El abandono de la psicoterapia afecta a una proporción relevante de personas con depresión y suele producirse al comienzo del tratamiento. Algunos contactos previos con servicios de salud mental se relacionan con una mayor continuidad. En cambio, determinados problemas médicos y contactos hospitalarios se asocian con mayor probabilidad de abandono.
Así lo señala el estudio “Identifying Patients at Risk for Psychotherapy Dropout in Community Settings”, publicado en JAMA Network Open. La investigación analizó los registros sanitarios electrónicos de 40.732 personas con depresión para estimar la frecuencia del abandono de la psicoterapia e identificar los factores asociados. Los participantes tenían entre 18 y 80 años y habían recibido, al menos, una sesión de psicoterapia individual.
La mayoría de los abandonos se produjo tras la primera sesión.
Los investigadores consideraron abandono haber realizado entre una y tres sesiones durante un mes, sin regresar a psicoterapia durante los cinco meses siguientes. Con esta definición, 11.571 personas, el 28,4% de la muestra, abandonaron la psicoterapia.
La interrupción se concentró claramente al comienzo del tratamiento. Entre quienes abandonaron, el 60,9% lo hizo después de la primera sesión, el 29,3% después de la segunda y el 9,7% tras la tercera.
Los autores subrayan la importancia de identificar el riesgo desde las primeras etapas. Según la literatura recogida en el artículo, quienes abandonan pueden presentar persistencia del malestar y deterioro de los síntomas depresivos. También tienen menor probabilidad de buscar nuevamente terapia.
El contacto previo con salud mental se relacionó con menor abandono.
Las evaluaciones diagnósticas psiquiátricas previas o simultáneas se asociaron con una menor probabilidad de abandonar la psicoterapia. Esta relación también se observó entre quienes habían participado en psicoterapia grupal. Además, determinados contactos breves con servicios de salud mental aparecieron asociados con menor abandono.
Los autores sugieren que una exposición temprana a estos servicios podría favorecer posteriormente la implicación en psicoterapia. Entre las posibilidades que plantean se encuentran la terapia grupal, la evaluación de la salud mental y las terapias digitales integradas en la atención médica.
Por el contrario, un trastorno mental debido a una condición fisiológica conocida se relacionó con una mayor probabilidad de abandono. También se asociaron con mayor riesgo las visitas a urgencias y algunos procedimientos habituales relacionados con ingresos médicos. Los autores advierten de que estos procedimientos no deben interpretarse como causas directas del abandono.

Diferencias según raza y origen étnico.
Las personas que se identificaron como blancas o no hispanas mostraron una menor probabilidad de abandonar la psicoterapia. Por el contrario, quienes se identificaron como hispanos o pertenecientes a otras categorías raciales presentaron una mayor probabilidad de abandono.
Los autores relacionan estos resultados con investigaciones anteriores sobre barreras estructurales, como los costes y las dificultades de acceso. También mencionan el estigma y una menor percepción de necesidad de tratamiento.
A partir de estos hallazgos, señalan la importancia de desarrollar estrategias tempranas para reducir estas barreras. También, plantean ofrecer tratamientos accesibles y culturalmente adaptados a personas pertenecientes a grupos minoritarios.
Los registros sanitarios podrían ayudar a detectar el riesgo.
Los investigadores utilizaron dos modelos predictivos basados en los registros sanitarios. Los propios autores califican la capacidad predictiva de los modelos como modesta, aunque superior al azar. También advierten de que los factores identificados representan asociaciones y no implican necesariamente relaciones causales con el abandono.
Aun así, consideran que información disponible habitualmente en los registros sanitarios podría contribuir a detectar tempranamente a pacientes con mayor riesgo. También plantean modelos asistenciales escalonados que integren la psicoterapia dentro de los servicios médicos.
Limitaciones del estudio.
El estudio no disponía de información sobre los tipos específicos de psicoterapia recibidos. Tampoco incluía datos sobre las credenciales, formación o experiencia de los profesionales, ni medidas sobre la gravedad de los síntomas. Además, al utilizar información de un único sistema de registros sanitarios, no pudo determinarse si algunas personas continuaron la psicoterapia en otros centros. Los investigadores utilizaron también una definición conservadora del abandono y reconocen que otros criterios podrían producir tasas diferentes.
En conjunto, los autores consideran que una evaluación breve del riesgo al inicio del tratamiento podría orientar las recomendaciones y favorecer la continuidad. También destacan la integración de la psicoterapia en entornos médicos y su adaptación a condiciones concurrentes y diferencias culturales.
Fuente.
Giber, B., Sharma, A., Broadie, D., McCoy, T. H. Jr., Gunning, F. M., Perlis, R. H., Doshi-Velez, F., & Solomonov, N. (2026). Identifying patients at risk for psychotherapy dropout in community settings. JAMA Network Open, 9(8), e2631565. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2026.31565
