autores también reconocen que la relación podría ser bidireccional, sugiriendo un posible ciclo de refuerzo en el que la exposición a teorías conspirativas podría distanciar aún más a los individuos de la política.

Implicaciones para la comprensión psicológica y social.

Para los autores, este trabajo subraya la importancia de abordar las necesidades psicológicas que las teorías conspirativas buscan satisfacer. La inclinación a adoptar narrativas conspirativas se basa en el cumplimiento de motivos epistémicos (como la necesidad de certeza) y motivos existenciales (como la necesidad de control). Cuando los individuos experimentan la política como abstracta y remota, están más dispuestos a recurrir a teorías que simplifican la realidad y la hacen más comprensible.

Los autores concluyen que las implicaciones prácticas de sus hallazgos son importantes, puesto que sugieren que reducir la brecha entre la política y los ciudadanos es una herramienta para abordar el fenómeno de las teorías de la conspiración. Abordar las causas profundas de la alta distancia psicológica podría requerir que los políticos y las élites comuniquen de manera más clara y concreta cómo sus agendas afectan a los ciudadanos «aquí y ahora», fomentando un sentido de proximidad y relevancia de la política en la vida cotidiana.

Fuente.

Papaioannou, K., & Pantazi, M. (2026). Please reduce the gap! How psychological distance to politics fuels belief in conspiracy theoriesBritish Journal of Social Psychology65(1), e70019.

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