La salud mental del personal sanitario y social está en riesgo, según la EU-OSHA
07 Ene 2026

Las condiciones laborales en el sector sanitario y de los cuidados sociales de la Unión Europea presentan una combinación elevada de riesgos psicológicos y sociales: cargas de trabajo intensas y presión temporal, jornadas prolongadas, turnos irregulares y nocturnos, desequilibrios esfuerzo–recompensa, escasa autonomía, uso de tecnologías digitales que aumenta la carga de trabajo, violencia y acoso, dilemas éticos continuos, estigma hacia la salud mental y bajo apoyo social. Estos factores pueden contribuir al desarrollo de estrés, ansiedad, burnout, problemas de sueño y fatiga entre los y las profesionales.

Así lo afirma la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA) en su informe sobre riesgos psicológicos y sociales y salud mental en el sector sanitario y de los cuidados sociales en la UE, un documento donde analiza estos riesgos entre los y las profesionales que desarrollan su labor en las distintas ramas del sector sanitario y de los cuidados sociales —sanidad, cuidados residenciales y trabajo social—. El sector emplea a más de 21,5 millones de personas, es decir, alrededor del 11% de todo el personal laboral europeo (según datos de 2022).  

Fuente: freepik. Descarga: 02/12/25

El informe describe las condiciones laborales de un sector marcado por altas cargas de trabajo, presión temporal, escasez de personal, exposición a violencia, dilemas éticos y elevada carga emocional, factores que derivan en estrés, ansiedad, depresión, burnout, trastornos del sueño y fatiga. Además, examina los riesgos vinculados a la organización del trabajo, las condiciones salariales, la falta de autonomía, y el tecnoestrés derivados de la digitalización, así como la persistente estigmatización de la salud mental entre los propios profesionales.

La EU-OSHA sostiene que comprometer la salud y seguridad de quienes trabajan en el sector tiene un impacto negativo en la calidad de los servicios prestados, por lo que subraya que es importante que el sector sanitario y de los cuidados sociales cuenten con un personal laboral sano.

Un crecimiento del empleo en la última década, con importantes desafíos.

Según el informe, el empleo en el sector sanitario y social ha aumentado durante la última década en sus tres subsectores —sanidad, cuidados residenciales y trabajo social—, al tiempo que el envejecimiento de la población incrementa la demanda de servicios de cuidados. Se prevé que la población europea mayor de 65 años crecerá un 23% para 2035, mientras que el empleo en el sector solo lo hará un 12%, lo que podría conllevar una posible escasez de personal.

El informe identifica una serie de factores como la alta carga de trabajo, el aumento de las ratios entre profesionales y pacientes, la intensificación del ritmo de trabajo y la elevada carga emocional. A estos factores se suman otros determinantes sociales, como el predominio de las mujeres en el sector (79%, llegando al 90–95% en cuidados domiciliarios), la elevada presencia de profesionales mayores de 50 años (34%), y las condiciones más precarias a las que están expuestos muchos trabajadores y muchas trabajadoras migrantes.

Once riesgos psicológicos y sociales clave: una combinación que afecta a la salud mental.

El informe identifica 11 factores de riesgo psicológico y social especialmente prevalentes, divididos en dos grandes grupos: los vinculados a la organización y las condiciones del trabajo y los relacionados con el entorno psicológico y social.

