La falta de supervisión familiar, la mala comunicación entre padres e hijos, las pautas de disciplina inconsistentes o muy severas o la presencia de conflictos familiares, entre otros, constituyen factores de riesgo para el consumo de drogas entre los jóvenes. Alternativamente el desarrollo de competencias familiares para la implementación de disciplinas positivas y el fortalecimiento de los vínculos emocionales positivos y la mejora de la comunicación familiar ejercen como factores de protección frente a este riesgo. Así lo establece la guía PROTEGO 2. Programa de Entrenamiento en parentalidad positiva y habilidades educativas para madres y padres en prevención del consumo de drogas, que ha sido elaborada en el marco del Plan Nacional sobre drogas y que se centra en el entrenamiento en habilidades parentales relacionadas con la prevención de drogas y otras conductas del riesgo.
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La publicación incluye un programa detallado para poder ser implementado por profesionales, con las orientaciones para la captación de participantes y para la aplicación del programa, así como para su evaluación. El programa, fundamentado en la revisión de la literatura existente y en buenas prácticas anteriores, cuenta con un total de 10 sesiones, en las que se tratan aspectos como las habilidades de comunicación, la reducción de los conflictos y mejora de las relaciones familiares, el establecimiento de normas y límites, la supervisión, sanciones y vinculación familiar, la posición familiar sobre el tabaco, el alcohol y el resto de drogas y la resolución de problemas. La propuesta de intervención incluye sesiones para mejorar el compromiso con el programa y sesiones de seguimiento y refuerzo de los progresos. Asimismo, incorpora todo el material necesario para su implementación. Se puede acceder al recurso en el siguiente enlace: | ||||
El malestar psicológico aumenta entre la población infanto-juvenil, según la OCDE
La salud mental de niños, niñas, adolescentes y jóvenes se ha deteriorado de forma sostenida durante la última década en la mayoría de los países de la OCDE. Los datos disponibles muestran un aumento de los síntomas de ansiedad, depresión y malestar psicológico (…)

