La evaluación del TDAH parte de un proceso integral, en el que es precisa la colaboración de diferentes profesionales. Parte de un diagnóstico clínico, que debe realizarlo un facultativo con entrenamiento y experiencia en el diagnóstico del TDAH y de sus comorbilidades más frecuentes. Así lo afirma el Protocolo de detección temprana del TDAH, un documento realizado por profesionales en salud mental infanto-juvenil, a través del cual se pone de relieve la importancia de su detección precoz así como de la intervención psicopedagógica. Tal y como indica el texto, la intervención temprana con el alumnado que presenta TDAH reduce la sintomatología y mejora el rendimiento, sobre todo en etapas educativas posteriores. El alumnado identificado en edad temprana puede ser entrenado antes de que estas dificultades impidan la adquisición de las habilidades instrumentales básicas, siendo posible prevenir muchos de los fracasos en las áreas curriculares específicas y en el aprendizaje en general. |
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Se puede acceder directamente al protocolo aquí: | ||||
El bienestar del doctorando depende tanto de factores personales como institucionales
El bienestar del doctorando depende de una compleja interacción entre factores personales, académicos e institucionales, y no puede entenderse únicamente como la ausencia de problemas de salud mental. La calidad de la supervisión de la tesis, la estabilidad económica, el apoyo social, la cultura del departamento y las condiciones de la institución desempeñan un papel decisivo en la experiencia doctoral. Asimismo, promover el bienestar de los doctorandos exige intervenciones adaptadas a las distintas etapas del doctorado y políticas universitarias que respondan a la diversidad de perfiles y necesidades (…)