1. Factores organizativos y condiciones de trabajo
  • Alta carga de trabajo y presión temporal
    El 53% de los trabajadores del sector declara sufrir presión severa de tiempo o sobrecarga, siendo los datos altos en sanidad y cuidados residenciales. Este factor puede contribuir a estrés, ansiedad, agotamiento, problemas de sueño y, en algunos casos, burnout. agotamiento físico y mental, estrés, ansiedad y depresión.
  • Jornadas largas
    El informe señala que las jornadas prolongadas y el trabajo con horarios extensos forman parte de los factores organizativos relevantes en el sector, y pueden asociarse a estrés, problemas de sueño, fatiga y burnout.
  • Turnos irregulares y trabajo nocturno
    El 28% de los trabajadores del sector trabaja de noche, llegando al 33% en el subsector sanitario. De acuerdo con la evidencia, el trabajo nocturno se asocia a problemas de sueño, estrés laboral, fatiga y, en algunos casos, depresión.
  • Mala conciliación laboral y personal
    El informe identifica el equilibrio entre trabajo y vida personal como un factor psicológico y social relevante, y señala que la falta de conciliación puede relacionarse con estrés, problemas de salud mental y fatiga.
  • Desequilibrio esfuerzo-recompensa y salarios bajos
    Los y las profesionales del cuidado personal ganan cerca de un 30% menos que la media nacional. El 53% de las mujeres del sector afirma recibir baja remuneración por sus logros, frente al 45% de los hombres. La precariedad afecta al 9% del sector, llegando al 13% en trabajo social.
  • Falta de autonomía y capacidad de decisión
    El 57% de los trabajadores presenta bajos niveles de autonomía. El informe señala que la falta de autonomía puede asociarse a estrés, ansiedad, depresión y otros problemas de salud.
  • Digitalización, tecnoestrés y tecnofatiga
    El 39% de los trabajadores afirma que el uso de dispositivos digitales ha aumentado su carga de trabajo. El informe identifica efectos asociados al estrés tecnológico y a la reducción de autonomía.
2. Factores psicológicos y sociales del entorno social del trabajo
  • Violencia, acoso (incluido sexual) y comportamientos hostiles
    El informe muestra que el sector presenta una alta prevalencia de intimidación, abuso verbal, acoso y violencia. Un 32% de los profesionales declara haber sufrido violencia o abuso verbal de terceros, frente al 16% de la media europea. Estas experiencias pueden asociarse a ansiedad, depresión, problemas de sueño y estrés.
  • Alta carga emocional y dilemas éticos
    La interacción con pacientes en situaciones complejas, el sufrimiento, la muerte y las decisiones moralmente exigentes pueden asociarse a estrés emocional, agotamiento y síntomas depresivos. El informe señala que entre el 22% y el 23% de los trabajadores sanitarios y de cuidados de larga duración están expuestos a situaciones emocionalmente difíciles durante gran parte de su jornada.
  • Estigma en torno a la salud mental
    El 51% de los centros identifica la resistencia a hablar abiertamente de problemas de salud mental como una barrera importante para abordar los riesgos psicológicos y sociales. Entre los médicos, la estigmatización interna es elevada, alcanzando el 47% entre quienes presentan burnout.
  • Bajo apoyo social y organizativo
    El 34% de los trabajadores afirma recibir poco apoyo de colegas o superiores, con cifras más altas en cuidados residenciales y trabajo social. Según el informe, el bajo apoyo puede asociarse a estrés, depresión, soledad y riesgo de burnout.
Consecuencias en la salud mental: estrés, ansiedad, depresión y burnout

La EU-OSHA subraya que la exposición acumulada a estos riesgos puede asociarse a niveles elevados de estrés laboral (sobre todo, en entornos de altas demandas y bajo control), burnout (asociado a sobrecargas prolongadas, escasez de personal, jornadas extensas y presión emocional), ansiedad, síntomas depresivos, dificultades de sueño y fatiga (relacionados con turnos irregulares, trabajo nocturno y jornadas largas).

El documento detalla que los problemas de salud mental relacionados con el trabajo son especialmente frecuentes en este sector. Según los datos analizados, el 31% de los trabajadores del sector sanitario y social declara haber sufrido problemas de salud mental causados o empeorados por el trabajo —incluyendo estrés, depresión y ansiedad—, una proporción superior a la media europea. En términos absolutos, más de 582.000 trabajadores del sector reportaron estrés, depresión o ansiedad relacionadas con el trabajo, la cifra más elevada de todos los sectores profesionales analizados.

Asimismo, la prevalencia de ansiedad alcanza el 38% en el conjunto del sector, con cifras que ascienden al 42% en el trabajo social, 40% en cuidados residenciales y 36% en el subsector sanitario. La fatiga laboral afecta al 42% de la plantilla, también por encima de la media europea, y los problemas de sueño son habituales debido a la combinación de turnos irregulares, nocturnos y jornadas prolongadas.

El informe señala otros resultados asociados, como la fatiga por compasión, la pérdida de compromiso y la disminución de la moral, especialmente, en contextos marcados por el agotamiento emocional y la exposición continuada a situaciones éticamente exigentes. Además, los problemas de salud mental pueden derivar en periodos de baja laboral por estrés o burnout y en un aumento del absentismo, con impacto directo sobre los y las profesionales afectados/as y sobre la organización.

El informe señala que las intervenciones organizativas y las mejoras en la organización del trabajo, la autonomía, las plantillas y la prevención de la violencia pueden contribuir a reducir la exposición a los riesgos psicológicos y sociales en el sector.


Toda la información completa se encuentra en el informe, la infografía, el estudio de casos y en el documento de políticas, disponibles en la página web de la EU-OSHA.

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