La digitalización forma parte estructural de la vida cotidiana de los niños, niñas y adolescentes españoles. Internet, los ordenadores y las tabletas presentan niveles de penetración prácticamente universales entre la población de 10 a 15 años, mientras que la disponibilidad de teléfono móvil continúa siendo más limitada y se incorpora a edades más avanzadas.
Así lo indica el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (Ontsi – Red.es), en su nuevo informe sobre el uso de las tecnologías por menores en España 2025, un documento fruto de un estudio basado en la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares del INE, a través del cual se analizan las diferencias por edad, sexo, tamaño del hábitat, ingresos del hogar y territorio, y se ofrece una radiografía de los riesgos percibidos por la ciudadanía y de las medidas de protección parental.
Crecimiento sostenido del uso de Internet y de dispositivos digitales.
Internet se consolida como la tecnología más extendida entre los menores: el 96% lo utilizó en los últimos tres meses, una cifra que representa un aumento de 1,3 puntos porcentuales respecto a 2023, cuando el uso alcanzaba el 94,7%. El informe muestra además diferencias leves por sexo, con un 96,5% de niñas usuarias frente al 95,5% de niños.
También destaca el uso generalizado de ordenadores y tabletas, que en 2024 alcanzan un 95,8%, tras crecer 2,7 puntos porcentuales en un solo año. A diferencia de 2023, cuando se apreciaban brechas por sexo, en 2024 los porcentajes de niños y niñas se igualan.
Por el contrario, la disponibilidad de teléfono móvil continúa siendo sensiblemente menor, con un 69,6% de menores que disponen de uno, un punto menos que en 2023. Las niñas siguen ligeramente por encima (70,9%) de los niños (68,4%). El informe confirma además la tendencia al retraso en la edad de primer acceso al móvil: solo el 22,4% de los menores de 10 años dispone de uno, frente al 96% en el caso de los adolescentes de 15 años.

La edad, el nivel de ingresos y el tamaño del hogar marcan diferencias notables.
El estudio detalla con precisión cómo los factores sociodemográficos condicionan el acceso y uso de las tecnologías digitales.
Entre las variables más determinantes destaca la edad, que presenta un patrón claramente ascendente en todas las tecnologías analizadas. El uso de Internet pasa del 93,1% a los 10 años al 98% a los 15, mientras que la disponibilidad de móvil crece de manera mucho más pronunciada: del 22,4% a los 10 años al 96% a los 15.
El informe pone también de relieve la influencia de los ingresos del hogar. Los menores que viven en hogares con mayores recursos económicos muestran mejor acceso a Internet (96,7%) y a ordenador o tableta (97,2%). Sin embargo, sorprendentemente, estos hogares se sitúan como los segundos con menor disponibilidad de móvil (68,2%), por detrás de las familias con menos ingresos, donde la cifra es del 66,5%.
En los hogares con menor capacidad económica se observan cifras más bajas en todas las tecnologías: 95,1% en Internet, 91% en ordenador/tableta y 66,5% en móvil.
También el tamaño del hogar influye. El uso de Internet es más frecuente en hogares de cuatro miembros (97%), mientras que desciende en familias numerosas y alcanza su mínimo en hogares monoparentales (92,8%). En el caso del móvil, el patrón es inverso: los hogares monoparentales presentan el porcentaje más alto (74,8%), mientras que los de cinco o más miembros registran el más bajo (65,4%).
Diferencias territoriales en el acceso y uso de tecnologías.
El estudio analiza también la situación por comunidades autónomas, poniendo de manifiesto diferencias relevantes: los porcentajes más altos de uso de Internet se encuentran en La Rioja (98,4%) y Extremadura (98,3%), seguidas por Navarra, Andalucía y Castilla-La Mancha (todas con 97,5%). Las cifras más bajas se registran en Melilla (83,6%), Murcia (93,9%), Cataluña (93,9%), Aragón (94,2%) y Galicia (94,2%).
La Rioja (99,2%) y Galicia (98,5%) lideran el uso de ordenador o tableta. En el extremo inferior aparece Melilla (79,2%), seguida de Canarias (93,7%) y Asturias (94,2%).
Con respecto a la disponibilidad de móvil, destacan La Rioja (79,9%), Extremadura (79%) y Ceuta (78,7%), mientras que los niveles más bajos se encuentran en comunidades que descienden hasta el 60%-63% según el gráfico oficial.
Estas diferencias permiten identificar territorios con mayores necesidades de intervención para garantizar la igualdad de oportunidades digitales.
Riesgos percibidos y medidas de protección: una brecha entre preocupación y actuación.
El informe dedica un apartado relevante a la protección de la infancia en los entornos digitales. Según los datos del Ontsi, las mayores preocupaciones de la ciudadanía en relación con los menores son las relaciones peligrosas en línea, como la sextorsión o el grooming (señalado por el 60,1%), la exposición a contenidos inapropiados o perjudiciales (60%), otros riesgos señalados incluyen problemas de información (46%), privacidad y reputación online (45,8%), perjuicios económicos (36,5%) y publicidad maliciosa (para el 34,5%).
Sin embargo, la preocupación no siempre se traduce en medidas. El estudio revela que el 23,2% de padres y madres no toma ninguna medida de protección. Entre quienes sí actúan, destacan:
- Hablar con los hijos sobre los riesgos de Internet (manifestado por el 32,2% de las madres y los padres).
- Limitar el tiempo de uso (indicado por el 29,1%).
- Activar controles parentales (por el 27,6%).
- Monitorizar el uso de Internet (20,8%).
- Revisar informes de actividad de apps (manifestado por el 18,5%).
Además, un 13,8% de progenitores afirma que les gustaría tomar medidas, pero no sabe cómo.
Amplio apoyo social a las restricciones en el acceso a Internet para menores.
La ciudadanía expresa un respaldo casi unánime a la necesidad de limitar el acceso de los y las menores a determinados contenidos y servicios online. El 94% se muestra a favor de establecer restricciones, destacando especialmente dos:
- Sistemas de verificación de edad para acceder a ciertas webs (señalado por el 40,2%).
- Control parental obligatorio en páginas o aplicaciones (manifestado por el 37,3%).
Este apoyo refleja una profunda preocupación social por garantizar entornos digitales seguros y por regular la exposición temprana a Internet.
Conclusión.
De acuerdo con el informe, la digitalización infantil en España es prácticamente universal en lo referido a Internet y al uso de dispositivos como ordenadores y tabletas, pero sigue siendo desigual en función de variables sociodemográficas y territoriales. Además, la disponibilidad de móvil continúa siendo más tardía y menos extendida.
En paralelo, la preocupación por los riesgos digitales no siempre se traduce en medidas concretas por parte de las familias. Casi una cuarta parte no aplica ninguna estrategia de protección, y un porcentaje significativo reconoce no saber cómo actuar.
El reto, por tanto, no es solo garantizar el acceso equitativo a la tecnología, sino también fortalecer la educación digital de las familias y desarrollar políticas públicas que aseguren un entorno seguro para la infancia. Esta doble mirada —igualdad y protección— es imprescindible en un contexto en el que la tecnología forma parte estructural del desarrollo y la vida cotidiana de los menores en España.
Se puede acceder al informe completo desde la página web del Ontsi o bien directamente aquí.
