El cine como herramienta en la intervención psicológica con niños y adolescentes
08 Sep 2026

Los tratamientos psicológicos han mostrado eficacia, efectividad y eficiencia para abordar los problemas psicológicos y diversas dificultades socioemocionales durante la infancia y la adolescencia. Además, diferentes revisiones sistemáticas y metaanálisis han señalado que las intervenciones psicológicas constituyen el tratamiento de elección para numerosos problemas en población infanto-juvenil, mostrando beneficios duraderos y utilidad tanto en contextos sanitarios como educativos y sociales. Sobre esta base, un estudio publicado en la Revista de Psicoterapia analiza el uso del cine como estrategia terapéutica complementaria en niños, niñas y adolescentes y revisa la evidencia científica disponible sobre la denominada “cineterapia”.

El trabajo, elaborado por investigadores e investigadoras del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico y del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), de la Universidad de Granada (España), así como del Programa Cine Base de la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña (ESCAC), parte de la idea de que el contexto psicoterapéutico requiere herramientas amplias y diversas que faciliten el abordaje del sufrimiento humano, especialmente cuando los y las pacientes presentan dificultades para expresar directamente sus problemas, emociones o experiencias dolorosas. Según señalan sus autores y autoras, esta dificultad puede estar relacionada con sentimientos de vergüenza, culpa o mecanismos defensivos, algo que también sucede en el tratamiento psicológico de niños, niñas y adolescentes. En este sentido, consideran conveniente recurrir a estrategias indirectas que permitan abordar las problemáticas sin generar una inquietud innecesaria.

cine como herramienta
Fuente: magnific. Autoría: freepik. Descarga: 01/06/26.
La cineterapia como recurso complementario para favorecer el cambio psicológico.

A este respecto, contextualizan el auge del uso terapéutico del cine recordando que las tareas intersesión forman parte habitual de muchas psicoterapias y que, cada vez con mayor frecuencia, los y las profesionales incorporan técnicas y recursos audiovisuales, tanto como complemento terapéutico como integrados en módulos específicos de tratamiento psicológico. Según recogen en su estudio de revisión, las películas, cortometrajes, documentales o vídeos creados específicamente para terapia pueden utilizarse en intervenciones individuales, familiares, de pareja o grupales.

Tal y como explican, la denominada “cineterapia” cuenta con un desarrollo de casi tres décadas y se basa en el trabajo psicológico intencional realizado a partir del visionado de películas recomendadas por el terapeuta. El objetivo es facilitar procesos de cambio terapéutico, reforzar aspectos trabajados en sesión o promover nuevas formas de comprender los problemas personales. En este contexto, las películas proporcionan metáforas, modelos de afrontamiento y ejemplos de comportamiento que pueden ayudar a los y las pacientes a reinterpretar sus dificultades desde perspectivas distintas.

El potencial del cine para promover la empatía, la comprensión emocional y el cambio terapéutico.

La revisión recuerda asimismo que distintas investigaciones han destacado la capacidad del cine para despertar emociones, favorecer la empatía y facilitar la comprensión del mundo interno de las personas. De acuerdo con el estudio, el cine moviliza pensamientos, afectos y sentidos simultáneamente, permitiendo que los y las pacientes se identifiquen con determinados personajes y comprendan mejor sus propios conflictos emocionales. Esta identificación puede contribuir también al fortalecimiento de la alianza terapéutica.

El equipo investigadora subraya, además, que las publicaciones sobre el uso terapéutico del cine y del vídeo modelado han aumentado “exponencialmente” en los últimos años. Entre las ventajas atribuidas a este recurso, destacan especialmente su capacidad narrativa y emocional, así como su potencial para promover cambios cognitivos y favorecer respuestas emocionales y conductuales más flexibles.

En este sentido, el estudio recoge algunos datos relevantes sobre el uso de películas en la práctica clínica. Por ejemplo, según una investigación realizada en 2004, el 67% de los psicólogos y las psicólogas colegiados/as de la Asociación Americana de Psicología (APA) utilizaban películas en su práctica profesional y el 88% reconocía los beneficios potenciales del uso terapéutico del cine (Lampropoulos, Kazantzis y Deane, 2004).

Asimismo, se pone de relieve el incremento paulatino de los problemas de salud mental en niños y adolescentes, especialmente, tras la COVID-19. Citando datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2024), los autores recuerdan que uno de cada siete jóvenes de entre 10 y 19 años presenta algún tipo de trastorno mental y que estas afecciones representan el 15% de la carga mundial de morbimortalidad entre adolescentes. La depresión, la ansiedad y los trastornos del comportamiento figuran entre las principales causas de enfermedad y discapacidad en esta población.

