Reconstruir la confianza: un elemento clave para la recuperación de las personas supervivientes de trata
30 Jul 2026

El tráfico de personas es un grave delito y una grave violación de los derechos humanos. Cada año, miles de hombres, mujeres y niñas y niños caen en las manos de traficantes, en sus propios países y en el extranjero. Prácticamente todos los países del mundo se ven afectados por el tráfico, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas. Así lo advierte la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en el marco del Día Mundial contra la Trata de 2026, que se celebra hoy, 30 de julio, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la resolución A/RES/68/192, con el fin de crear mayor conciencia de la situación de las víctimas de la trata de personas y de promover y proteger sus derechos.

En este contexto, un estudio publicado en la revista European Journal of Psychotraumatology aporta nuevas evidencias sobre una de las consecuencias psicológicas menos visibles de la trata de personas: el profundo impacto que esta experiencia tiene sobre la confianza interpersonal.

Comprender la confianza para mejorar la atención a las personas supervivientes.

El estudio, elaborado por investigadores e investigadoras de la University College London y la Helen Bamber Foundation (Reino Unido), tiene como objetivo comprender cómo se configura y evoluciona la confianza en uno mismo, en los demás y en las instituciones, a partir de las experiencias vividas por las personas supervivientes de trata antes, durante y después de la explotación, con el propósito de contribuir a mejorar la atención y el apoyo que reciben tras abandonar estas situaciones.

Asimismo, pone de relieve que el apoyo profesional e institucional basado en un enfoque informado por el trauma, junto con unas relaciones seguras y consistentes, puede desempeñar un papel clave en la reconstrucción de la confianza y favorecer el proceso de recuperación.

Fuente: Magnific. Autoría: freepik. Descarga: 03/07/26.
La confianza comienza a construirse —o a romperse— mucho antes de la trata.

Uno de los principales hallazgos del estudio es que la confianza no se ve afectada únicamente durante la situación de explotación. Según explican los autores, las experiencias vividas antes de la trata desempeñan un papel decisivo tanto en la forma en que las personas interpretan las relaciones con los demás, como en su vulnerabilidad frente a la explotación.

En este sentido, algunas de las personas entrevistadas describieron una infancia marcada por relaciones afectivas seguras con sus progenitores, hermanos, amistades y comunidad. Estos vínculos les proporcionaron una sensación de protección y una confianza espontánea en los demás. Sin embargo, en muchos casos esa confianza se quebró posteriormente a raíz de experiencias de violencia física, abuso sexual o maltrato ejercido por personas cercanas, generando sentimientos de miedo, aislamiento y desconfianza.

Otras personas, por el contrario, relataron haber crecido en contextos caracterizados por el abandono, la negligencia o la violencia desde edades tempranas, sin llegar a desarrollar relaciones de apego seguras. Para ellas, la desconfianza hacia los demás constituía ya una constante antes incluso de producirse la situación de trata. De igual modo, la pobreza, las dificultades económicas y otras formas de desigualdad estructural aparecieron como factores que incrementaron la vulnerabilidad frente a la explotación al limitar las oportunidades vitales y aumentar la dependencia de quienes posteriormente actuarían como tratantes.

La explotación comienza ganándose la confianza de la víctima.

Lejos de iniciarse mediante el uso inmediato de la violencia, la investigación muestra que los tratantes suelen construir previamente una relación de confianza. Aprovechándose de situaciones de vulnerabilidad, prometen una vida mejor, oportunidades laborales o educativas, estabilidad económica o una vía de escape frente a contextos de violencia y pobreza. En algunos casos, incluso llegan a ocupar simbólicamente el lugar de una figura protectora o cuidadora que las personas supervivientes nunca habían tenido.

Los resultados revelan también que, con frecuencia, quienes captan a las víctimas no son personas completamente desconocidas. En numerosos testimonios, los tratantes eran familiares, amistades, miembros de la comunidad, parejas o personas presentadas por alguien de confianza. Este uso de vínculos previamente consolidados intensifica el sentimiento de traición y agrava posteriormente las dificultades para volver a confiar en otras personas.

A medida que avanza la explotación sufrida, el control coercitivo ejercido por los tratantes termina erosionando progresivamente la confianza tanto en los demás como en uno mismo. Las amenazas, el aislamiento, la vigilancia constante, la privación de libertad, la restricción del contacto con familiares o amistades, el desconocimiento del entorno y, en algunos casos, el uso de rituales coercitivos, generan una profunda sensación de indefensión y pérdida de control. Paralelamente, muchas personas desarrollan intensos sentimientos de vergüenza, culpa y tendencia a autoresponsabilizarse por haber confiado en quienes las engañaron o por no haber podido escapar de la situación de explotación.

