La importancia de cuidar a quienes cuidan: Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo
29 Oct 2026

El trabajo de cuidados no remunerado continúa recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, con importantes consecuencias para su autonomía económica, sus oportunidades laborales y su salud. Además, quienes cuidan de familiares o personas dependientes pueden experimentar ansiedad, depresión, agotamiento, dificultades para dormir y un deterioro de su bienestar psicológico. Reconocer esta labor, distribuir las responsabilidades y garantizar recursos de apoyo resulta fundamental para proteger la salud mental de las personas cuidadoras.

Con motivo del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, que se conmemora, hoy, 29 de octubre, dos publicaciones recientes ponen de manifiesto estas necesidades. Se trata de un documento de Naciones Unidas, y una revisión sistemática publicada en la revista European Journal of Public Health. Ambas fuentes permiten examinar las desigualdades en la distribución de los cuidados y sus repercusiones sobre la salud física y psicológica.

Las mujeres asumen la mayor parte del trabajo de cuidados no remunerado.

El documento de Naciones Unidas, titulado Erradicar la pobreza y garantizar la dignidad mediante sistemas de cuidados y apoyo resilientes, advierte de que las responsabilidades de cuidado siguen distribuyéndose de manera desigual. Las mujeres asumen una parte desproporcionada de estas tareas, lo que condiciona sus oportunidades de formación, empleo y participación social. Esta situación contribuye a perpetuar las desigualdades de género que afectan a la salud mental y al bienestar de las mujeres.

El informe señala que la falta de servicios de cuidados accesibles, asequibles y de calidad puede obligar a las mujeres a reducir su jornada laboral o abandonar el empleo. Estas circunstancias repercuten en sus ingresos, su autonomía económica y su acceso a la protección social. Además, la combinación del empleo remunerado con las responsabilidades familiares puede aumentar las exigencias cotidianas.

Naciones Unidas destaca que reconocer y redistribuir el trabajo de cuidados constituye una condición fundamental para avanzar hacia la igualdad. Para ello, considera necesario reforzar los servicios públicos, mejorar las políticas de conciliación y promover una distribución más equitativa de las responsabilidades entre mujeres y hombres.

hija cuidando de su madre dependiente
Fuente: magnific. Autoría: magnific. Descarga: 26/10/2026
Ansiedad, depresión y agotamiento entre las personas cuidadoras.

Las consecuencias de asumir responsabilidades continuadas de cuidado no se limitan al ámbito económico. Una revisión sistemática publicada en julio de 2026, realizada por Varley y colaboradores, examinó su relación con la salud física y mental. La investigación identificó 5.932 publicaciones, de las cuales 29 estudios cumplieron los criterios de inclusión.

Los resultados muestran que las personas cuidadoras pueden experimentar ansiedad, depresión, agotamiento, dolor, dificultades para dormir y una disminución de su calidad de vida y bienestar psicológico. Además, la revisión encontró asociaciones entre el deterioro de la salud mental y determinadas características personales y sociales, como la edad, el género y la situación socioeconómica. Estos hallazgos refuerzan la importancia de atender la sobrecarga psicológica y las necesidades de autocuidado de las personas cuidadoras.

El equipo investigador concluye que quienes prestan cuidados no remunerados a familiares, amistades u otras personas cercanas presentan un mayor riesgo de problemas de salud física y mental que la población general. Aunque identifica algunos factores individuales que pueden ejercer un efecto protector, considera prioritario mejorar el apoyo sanitario y social. La revisión advierte, no obstante, de las dificultades que pueden generar las restricciones presupuestarias y la escasez de profesionales.

Reconocer los cuidados y mejorar los recursos de apoyo.

El documento de Naciones Unidas plantea que los sistemas de cuidados deben responder tanto a las necesidades de quienes reciben atención como a las de quienes la proporcionan. Para ello, destaca la importancia de desarrollar servicios accesibles y de calidad, garantizar la protección social y favorecer una distribución más equilibrada de las responsabilidades familiares.

Estas medidas adquieren relevancia ante las dificultades que pueden experimentar las personas cuidadoras para compatibilizar sus obligaciones con el empleo y otras actividades. En este sentido, la necesidad de mejorar los servicios de apoyo, asesoramiento y sustitución temporal para quienes cuidan constituye una cuestión importante para reducir las desigualdades y proteger su salud.

Por su parte, Varley y colaboradores subrayan que los sistemas sanitarios y sociales deben prestar mayor atención a las consecuencias físicas y psicológicas del cuidado. Sus resultados muestran la importancia de reconocer estas dificultades y facilitar recursos adecuados, teniendo en cuenta las circunstancias personales y socioeconómicas de quienes asumen estas responsabilidades.

El envejecimiento de la población plantea nuevos desafíos.

Naciones Unidas advierte de que los cambios demográficos, la transformación de las estructuras familiares y la evolución del mercado laboral están modificando las necesidades de cuidados. El envejecimiento de la población incrementará la demanda de servicios de atención y apoyo, mientras que las familias continuarán desempeñando un papel relevante en su prestación.

La revisión de Varley y colaboradores también señala que el número de personas que proporcionan cuidados no remunerados podría aumentar como consecuencia del envejecimiento poblacional. Este escenario refuerza la necesidad de anticipar las demandas de atención y evitar que las responsabilidades de cuidado repercutan negativamente en la salud de quienes las asumen.

En este contexto, el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo constituye una oportunidad para reconocer una labor esencial que continúa siendo insuficientemente valorada. Garantizar sistemas de cuidados accesibles, distribuir equitativamente las responsabilidades y atender las necesidades psicológicas de las personas cuidadoras son aspectos fundamentales para avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva.

Fuentes.

Naciones Unidas. (2025). Erradicar la pobreza y garantizar la dignidad mediante sistemas de cuidados y apoyo resilientes. Comisión de Desarrollo Social. Documento E/CN.5/2026/4.

Varley, D., Jones, R., y Bagnall, A.-M. (2026). Mental and physical health outcomes of informal caregivers: A systematic review. European Journal of Public Health, 36(Supplement_4).

Noticias Relacionadas

Noticias

PSICOLOGÍA EN RED


LOS COLEGIOS HABLAN

MÁS NOTICIAS

Noticias Relacionadas

Noticias