La evidencia señala la eficacia de la terapia cognitivo-conductual (TCC) para reducir conductas criminales. La TCC para personas que cometen delitos se centra en el «pensamiento delictivo» como factor que contribuye a este tipo de conductas. Al asumir que este «pensamiento delictivo» es un déficit cognitivo que se ha aprendido, la terapia cognitivo-conductual se centra en el desarrollo de habilidades cognitivas, el manejo de la ira y la restructuración del pensamiento, enseñando a las personas que delinquen a comprender los procesos de pensamiento y las elecciones que preceden al comportamiento delictivo, desarrollando a su vez la empatía y la asunción de la responsabilidad personal. Así se indica en el paquete de herramientas para la reducción del crimen publicado por el College Policing (Colegio Policial) -organismo profesional para la policía en Inglaterra y Gales-, un recurso interactivo a través del cual se resume la mejor evidencia de investigación disponible sobre las intervenciones que funcionan para reducir las conductas criminales, abarcando una amplia gama de enfoques y problemas. |
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A través de este recurso, se puede observar el impacto de las diferentes intervenciones sobre la conducta criminal y comprender cómo funcionan, qué objetivos persiguen, cómo implementarlas y su coste. Se puede acceder al paquete de herramientas a través de la página Web del College of Policing: | ||||
Escuchar la experiencia vivida de las personas con problemas de salud mental, clave para transformar los servicios de atención psicológica: Día Mundial de la Salud Mental 2026
Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una iniciativa impulsada por la Federación Mundial para la Salud Mental (World Federation for Mental Health, WFMH) desde 1992 (…)

