La brecha salarial entre hombres y mujeres continúa siendo una realidad en el mercado laboral español. Así lo ponen de manifiesto los datos de la Encuesta Anual de Estructura Salarial (EAES) 2024, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que revelan que las mujeres percibieron una ganancia media anual de 26.904,90 euros, frente a los 32.057,55 euros obtenidos por los hombres. Esto significa que las mujeres percibieron de media un 16,1% menos que los hombres, una diferencia superior a los 5.100 euros anuales.
La encuesta muestra que el salario medio anual por trabajador se situó en 29.540,26 euros, un 5,3% más que en 2023. Sin embargo, este incremento salarial no ha eliminado las diferencias existentes entre sexos. De hecho, los salarios masculinos crecieron un 5,5%, ligeramente por encima del incremento registrado entre las mujeres (5,1%).
Aunque el propio INE advierte de que estas diferencias deben interpretarse teniendo en cuenta variables laborales como el tipo de contrato, la jornada, la ocupación o la antigüedad, los resultados reflejan una desigualdad persistente que atraviesa prácticamente todos los ámbitos analizados.

Las mujeres cobran menos en todas las actividades económicas.
Uno de los datos más relevantes de la encuesta es que, en todas las actividades económicas donde la representación femenina fue estadísticamente significativa, los salarios medios de las mujeres son inferiores a los de los hombres.
Las mayores remuneraciones se registran en el sector de Suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, donde el salario medio anual alcanzó los 57.931,81 euros. Sin embargo, incluso en esta actividad altamente remunerada, las mujeres percibieron una media de 50.357,48 euros, frente a los 61.154,83 euros de los hombres.
También en sectores de elevada remuneración, como las Actividades financieras y de seguros, se observan diferencias significativas: las mujeres obtuvieron una ganancia media anual de 46.725,49 euros, mientras que la de los hombres ascendió a 58.783,66 euros.
Las diferencias aparecen igualmente en ámbitos estrechamente relacionados con servicios esenciales para la población. En las Actividades sanitarias y de servicios sociales, por ejemplo, las mujeres registraron un salario medio de 30.197,10 euros, mientras que los hombres alcanzaron los 39.246 euros, esto es, unos 9.000 euros anuales más.
La Hostelería, que constituye el sector peor remunerado de toda la economía española, presenta salarios bajos para ambos sexos, aunque también con diferencias: 16.222,08 euros para las mujeres y 19.526,77 euros para los hombres.
La única excepción aparente se encuentra en las Industrias extractivas, donde el salario femenino aparece por encima del masculino. No obstante, el propio INE señala que esta cifra está sujeta a una elevada variabilidad estadística debido al reducido número de observaciones muestrales, por lo que debe interpretarse con cautela.
La desigualdad salarial también se reproduce en todas las ocupaciones.
La encuesta confirma, asimismo, que las diferencias salariales por sexo se mantienen independientemente del nivel ocupacional. Según el INE, en todas las ocupaciones las mujeres tuvieron un salario inferior al de los hombres.
Los salarios más elevados corresponden al grupo de Directores y gerentes, cuya remuneración media anual alcanzó los 63.865,45 euros, un 116,2% superior al salario medio nacional. Sin embargo, incluso en este grupo de máxima responsabilidad las mujeres percibieron 57.365,21 euros, frente a los 68.222,22 euros de los hombres.
La misma situación se observa entre los profesionales altamente cualificados. Los técnicos y profesionales científicos e intelectuales registraron salarios medios de 39.385,36 euros entre las mujeres y de 43.328,38 euros entre los hombres. Entre los otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales, la diferencia es aún mayor: 41.784,25 euros para ellas frente a 49.202,05 euros para ellos.
Las ocupaciones peor remuneradas también reflejan esta desigualdad. Entre los trabajadores no cualificados en servicios, las mujeres obtuvieron una remuneración media anual de 14.558,57 euros, mientras que los hombres alcanzaron los 19.660,64 euros. De igual modo, en el área de los servicios de salud y cuidados de personas, las mujeres percibieron 18.290,30 euros, frente a los 23.363,44 euros de los hombres.
Estos datos ponen de manifiesto que la brecha salarial no se limita a determinados sectores o niveles de responsabilidad, sino que se reproduce de forma generalizada a lo largo de toda la estructura ocupacional.
Diferencias salariales en todas las comunidades autónomas.
El análisis territorial realizado por el INE muestra que la brecha salarial entre hombres y mujeres también está presente en todas las comunidades autónomas.
Los salarios medios más elevados corresponden al País Vasco, con 35.170,28 euros, seguido de la Comunidad de Madrid, con 34.410,01 euros, y de la Comunidad Foral de Navarra, con 32.605,28 euros. En todas ellas, las mujeres percibieron salarios inferiores a los de los hombres.
Así, por ejemplo, en el País Vasco, las mujeres registraron una remuneración media anual de 32.300,14 euros, frente a los 37.550,07 euros de los hombres. En Madrid, los salarios femeninos alcanzaron los 31.048,41 euros, mientras que los masculinos ascendieron a 37.634,49 euros. En Navarra, la diferencia fue de 28.776,99 euros para las mujeres frente a 36.143,04 euros para los hombres.
Las comunidades con los salarios medios más bajos son Extremadura (24.979,44 euros), Canarias (25.120,38 euros) y Castilla-La Mancha (26.062,05 euros). También en estos territorios las mujeres percibieron ingresos inferiores a los de los hombres.
Un mercado laboral con importantes desigualdades salariales.
Además de la brecha de género, la Encuesta Anual de Estructura Salarial refleja una distribución desigual de los salarios en España. El salario más frecuente se situó en 16.520,18 euros, considerablemente por debajo del salario medio nacional, mientras que el salario mediano alcanzó los 24.497,17 euros. Casi tres de cada diez asalariados (29,5%) percibieron ingresos comprendidos entre 16.000 y 23.000 euros anuales.
En conjunto, los resultados de la EAES 2024 reflejan una mejora general de las remuneraciones respecto al año anterior, pero también muestran que las diferencias salariales entre hombres y mujeres continúan presentes en todos los niveles analizados. Las mujeres siguen registrando salarios medios inferiores en prácticamente todas las actividades económicas, ocupaciones y territorios, una situación que el propio INE señala que debe analizarse considerando factores laborales como la jornada, el tipo de contrato, la ocupación o la antigüedad, pero que evidencia la persistencia de importantes desigualdades retributivas en el mercado de trabajo español.
Todos los datos se encuentran disponibles en la página web del INE. Para acceder directamente a la nota de prensa, pincha aquí.
