Educando la alegría
30 Jul 2018

Pepa Horno

Editorial: Desclée de Brouwer

144 páginas

¿Alguien nos dijo alguna vez que reír, acariciar, jugar o compartir son imprescindibles para educar personas emocionalmente fuertes? ¿Nos explicaron que los espacios son educativos cuando son luminosos, están en contacto con la naturaleza y permiten el movimiento?
La alegría es una emoción imprescindible para el desarrollo pleno del niño o niña. Sin alegría no hay exploración, intimidad, encuentro, crecimiento, protección o resiliencia. Ni, sobre todo, valor. Quienes educamos queremos impulsar personas plenas y felices. Y nos hacemos responsables de nuestro papel en ello. Pero nuestra historia afectiva, nuestra memoria corporal y nuestros propios miedos son la base del “cómo” educamos. Y esa parte no siempre queremos mirarla. Este libro recoge estrategias concretas para cultivar la alegría como una opción consciente en la educación de los niños y niñas, tanto en sus familias como en los centros escolares y de protección. Y hacerlo de forma sistemática y cotidiana, no pasajera. Porque se puede elegir la alegría con consciencia y de forma realista. No se trata de brindar una visión ingenua de la vida a los niños, niñas y adolescentes, sino de cultivar su fortaleza emocional para que puedan asumir su libertad y afrontar la vida de forma consciente, positiva y valiente.

Noticias Relacionadas

Noticias

Un último acto de amor

Me gustaría que quienes lean estas quince historias, estas quince maneras diferentes de morir, se abran a reflexionar un poco sobre la suya.

Estar tan cerca de personas que sabían que iban a morir pronto, y de sus familiares, me ha cambiado. Por un lado, me ha ayudado a no tener miedo a la muerte (…)

leer más

PSICOLOGÍA EN RED


LOS COLEGIOS HABLAN

MÁS NOTICIAS

Noticias Relacionadas

Noticias

Un último acto de amor

Me gustaría que quienes lean estas quince historias, estas quince maneras diferentes de morir, se abran a reflexionar un poco sobre la suya.

Estar tan cerca de personas que sabían que iban a morir pronto, y de sus familiares, me ha cambiado. Por un lado, me ha ayudado a no tener miedo a la muerte (…)

leer más