El cine como vía para abordar contenidos psicológicos con niños, niñas y adolescentes.

Como bien indica la presente revisión, cuando los problemas de salud mental no se tratan durante la infancia o la adolescencia, sus consecuencias pueden extenderse a la edad adulta y limitar las oportunidades de desarrollo futuro. Ante este escenario, los y las profesionales de la salud mental han explorado estrategias terapéuticas complementarias que permitan conectar de manera más eficaz con niños, niñas y adolescentes.

A este respecto, sus autores y autoras consideran que el cine ofrece una vía indirecta, lúdica y menos amenazante para acceder a contenidos psicológicos complejos. Gracias a la identificación con personajes y situaciones, los y las menores pueden reconocer síntomas o problemas similares a los propios, desarrollar nuevas estrategias de afrontamiento y reflexionar sobre sus emociones y comportamientos. De igual modo, señalan que las películas pueden actuar como agentes de cambio, favorecer la sociabilidad y ayudar a abordar cuestiones relacionadas con el duelo, la amistad, la violencia, la familia o las relaciones personales.

Consideraciones para el uso clínico del cine en psicoterapia infantil y adolescente.

Los investigadores e investigadoras del presente estudio recogen una serie de consideraciones necesarias para el uso clínico de películas en psicoterapia infantil y adolescente. Entre otros aspectos, señalan la importancia de seleccionar películas apropiadas para la edad y características del o de la menor, evitar contenidos que puedan reactivar experiencias traumáticas y adaptar las recomendaciones a los intereses del paciente. Insisten, además, en que la utilidad terapéutica no reside únicamente en ver una película, sino en el proceso posterior de trabajo clínico sobre metáforas, emociones, pensamientos y similitudes entre los personajes y las vivencias del paciente.

Como parte práctica de la revisión, el estudio incluye un amplio repertorio de películas organizadas según distintas problemáticas psicológicas y grupos de edad. Entre las producciones dirigidas a población infantil destacan Inside Out, Inside Out 2, Encanto o Lilo & Stitch, utilizadas para trabajar cuestiones como la ansiedad, la autoestima, la frustración, la depresión infantil o la gestión emocional.

Para adolescentes, el listado incorpora películas como The Perks of Being a Wallflower, Good Will Hunting o Mustang, relacionadas con depresión, ansiedad, trauma infantil, inadaptación social o relaciones familiares tóxicas. El trabajo también recoge propuestas específicas para abordar duelo, abuso y trauma infantil, abandono, identidad y roles de género, problemas graves de salud mental o adicciones.

La cineterapia, una estrategia prometedora que requiere mayor investigación.

Los autores y autoras destacan particularmente la película Inside Out (Del Revés) como ejemplo de propuesta terapéutica rigurosa y metodológicamente estructurada. Según explican, esta producción ofrece una oportunidad especialmente valiosa para trabajar la experiencia emocional con niños, niñas y adolescentes, abordando aspectos como la importancia de todas las emociones, la función adaptativa de los sentimientos o la influencia del entorno sobre la expresión emocional.

En sus conclusiones, el estudio afirma que todas las investigaciones revisadas destacan el potencial de la cineterapia como estrategia complementaria eficaz para los problemas de salud mental en niños y adolescentes. Según los autores, el cine, los cortometrajes, los vídeos creados específicamente para terapia y los documentales pueden facilitar la expresión emocional, promover la reflexión personal y mejorar la calidad del proceso terapéutico cuando se integran de manera ética y planificada dentro de la intervención psicológica.

No obstante, el trabajo también señala algunas limitaciones. Entre ellas, menciona la ausencia de protocolos estandarizados y la necesidad de seguir investigando para desarrollar procedimientos más precisos y replicables en la selección y utilización de películas con fines terapéuticos. Los autores concluyen que la cineterapia constituye una estrategia de gran utilidad clínica sobre la que todavía es necesario profundizar mediante futuras investigaciones.


Fuente.

Cruz-Quintana, F., Pérez-Marfil, M. N., Navarro González, E., Correa Delgado, C., & Cruz-García, V. (2026). El Cine Como Estrategia Terapéutica en Niños y Adolescentes. Revista de Psicoterapia37(133), 49–58. https://doi.org/10.5944/rdp.v37i133.46550

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