La reconstrucción de la confianza debe convertirse en un objetivo central de la intervención psicológica.

A partir de los hallazgos obtenidos, los autores consideran que comprender cómo se desarrolla la confianza —y cómo se rompe a lo largo de las distintas etapas de la vida y de la experiencia de trata—, puede ayudar a mejorar la atención psicológica prestada a las personas supervivientes. En este sentido, señalan que los y las profesionales de la Psicología pueden desempeñar un papel esencial para facilitar la reconstrucción de la confianza en las relaciones interpersonales una vez finalizada la situación de explotación.

Los investigadores destacan que la evaluación clínica debería contemplar la historia de apego, las relaciones significativas mantenidas a lo largo de la vida y las experiencias traumáticas previas a la trata, ya que estas pueden haber configurado la forma en que la persona interpreta la confianza y haber incrementado su vulnerabilidad frente a la explotación. Asimismo, subrayan la importancia de abordar con sensibilidad las complejas relaciones que algunas víctimas establecen con los tratantes, evitando interpretaciones simplistas y comprendiendo el papel que desempeñan el trauma, la dependencia y el control coercitivo.

Una atención informada por el trauma, basada en la confianza, el respeto y la continuidad.

El estudio pone de relieve que las personas supervivientes reconstruyen progresivamente la confianza cuando encuentran profesionales y servicios que ofrecen una atención consistente, predecible y compasiva. Sentirse escuchadas, creídas, comprendidas y tratadas con dignidad, así como comprobar que los y las profesionales cumplen los compromisos adquiridos, constituye un elemento fundamental para restablecer la seguridad interpersonal tras experiencias repetidas de engaño y traición.

Los autores defienden, por ello, la necesidad de que la atención a las personas supervivientes de trata se desarrolle desde un enfoque informado por el trauma, tanto en los servicios psicológicos como en el resto de recursos implicados en su recuperación. En su opinión, este enfoque resulta esencial para favorecer la reconstrucción de la confianza, reducir el impacto de las experiencias traumáticas y facilitar la recuperación psicológica.

La recuperación requiere una intervención integral y coordinada.

La investigación pone asimismo de manifiesto que la recuperación no depende exclusivamente de la intervención psicológica. Las personas participantes destacaron el valor del apoyo jurídico, la ayuda para acceder a una vivienda, la asistencia económica, el acompañamiento durante los procedimientos migratorios y la orientación social, junto con el respaldo ofrecido por organizaciones especializadas, grupos comunitarios, redes de apoyo entre iguales y, para algunas personas, la práctica religiosa. Todo ello contribuyó no solo a cubrir necesidades básicas, sino también a recuperar la sensación de seguridad y a reconstruir gradualmente la confianza en los demás.

En paralelo, el estudio advierte de que determinadas respuestas institucionales pueden tener el efecto contrario. Algunas personas participantes describieron experiencias de detención por motivos migratorios, incredulidad por parte de las autoridades o un trato que percibieron como criminalizador, circunstancias que incrementaron el malestar psicológico, reforzaron la desconfianza hacia las instituciones y dificultaron su proceso de recuperación. Ante esto, los autores consideran necesario reforzar las políticas y los servicios especializados desde una perspectiva informada por el trauma que permita identificar, proteger y apoyar adecuadamente a las personas supervivientes de trata.


Fuente.

Bashir, Z. H., Brady, F., Katona, C., Barker, C., & Fornells-Ambrojo, M. (2026). Trust gained, trust lost: a qualitative analysis of human trafficking survivors’ experiences. European Journal of Psychotraumatology17(1), 2615608. https://doi.org/10.1080/20008066.2026.2615608

Noticias Relacionadas

Noticias

El apoyo emocional y la implicación de los padres, claves para el desarrollo psicológico infantil

El vínculo temprano y continuado entre los bebés y sus cuidadores, la implicación activa de los padres en la crianza y el apoyo emocional a las familias durante el embarazo y los primeros años de vida pueden mejorar el desarrollo emocional y cognitivo infantil, reducir la ansiedad y la depresión posparto y favorecer relaciones familiares más saludables y equitativas (…)

leer más

PSICOLOGÍA EN RED


LOS COLEGIOS HABLAN

MÁS NOTICIAS

Noticias Relacionadas

Noticias

El apoyo emocional y la implicación de los padres, claves para el desarrollo psicológico infantil

El vínculo temprano y continuado entre los bebés y sus cuidadores, la implicación activa de los padres en la crianza y el apoyo emocional a las familias durante el embarazo y los primeros años de vida pueden mejorar el desarrollo emocional y cognitivo infantil, reducir la ansiedad y la depresión posparto y favorecer relaciones familiares más saludables y equitativas (…)

leer más